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martes, 20 de julio de 2021

Coronavirus en la región metropolitana.

 



La pandemia de COVID-19 (conocida popularmente como pandemia de coronavirus) es una pandemia derivada de la enfermedad ocasionada por el virus SARS-CoV-2.​ Su primer caso fue identificado en diciembre de 2019 en la ciudad de Wuhan,​ capital de la provincia de Hubei, en  China. La Organización Mundial de la Salud (OMS) la reconoció como una pandemia el 11 de marzo de 2020.

Región Metropolitana.

668.000 personas contagiadas;  y 17.905 muertos, al 19 de julio de 2021. A nivel país,  1.600. 000 personas infectadas,  y 34.569 muertos.

1.220.000 personas contagiadas; y 21.167 muertos, al 4 de febrero de 2021. A nivel país,  3.120. 000 personas infectadas, y 42.683 personas fallecidas.  


El teletrabajo cambió la dinámica laboral para siempre —pero si trabajas en el lugar correcto

By MITCHELL SCHNURMAN, THE DALLAS MORNING NEWS

TRIBUNE NEWS SERVICE |

FEB 28, 2022 

Cuando la pandemia llegó hace dos años, millones de personas empezaron a trabajar desde casa porque tenían que hacerlo. Ahora que la pandemia empieza a remitir, millones de personas siguen trabajando desde casa, esta vez porque prefieren hacerlo. Este tipo de acuerdos flexibles varían mucho según el sector. Pero, en los casos en que los trabajos pueden realizarse a distancia, los empresarios deben adaptarse, tanto para acomodar a una mano de obra envalentonada como para crear motivos para reunirse en persona.

La pandemia es la mayor conmoción que ha sufrido la vida laboral estadounidense desde la Segunda Guerra Mundial, escribió el economista de la Universidad Stanford (SU), Nicholas Bloom, en un reciente artículo de opinión. 

Y nunca volveremos al lugar de trabajo de 2019″. 

Según las encuestas de Bloom y sus colegas, casi 8 de cada 10 empleados que pueden trabajar desde casa quieren seguir haciéndolo de alguna manera. En promedio, prefieren el trabajo a distancia durante 2.5 días a la semana.

Cuando termine la pandemia, se espera que casi el 28 por ciento de las horas de trabajo con sueldo completo sean a distancia, frente al 20 por ciento del año pasado, según Bloom. Y muchas empresas optarán por un acuerdo híbrido. Un estudio de Ladders, un sitio web de empleo, reveló que casi el 19 por ciento de los puestos de trabajo bien pagados estaban disponibles como trabajo a distancia en diciembre. Se prevé que esta cifra aumente a una cuarta parte de los puestos de trabajo bien remunerados —los que pagan más de 80,000 dólares anuales— a finales de año, según el sitio web.

El trabajo desde casa se ha hecho tan popular que más del 40 por ciento de los empleados dijeron que buscarían un nuevo trabajo o que simplemente renunciarían si se les exigiera ir al lugar de trabajo cinco días a la semana. Entre las mujeres y las personas afroamericanas, un porcentaje aún mayor de trabajadores dijo que renunciaría si perdiera la opción de trabajar a distancia. Las mujeres con hijos pequeños valoran especialmente la flexibilidad.

“Los empresarios que prohíben el trabajo desde casa corren el riesgo de hacer que estos empleados se vayan”, escribió Bloom, y eso socava los objetivos corporativos de mejorar la diversidad en el lugar de trabajo.

Por supuesto, muchos trabajos no pueden hacerse a distancia, porque los trabajadores de primera línea deben estar en donde se les necesita. En todo el país, algo más de un tercio de las empresas privadas han aumentado el trabajo a distancia desde la pandemia, según una encuesta empresarial realizada en 2021 por la Oficina de Estadísticas Laborales (BLS) de Estados Unidos.

Pero en los servicios de alojamiento y alimentación, menos del 4 por ciento de los empleadores aumentaron el trabajo a distancia. En el comercio minorista, el 15 por ciento aumentó esa opción.

En el otro extremo del espectro, el trabajo a distancia creció en más de la mitad de las empresas de servicios educativos, información, actividades financieras y servicios profesionales y empresariales. 

En total, casi 60 millones de trabajadores estadounidenses tuvieron la opción de trabajar desde casa en los dos últimos años, incluidos 4.7 millones en Texas, según estimaciones del gobierno.

Los trabajadores a distancia también creen que son más productivos y eficientes, y algunos jefes están de acuerdo.

New York Life Insurance Co. tiene más de 500 empleados en siete oficinas del norte de Texas. Antes de la pandemia, alrededor del 80 por ciento de ellos acudía a la oficina con regularidad; ahora, 20 por ciento viene y, por lo general, no más de tres días a la semana, dijo Michael Scovel, socio gerente de la oficina en Dallas-Fort Worth.

A la gente le encanta la oportunidad de mejorar el equilibrio entre la vida laboral y la personal, dijo. Y las reuniones en Zoom facilitan las juntas con los clientes y entre ellos. Esto acelera el entrenamiento de los nuevos empleados y elimina el tiempo de traslado de los asesores que solían volar en avión para reunirse con los clientes en New York y otros lugares.

Ha creado un modelo de negocio mucho más eficiente: acabamos de tener nuestro mayor año de crecimiento”, dijo Scovel respecto al trabajo a distancia. “Básicamente ha hecho que el mundo sea mucho más pequeño”.

Lo que está en riesgo, dijo, es una cultura corporativa creada durante muchos años. Está probando otros enfoques para involucrar a la gente, incluyendo un reciente viaje a Las Vegas para los empleados de Dallas.

“Estamos haciendo cosas que podríamos haber hecho en Dallas”, dijo en una llamada telefónica desde Las Vegas.

“Simplemente pensamos que esto sería más agradable, y lo es”.

Scovel dijo que las empresas deben encontrar una manera de acomodar a los empleados que quieren trabajar desde casa y a los que prefieren la oficina: “La clave del futuro es ofrecer ambas cosas y permitir que la gente determine qué es lo mejor para ellos”.

La Cámara Regional de Dallas (DRC) funciona desde octubre con un sistema de trabajo híbrido. Los martes, miércoles y jueves se consideran horas “centrales”, en las que los empleados deben estar en la oficina del centro de Dallas, dijo Angela Farley, directora de operaciones.

Los lunes y viernes, los empleados suelen trabajar desde casa, y es entonces cuando ella los anima a centrarse en el trabajo en solitario, como la redacción de proyectos y presentaciones de diapositivas. En el centro de la ciudad se celebran reuniones de todo el personal, clases de entrenamiento, creación de equipos y mucho contacto en persona, desde mantener conversaciones diversas hasta ir a la ‘hora feliz’ después del trabajo.

“Definitivamente, tenemos que hacer mucho más para que le resulte interesante a la gente”, dijo Farley.

“No sé hasta qué punto es sostenible a largo plazo, pero queremos que las personas sientan que es significativo que vengan a la oficina”.

La moral ha mejorado con el modelo híbrido, dijo, especialmente entre los empleados jóvenes que empezaron a trabajar durante la pandemia.

“Ha sido realmente bueno para la salud mental volver a ese entorno de colaboración, al menos durante parte de la semana”, dijo.

Muchos empresarios locales han adoptado un enfoque híbrido, siempre que este modelo pueda funcionar en su sector. A menudo les preocupa la productividad de los empleados remotos, dijo, y el plazo necesario para que realmente comprendan el funcionamiento de la empresa.

Pero hay otra cuestión más acuciante:

“Es más difícil conservar el talento si no se permite al menos alguna opción virtual”, dijo Farley.


Andrei Sokolov | Enciclopedia de Santiago.




Descripción.

Me dicen cronista urbano.



miércoles, 31 de marzo de 2021

La Región Metropolitana de Santiago.



 Introducción.

La Región Metropolitana de Santiago​, abreviada RM, es una de las dieciséis regiones en que se divide Chile. Su capital es ciudad de Santiago, que es también la capital nacional. Ubicada en el centro del país, limita al norte y al oeste con la Región de Valparaíso, al este con la provincia de Mendoza en Argentina y al sur con la Región de O'Higgins.

Con una superficie de 15.403,2 km², es la segunda más pequeña de todas las regiones pero es también la más habitada, y es única región sin asesó al mar.

La región está compuesta por las provincias de Chacabuco, Cordillera, Maipo, Melipilla, Santiago y Talagante. Y un total de 52 comunas, con características de campo (rurales) y urbanas (Santiago, Cordillera, Colina).




Historia

La historia de la influencia europea en la región comenzó en 1542, unos días después de la fundación de Santiago. Cuando se construyó el cabildo de Santiago, su función era supervisar todo el territorio. Más tarde, con la creación de las ciudades de La Serena y Concepción y la creación de sus respectivos cabildos, su alcance territorial se redujo.

El 30 de agosto de 1826, se crearon 8 provincias, siendo la provincia de Santiago una de ellas, pero no fue hasta 1980 que se creó la Región Metropolitana, a través del  DECRETO LEY N° 3.260, DE 1980.



Gobierno y administración.

La Región Metropolitana, para efectos del gobierno y administración interior territorial, se divide en seis provincias. 

Para los efectos de la administración local, las provincias están divididas en 52 comunas, convirtiéndose en la región del país con el mayor número de estas unidades político-administrativas.

Gobierno.

El gobierno de la región le corresponde al delegado presidencial de la región Metropolitana de Santiago, designado por el presidente de la República.

Las secretarías regionales ministeriales son órganos desconcentrados de los ministerios de Estado de Chile en cada una de las regiones.​ Están dirigidas por un secretario regional ministerial, quien posee la condición de representante del ministerio respectivo en la región y, además, es el colaborador directo del delegado presidencial regional, estando subordinado a este en todo lo relativo a la elaboración, ejecución y coordinación de las políticas, planes, presupuestos, proyectos de desarrollo y demás materias que sean de competencia del gobierno regional; con todo, debe ajustarse a las instrucciones de carácter técnico y administrativo que impartan los correspondientes ministerios.

 Los secretarios regionales ministeriales son nombrados por el presidente de la República, de entre las personas que figuren en una terna elaborada por el intendente respectivo, y oyendo al efecto al ministro del ramo. Pueden estar a cargo de más de una secretaría regional ministerial en una misma región.

Administración.

La administración de la región radica en el Gobierno Regional Metropolitano de Santiago, constituido por el gobernador general, y por el Consejo Regional, compuesto de 34 consejeros regionales electos de manera directa por votación popular.


Provincia.

El gobierno y administración de las provincias corresponde a cinco delegados provinciales, nombrados por el presidente de la República. 

Administración local.

La administración local de cada comuna reside en la respectiva Municipalidad.


Demografía

La Región Metropolitana posee una superficie que bordea los 15.403,2 km², y según el censo de 2024, la población tiene 7.400.741 habitantes. 

Desde su fundación, el 12 de febrero de 1541, Santiago ha tenido un crecimiento sostenido desde las 150 personas que llegaron con Pedro de Valdivia hasta la fecha, al principio con una tasa de crecimiento alta, con un 2,68 % anual hasta los primeros años del siglo XVII. Con posterioridad, este crecimiento demográfico se estancó en cifras menores a un 2 %, hasta fines del siglo XIX.

 A partir de las últimas décadas del siglo XIX, Santiago comienza a crecer en forma acelerada, con una tasa superior al 3 % anual, llegando a un máximo de 4,24 anual entre los años 1952 a 1960. A partir de fines del siglo XX, de nuevo la tasa de crecimiento decrece a menos del 2 %. El incremento poblacional de Santiago, en especial durante el siglo XX, no debe atribuirse solo al crecimiento vegetativo de la población; también se debe a un aumento muy acelerado de la tasa de inmigración desde otros lugares de Chile y desde el extranjero.

Área Urbana Santiaguina.

Por otra parte, el crecimiento poblacional va asociado a una expansión física de la ciudad y a cambios en la densidad de ocupación del espacio. Así, a 50 años de su fundación, en 1591 Santiago ocupaba 218 ha, con una densidad de 6,8 hab/ha. 

En año 1700, la ciudad se había extendido muy poco, pero la densidad se había incrementado a 66,6 hab/ha. A fines del siglo XVIII, Santiago ya ocupaba 400 ha y la densidad sobrepasaba los 100 hab/ha. A principios del siglo XX la ciudad ya ocupaba casi 4000 ha, y comenzaba el crecimiento de núcleos satélites, como son Puente Alto, San Bernardo por el sur y Maipú por el oeste, los que poco a poco se conurbaron con la ciudad. 

En menos de 50 años, alrededor de 1950, la superficie urbana superaba las 13.000 ha, y se incrementaba la densidad demográfica en el núcleo central de la misma. El crecimiento urbano continuó en forma acelerada durante los años siguientes, y en 1960 ya cubría unas 20.000 ha. En 1980, la cifra era cercana a las 45 000 ha y en 1990 estaba próxima a 70.000 ha.


Censos Regionales.

La región metropolitana nació en el año 1976 por el proceso de regionalización del siglo pasado.

1982             XV Censo Nacional de Población y IV de Vivienda

4.130.091 personas.

1992 XVI Censo Nacional de Población y V de Vivienda

5.257.937 personas.

2002 XVII Censo Nacional de Población y VI de Vivienda

6.061.185 personas.

2012        XVIII Censo Nacional de Población y VII de Vivienda.

6.683.852 personas.

2017 XIX Censo Nacional de Población y VIII de Vivienda.

7.036.792 personas.

2024             XX Censo Nacional de Población y IX de Vivienda.

7.400.741      personas


Martes 28 octubre de 2025

Jorge Prat expone Metrópolis Fractal,una mirada crítica y poética de las transformaciones de la ciudad.

María Graciela López.

Periodista colaboradora en área de Cultura de BioBioChile.

El próximo 8 de noviembre en la Corporación Cultural de Las Condes se inaugurará la exposición Metrópolis Fractal, del destacado fotógrafo chileno Jorge Prat Altuzarra, una propuesta visual que invita a reflexionar sobre las múltiples capas de transformación que conforman la capital chilena. En la ocasión, también se presentará el libro homónimo, que reúne 75 fotografías inéditas tomadas entre 2018 y 2025, bajo un enfoque riguroso, monocromático y profundamente autoral.

El 8 de noviembre se inaugura en la Corporación Cultural de Las Condes ‘Metrópolis Fractal’ del destacado fotógrafo nacional Jorge Prat Altuzarra. La exposición permanecerá abierta al público hasta el 30 de noviembre, y durante enero, el proyecto continuará con una segunda muestra en un espacio de alto valor simbólico: la Sala de Correos de Chile en Plaza de Armas, en el corazón de Santiago.

Metrópolis Fractal

Metrópolis Fractal es el resultado de más de seis años de trabajo fotográfico, desarrollado con cámara técnica analógica en blanco y negro. Jorge Prat despliega en este proyecto una mirada silenciosa, crítica y profundamente reflexiva sobre la transformación urbana de Santiago. Lo hace desde una fotografía depurada, que evita el espectáculo visual y prioriza el pensamiento visual.

El título del proyecto no es casual: “Metrópolis Fractal” alude a una ciudad fragmentada, compuesta por capas disímiles de historia, arquitectura y memoria. Cada imagen de Prat captura ese tejido urbano discontinuo, desarticulado por décadas de políticas neoliberales, donde la modernización muchas veces implicó que se borraran barrios y memorias colectivas.

Como señala el Dr. Gonzalo Leiva Quijada, curador de la exposición “Al igual que el intuitivo Atget en el París de comienzos del nuevo siglo XX, Jorge Prat consignaba “esto va a desaparecer”. Por cierto, el gesto insistente de testimoniar una ciudad en metamorfosis es vital. Hoy vemos cómo la línea del horizonte cordillerano contrasta con la verticalidad vertiginosa de tantos edificios estandarizados que han derribado barrios con identidad propia. ¿Qué nos queda en la retina? Un corpus de fotografías límpidas, metáforas transparentes de esa sentencia urbana que no cesa de inquietarnos: “para modernizar hay que derribar”.

Propuesta visual

La propuesta visual de Jorge Prat se articula como una cartografía urbana crítica, capaz de interpelar al espectador desde el silencio de sus encuadres. Sus fotografías, muchas de ellas deshabitadas, revelan una ciudad donde la ausencia de personas no significa vacío, sino una presencia latente: las huellas de lo que fue y de lo que está en disputa.

El libro que acompaña la muestra permite expandir esa reflexión al tiempo que documenta un proceso que carecía de registros sistemáticos en las últimas décadas.

“Los edificios, las infraestructuras, los vestigios de épocas pasadas y las nuevas construcciones se convierten en portadores de memoria, en testigos silenciosos de la evolución de la ciudad. La fotografía, en este sentido, no solo registra la apariencia actual, sino que también evoca las ausencias, las transformaciones y las huellas del pasado que persisten en el presente”, dice el arquitecto y académico C. Sebastián Navarrete Michelini.

El libro se concibe como un soporte narrativo y poético que trasciende la mera documentación. Cada fotografía es leída como un fragmento, un vestigio o un eco de un Santiago que cambia, que resiste y que a veces se desdibuja frente a nuestros ojos. “No son no-lugares, sino espacios vacíos de actos, como si su vitalidad hubiera sido súbitamente interrumpida”, plantea Navarrete. La ciudad aparece como una estructura fractal, donde las tensiones entre pasado y presente, entre lo global y lo local, definen un nuevo paisaje urbano.

Fotografía como herramienta testimonial



Las exposiciones están pensadas como espacios de diálogo con distintas audiencias. Al realizarse en dos polos opuestos —Las Condes y Plaza de Armas— el proyecto busca conectar con públicos diversos, en zonas con realidades sociales contrastantes.

Desde la institucionalidad cultural, esta propuesta también pone en valor la fotografía como herramienta testimonial, algo que Jorge Prat ha sostenido durante sus más de 25 años de trayectoria artística. La exposición busca abrir un espacio de reflexión sobre la ciudad, su memoria, sus fracturas y su posible porvenir.


Familia 1950

Los datos de población de la Región Metropolitana de Santiago de  Chile,  del último censo de 2024, relacionado con el anterior censo de 2017, se puede analizar en la siguiente manera: 
1).-La población de la Región Metropolitana de Santiago, según el censo de 2017, tenía 7.112.808 habitantes; en el censo 2024, tenía la cantidad de  7.400.741 habitantes; creció  287.933 personas, es decir  4.0  % de crecimiento de la población.
La región tiene 52 comunas.
2).-La población de la Área Metropolitana de Santiago, formada por la conurbación de Santiago y las comunas satélites, creció desde el censo de 2017, de 6.903.479 personas, hasta 7.175.281 personas en el último censo; un crecimiento de 271.802 personas, el 3.9 % de crecimiento de la población.
La área metropolitana de Santiago, concentra el 97.04% de la población regional, según el censo 2024; en el censo anterior, 2017 concentraba el 98.26%.
La área metropolitana de Santiago tiene 47 comunas.
3).-La población de la conurbación de Santiago, creció  desde el censo de 2017, de 6.179.183 personas, hasta 6.341.437 personas en el último censo; creció  162.254 personas, el 2.6 % de crecimiento de la población. 
La conurbación de Santiago, concentra el  85.6 % de población regional según el censo de 2024; Según el censo 2017, el  86.8 % de la población regional tiene domicilio en conurbación de Santiago. 
La conurbación de Santiago tiene  35  comunas.

4).-La población de las comunas interiores de la conurbación de Santiago, creció desde el censo de 2017, de 2.545.099 personas, hasta 2.704.199 personas, en el último censo;  creció  159.100 personas, el 6.2 % de crecimiento de la población.
Las comunas generalmente consideradas como interiores son: Santiago, Recoleta, Conchalí, Independencia, Ñuñoa, Providencia, Quinta Normal, Lo Prado, El Bosque, La Granja, Pedro Aguirre Cerda, Lo Espejo, San Joaquín, San Miguel, San Ramón, La Cisterna, Macul, Estación Central, y Cerrillos. Son 19 comunas.

5).-La población de las comunas periféricas de la conurbación de Santiago, creció desde el censo 2017,de 3.634.084 habitantes, hasta  3.637.238 personas, según el censo de 2024; Creció 3.154 personas, el  0.0 8%  de crecimiento de la población.
Las comunas generalmente consideradas como periféricas son Quilicura, Huechuraba, Las Condes, La Reina, Lo Barnechea, Vitacura, Pudahuel, Renca, Cerro Navia, San Bernardo, La Pintana, Peñalolén, Puente Alto, La Florida, Maipú y Padre Hurtado. Son 16 comunas.

6).-La población de las comunas satélites, que forman parte de la Área Metropolitana de Santiago, y no son parte de la conurbación de Santiago, creció desde último censo de 2017, de  724.296 personas, hasta de 833.844 personas según el  censo 2024. Creció de 109.548 personas, el 15.1 % de crecimiento de la población. 
Las comunas generalmente consideradas como satélite son Colina, Lampa, Buin, Peñaflor, Talagante, Paine, Isla Maipo, El Monte, Pirque, Calera de Tango, y San José de Maipo. Son 11 comunas.
Las comunas satélites, que forman parte de Área Metropolitana de Santiago, concentran el 11.44%  de la población regional, según el censo de 2024; Según censo anterior, del 2017, las comunas satélites, tenia  el  11.46 %.de la población regional. 

7).- La población de las comunas centrales, perteneciente a las comunas interiores de la conurbación de Santiago, creció desde último censo de 2017, de 1.174.965 habitantes, a la cantidad de 1.290.590 personas según  censo de 2024. Creció 115.625 personas, el  9.8 % de  crecimiento de la población. 
Las comunas generalmente consideradas como centrales son: Santiago, Providencia, Ñuñoa, Macul, Pedro Aguirre Cerda, San Miguel y San Joaquín. Son 7 comunas.
La comuna de Santiago, centro de la conurbación de Santiago, tiene según el censo de 2017, la cantidad de 404.495 habitantes, y creció según el censo 2024, va tener la cantidad de  438.856 personas. Creció  34.361 personas, el  8,5% de  crecimiento de la población.
La provincia de Santiago, tenía  ​5.250.565 personas según el censo 2017, creció a  5.385.737 personas según el censo 2024. Creció 135.172 personas, el  2.5 %  de  crecimiento de la población. 
La comuna de Santiago tiene 32 comunas : Cerrillos; La Reina;  Pudahuel; Cerro Navia; Las Condes; Quilicura; Conchalí; Lo Barnechea; Quinta Normal ;El Bosque; Lo Espejo; Recoleta;  Estación Central;  Lo Prado; Renca ;Huechuraba ;Macul; San Miguel; Independencia; Maipú ;San Joaquín; La Cisterna; Ñuñoa ;San Ramón ;La Florida; Pedro Aguirre Cerda; Santiago (Centro);  La Pintana; Peñalolén; Vitacura;  La Granja; y Providencia;
El porcentaje  de la población que tiene la provincia de Santiago, con respecto de la Región metropolitana, según el censo 2024, es del 72.7 %  ; En el censo, del 2017, era 73.8% de la población regional.



Mapa 


plano

martes, 30 de marzo de 2021

Urbanistas de Santiago de Chile.


Introducción.

Es común oír a los santiaguinos quejándose de su ciudad. Que es fea, que hay mucho tráfico vehicular, que está contaminada, que faltan áreas verdes y que está colapsada. Si bien, algunas de esas afirmaciones son cercanas a la realidad, como que efectivamente concentra a más de un tercio de la población nacional y que los metros cuadrados de áreas verdes por habitante están lejos de los estándares recomendados por las principales organizaciones internacionales, la visión de los santiaguinos es algo pesimista, y en mi opinión personal, creo que tiene que ver con una falta de conocimiento de la propia ciudad que habitamos.

Santiago

Santiago es una ciudad muy interesante, herencia de una rica y variada fusión cultural que increíblemente ha tenido lugar en uno de los rincones más recónditos del mundo.

El casco histórico


El casco histórico fundado en 1541 comenzó a expandirse tímidamente recién a partir de mediados del siglo XIX. Durante el siglo XX, con la llegada de inmigrantes principalmente desde Europa, el crecimiento de la ciudad comenzó a seguir otro rumbo, con la concreción de las ideas de Vicuña Mackenna -como la forestación del Cerro San Cristóbal-, así como la aplicación de los planes de Karl Brunner, de origen austriaco. 
Las comunas de Providencia y Ñuñoa se urbanizaron en gran parte bajo el modelo de ciudad jardín, idea proveniente de Inglaterra de la mano de Ebenezer Howard. Las primeras construcciones que se erigieron en esta zona de la ciudad fueron realizadas por inmigrantes italianos, alemanes, franceses e ingleses, quienes le dieron un sello especial a la arquitectura de las viviendas y al espacio público, con amplias avenidas pobladas de plátanos orientales, aceras embaldosadas y tímidas acequias que corren en sus costados, de las cuales todavía queda evidencia.
Sin embargo, la esencia de Santiago no es una copia barata del Viejo Continente, sino que bastante más que eso. Muchas poblaciones al sur de Santiago, hoy urbanizadas y pacificadas, tienen su origen en las formas de habitación del campo chileno, cristalizando además, numerosos procesos de la propia historia de la ciudad, como la construcción de viviendas sociales en la década de los sesenta y las luchas que han enfrentado dichos grupos, en contra de las fuerzas de represión estatal, como de grupos violentos asociados a la delincuencia y el narcotráfico. 
La renovación y la intervención por parte de artistas ha llevado a la creación del Museo a Cielo Abierto en San Miguel, con más de 4000 metros cuadrados de murales de artistas nacionales e internacionales consagrados, plasmados en antiguos bloques residenciales que hoy resplandecen en los más variados y vivos colores.
A finales de la década de los sesenta, se instaló en Chile el Movimiento Moderno inspirado por el arquitecto suizo Le Corbusier en edificios tan icónicos como los de la Remodelación San Borja y la Villa Portales. Así es cómo floreció en plena capital chilena la misma arquitectura que hoy permanece en la periferia de muchas ciudades europeas.
A lo anterior, se suma la llegada de otras influencias como la norteamericana. Yendo hacia el nor-oriente, en el corazón de Vitacura, es posible encontrar una réplica de suburbio gringo: la Villa El Dorado. Se trata de casas que originalmente fueron de una sola planta, rodeadas de numerosas áreas verdes y con algunas características innovadoras para la época, como la presencia de un antejardín, integrado a la calle sin la presencia de rejas y con comercio a escala de barrio.


Las principales obras de Vicuña en La Transformación de Santiago.


Benjamín Vicuña Mackenna (Santiago, 25 de agosto de 1831-Santa Rosa de Colmo, 25 de enero de 1886) fue un político, escritor e historiador chileno. Ocupó los cargos de intendente de Santiago. Su herencia aún es visible en la ciudad de  Santiago en la actualidad.

El poeta nicaragüense Rubén Darío dijo sobre Vicuña Mackenna: “el más Santiaguino de los Santiaguinos”, nosotros, los Santiaguinos no conocemos la verdadera dimensión de la obra urbanística  de Vicuña Mackenna, ni menos el detalle de su influencia.Las obras fueron:

  • 1. Canalización del rió Mapocho.
  • 2. Camino de Cintura. (Circunvalación del tren urbano).
  • 3. Transformación de los barrios del sur. (Avenida Matta, Biobío y Exposición o Chuchunco).
  • 4. Ensanche del uso del agua potable.
  • 5. Creación de nuevas plazas (18).- Paseo de Santa Lucía sería la principal.
  • 6. Recovas existentes: (distribución de los abastos públicos).
  • 7. Terminación del Mercado Central.
  • 8. Centralización i construcción de las escuelas municipales bajo un plan distinto del actual.
  • 9. Apertura de calles tapadas.
  • 10. Construcción de doble cauce de Negrete.
  • 11. Construcción del cauce abovedado del canal de San Miguel.
  • 12. Construcción
de un nuevo matadero en los barrios del norte de la ciudad.
  • 13. Supresión de las chinganas públicas y construcción de cuatro grandes casas de diversión popular.
  • 14. Construcción de una nueva casa de ciudad.
  • 15. Transformación del empedrado de las calles.
  • 16. Proyecto sobre aceras y ochavamiento de las esquinas.
  • 17. Terminación de las avenidas del Ejército Libertador y del Cementerio.
  • 18. Reparación radical del Matadero.
  • 19. Reparación y terminación del Presidio Urbano.
  • 20. Provisión de un nuevo sistema de vestuario y armamento de la policía de seguridad (no existía la policía civil).
  • 21. Reparación y terminación del presidio urbano.
  • 22. Provisión de un nuevo sistema de vestuario y armamento para la policía de seguridad.



Karl Brunner.




Karl Brunner

Karl Brunner llegó a Chile por las gestiones lideradas por Rodulfo Oyarzún, ex-alumno suyo en un seminario de urbanismo en Viena, en 1928. El técnico austríaco era ingeniero, arquitecto y licenciado en Ciencias Económicas y Políticas, y tenía una sólida formación urbanística que incluía numerosas publicaciones, incluso algunas en la prestigiosa revista Der Stätebau (Urbanismo) de Werner Hegemann.
El primer período de estadía en nuestro país se extendió desde fines de 1929 hasta comienzos de 1932, lapso en que trabajó como asesor gubernamental de la Sección Urbanismo del Departamento de Arquitectura del Ministerio de Obras Públicas, dirigida por el arquitecto José Luis Mosquera. Simultáneamente fue contratado como profesor de la Facultad de Arquitectura de la Universidad de Chile (1930-1932).
Durante este tiempo de docencia, se encargó de divulgar las bases del llamado "urbanismo moderno", incluyendo elementos como la zonificación y el uso de fotografías aéreas. Luego de casi dos años de ausencia, en 1934 Karl Brunner regresó al país, esta vez contratado por la Municipalidad de Santiago. Aunque solo estuvo algunos meses, impulsó ese mismo año el Primer Congreso Nacional de Arquitectura y Urbanismo, además del Proyecto de Plan Regulador de Santiago, elaborado por varios de sus discípulos, y que dejaría una honda huella en los años siguientes.


Karl Heinrich Brunner von Lehenstein (Perchtoldsdorf, 1887 - Viena, 1960) fue un ingeniero-arquitecto urbanista austríaco que realizó destacadas obras e intervenciones urbanísticas en Chile y en Colombia.
Brunner se tituló en la Technischen Hochschule de Viena, Austria. En 1933 diseñó un plan para Santiago de Chile, que fue aprobado cinco años más tarde, lo que es conocido como el Barrio Cívico de Santiago. Ese mismo año comenzó su estadía en Colombia. En 1948 regresó a su país natal donde ocupó un cargo directivo en la reconstrucción de la ciudad afectada por la Segunda Guerra Mundial y allí falleció el 15 de junio de 1960.
Durante su paso por Chile también diseñó la explanada central de la Universidad de Concepción.
Entre 1934 y 1939, Brunner dirigió el Departamento de Urbanismo de Bogotá. Junto con el arquitecto José María Montoya Valenzuela realizó desde esa institución intervenciones relevantes en una ciudad particularmente fiel a la retícula colonial, creando bulevares, jardines, parque en diagonal, plazas ajardinadas, y trazados urbanos que seguían la topografía del terreno.
 Fue asimismo profesor de la Universidad Nacional de Colombia, y diseñó los barrios Santa Fe, Marly, La Magdalena, El Retiro, El Centenario, el Bosque Izquierdo, Gaitán, Palermo, Santa Lucía, El Campín, el trazado del Barrio Popular del norte, la avenida Caracas y el diseño del Park Way.
​ En Medellín realizó por su parte el diseño del barrio Laureles. En este país trabajó asimismo en proyectos en Manizales y Barranquilla.


viernes, 12 de marzo de 2021

El anillo interior de Santiago.


El anillo interior de Santiago.


Avenida Pedro de Valdivia.

El anillo interior de Santiago es una circunvalación originalmente propuesta en 1958​ para optimizar la conexión vial del Gran Santiago, creando un anillo interior a la Circunvalación Américo Vespucio.
El Anillo Intermedio tiene una longitud de 50 kilómetros.

Hitos : Museo a Cielo Abierto, Ciudad Parque Bicentenario, Regimiento Bellavista, Plaza Pedro de Valdivia, Estadio Nacional, Escuela de suboficiales de Carabineros, Campus San Joaquín PUC, Estadio Monumental.

Avenidas que cruza : Circunvalación Américo Vespucio, Santa Rosa, Autopista Central, Camino a Melipilla, Autopista del Sol, Cinco de Abril, Alameda, Ecuador, San Pablo, Carrascal, Costanera Norte, Domingo Santa María, Vivaceta, Independencia, Recoleta, Providencia, Bilbao, Irarrázaval, Grecia, Rodrigo de Araya, Quilín



AvenidaComunas
Avenida Pedro de ValdiviaProvidencia, Ñuñoa y Macul
Avenida MarathonMacul
Avenida DepartamentalMacul, San Joaquín, San Miguel, Pedro Aguirre Cerda y Cerrillos
Avenida SuizaEstación Central
Avenida Las Rejas SurEstación Central
María Rozas VelásquezEstación Central, Lo Prado y Quinta Normal
Avenida Sergio ValdovinosQuinta Normal
Avenida JujuyQuinta Normal
Avenida Lo EspinozaQuinta Normal
Avenida Los SuspirosQuinta Normal
Avenida Senador Jaime GuzmánRenca
Calle 14 de La Fama/Calle RomaConchalí e Independencia
Avenida DorsalConchalí y Recoleta
Avenida Pedro DonosoRecoleta
Calle Reina de ChileRecoleta
Abate MolinaProvidencia
Avenida Pedro de Valdivia NorteProvidencia

Amerigo Mateo Vespucci

Vespucci, Amerigo Mateo. Florencia (Italia), 9.III.1454 – Sevilla, 22.II.1512. Navegante y primer piloto mayor de la Casa de la Contratación.


Biografía

El 9 de marzo de 1454 nacía en Florencia Amerigo Mateo Vespucci. Su padre, Nastagio Vespucci, notario de profesión, se había casado con Madonna Lisa de Andrea Mini, de la que tuvo cuatro hijos varones: Antonio, Girolamo, Américo y Bernardo y una hija, Agnoletta.

Nada se sabe de sus estudios, aunque es de suponer que asistiría a una de las múltiples escuelas que en su Florencia natal se dedicaba a enseñar a los jóvenes el “arte della mercatura”. Aún se conserva en el Archivo de Estado de Florencia un cuadernillo de ejercicios escrito por el joven Américo, cuya grosera caligrafía hace pensar que las letras, por aquella época, no le interesaban, como él mismo confesó más tarde, lamentándose de no haber seguido con el debido aprovechamiento los consejos de su tío, el célebre fray Giorgio Antonio Vespucci. Poco parece que aprendió el joven Américo de su tío paterno Bartolomé, un importante hombre de ciencia que enseñaba en un estudio de Pavía.
Sí, en cambio, estuvo muy cerca de su tío Giorgio Antonio, un eclesiástico de corte savonaroliano que frecuentaba la casa de los Médici. Su directa relación quedó reflejada en el retrato que Domenico Ghirlandaio realizó de trece miembros de la familia Vespucci en un precioso fresco que, representando a la Virgen de la Misericordia, aún se conserva en la iglesia de Ognisanti, parroquia a la que pertenecía la familia.
Tras la conjura de los Pazzi y la muerte de Juliano de Médici (26 de abril de 1478) se creó una difícil situación política en la República. Sixto IV halló motivos suficientes para declarar la guerra a Florencia y aliarse, para atacarla, con Fernando, Rey de Nápoles.

El Consejo rechazó su renuncia al puesto rector de la ciudad a Lorenzo el Magnífico que, necesitado de aliados, envió una serie de oratores (embajadores), no sólo a los estados amigos italianos, sino también a Francia, con cuyo rey Luis XI tenía una marcada amistad desde que aquél enviase como observador a Felipe de Commynes con objeto de evitar la guerra y tratar de que el Papa convocara un Concilio en Lyon.
El hombre elegido por Lorenzo para la delicada misión fue Guido Antonio Vespucci, buen conocedor de las lides diplomáticas, ya que con anterioridad había sido embajador ante el Papa. Entre los años 1478 y 1480 se desplazó el joven Américo a Francia, en calidad de secretario de su tío. Junto a Guido Antonio, pudo conocer y entrar en contacto con las más altas personalidades de la Corte francesa y con multitud de mercaderes florentinos. En París quizá tuviera ocasión de conocer a Bartolomé Colón, cuando éste acudió a la Corte de Luis XI en busca de ayuda para los proyectos descubridores de su hermano Cristóbal.
Tras la muerte de su padre, en 1482, hubo Vespucci de regresar a Italia, obteniendo un puesto modesto, el de intendente de la casa de Lorenzo de Pier Franceso, el Popolano, la otra rama de la familia Médici.

Su nuevo patrón estaba casado con Semirámide de Apianno, sobrina de la célebre Simonetta. Eran pues, ama y criado, parientes, dado que la bella florentina, ya fallecida, había sido la mujer de Marco Vespucci, primo segundo de Américo.
Hasta 1491 vivió Américo junto al Médici desempeñando diversos trabajos. Para el Popolano, y en nombre de sus intereses comerciales, recorrió toda Italia, siendo, además, el encargado de la despensa y de los gastos del ajuar de la casa. Durante los años que Vespucci trabajó para el Médici tuvo ocasión de conocer a buen número de hombres ilustrados, poetas, filósofos y pintores que frecuentaban sus salones.

A la tertulia del Médici asistían personalidades como Marsilio Ficino o Zenobio Acciaiuoli, grandes admiradores de Paolo del Pozzo Toscanelli, cuyo mapa hubieron de discutir, dada la afición de las academias florentinas a tratar temas relacionados con las antípodas, la repartición de las aguas en los continentes, las diversas razas o la posibilidad de que existieran regiones habitables bajo la línea equinoccial. En aquellos años hizo Miguel Ángel una estatua de San Juan Bautista para el Popolano, Poliziano le dedicó unos versos y Botticelli le dibujó unas ilustraciones para una Divina Comedia financiada por el mecenas.
A fines de 1489 recibió el Popolano la visita de Donato Nicolini, su corresponsal en los Reinos ibéricos, el encargado, junto a su hermano Simón, de entregar las cuentas anuales de los factores mediceos en la Península, actuando con plenos poderes tanto en Lisboa como en Valencia, Valladolid o Sevilla. Dados los malos resultados de la firma en Sevilla, proponía Nicolini que se nombrara un nuevo factor, Juanoto Berardi, para sustituir a los hermanos Caponi, hasta entonces los factores mediceos en la ciudad hispalense.
Tan pronto como comprobó las cuentas, decidió el Popolano que Américo se dirigiera a Sevilla para liquidar la compañía y encomendar la sucesión del negocio, si así lo creía conveniente, a Berardi.

La llegada de Américo a Sevilla (comienzos de 1492), coincidió con un momento importante en la casa comercial de Berardi, que desde hacía una decena de años se había convertido en el mercader florentino más importante de Andalucía, principalmente como corresponsal de Bartolomé Marchioni, el toscano que controlaba en nombre propio y en el de los Médici el comercio de oro y esclavos en Portugal.
Berardi, que era el intermediario de ese tráfico en la ruta Lisboa-Sevilla-Valencia, había adquirido una considerable fortuna que en 1492 le abrió las puertas para participar en un nuevo negocio: la conquista de Tenerife. Por ello estaba Beradi, y quizá Américo, en Santa Fe cuando se firmaron las Capitulaciones con Cristóbal Colón para descubrir (17, II, 1492). Desde entonces Berardi se convirtió en el primer factor de Colón y Vespucci se puso al servicio de ambos. Como principal factor de Berardi intervino en el apresto y despacho de la segunda armada de Colón a las Indias (Cádiz, 25 de septiembre de 1493).
Cuando Bartolomé Colón llegó a Sevilla (fines de 1493 o comienzos de 1494), Berardi y Américo se ocuparon de disponer todo lo necesario para su viaje al Nuevo Mundo (abril de 1494). Al año siguiente, Américo recibió un importante contingente de esclavos consignados a su nombre por el virrey de las Indias.
Cuando, a partir de 1494, se estableció una ruta permanente de ida y vuelta al Nuevo Mundo, fueron Berardi y Vespucci los encargados por parte de Colón de los aprestos de esas armadas e incluso Berardi acarició un amplio proyecto comprometiéndose, mediante un asiento con los reyes (IV, 1495), a enviar doce carabelas a las Indias, que habrían de salir en tres grupos de cuatro en abril, junio y septiembre de ese mismo año. Por inconvenientes que se desconoce, la primera flota zarpó en febrero de 1496, dos meses más tarde de la muerte de Juanoto. Dos anotaciones de los Libros de Armadas parecen indicar que Américo participó en aquella flota, que naufragó frente a las costas de Cádiz. En todo caso, sí envió mercaderías a su nombre y pagó el sueldo de algunos marineros.
El fallecimiento de Berardi convirtió a Américo en su albacea testamentario. Tuvo, pues, que liquidar la compañía, recoger los restos del naufragio y cobrar las averías. En junio de 1496 regresó Colón a Sevilla, donde firmó el finiquito con Vespucci, dando por terminada su relación económica. A partir de entonces su trato sería simplemente de amistad.

Una de las cuestiones más debatidas por la historiografía vespucciana es el número de viajes que el florentino realizó al Nuevo Mundo. Como Vespucci no figura en ninguna nómina de tripulantes, sólo se conocen sus viajes a través de las propias cartas del toscano, ninguna de ellas autógrafa e incluso alguna de dudosa autoría, y los relatos de los cronistas del momento, que no aciertan a ponerse de acuerdo sobre la cuestión.
Las cartas atribuidas a Américo se pueden dividir en dos grupos: las que fueron impresas en vida de Vespucci y las que se han dado en llamar cartas familiares o privadas. Dos fueron las impresas. La primera, el Mundus Novus, dirigida desde Lisboa al Popolano, relata su viaje bajo bandera portuguesa (Florencia, abril de 1503). Según esta versión, zarpó el florentino de Lisboa (14 de abril de 1501) y, tras pasar Cabo Verde, desembarcó por primera vez en tierra firme americana (entre Venezuela y Brasil), destacando su estancia de veintisiete días entre las tribus indias de Brasil, que le impresionaron profundamente. Es ésta una carta importante, no sólo desde el punto de vista etnográfico y geográfico, sino también por la percepción del navegante de hallarse ante un Nuevo Mundo. La segunda, Carta de Américo Vespucci sobre las islas recién halladas en los cuatro viajes que realizó, dirigida el 4 de septiembre de 1504 a Piero Soderini, magistrado supremo de la República florentina (1502-1512), describe en resumen cuatro viajes al Nuevo Mundo: los dos primeros por mandato del Rey Católico y los dos últimos al servicio de Manuel I de Portugal.
Las cartas familiares o privadas, dirigidas a Pier Francesco de Médici y no publicadas hasta el siglo xviii, tienen un carácter muy distinto. Se trata de tres misivas datadas en Sevilla (18 de julio de 1500), Cabo Verde (4 de junio de 1501) y Lisboa (posterior al 22 de julio de 1501). La primera se corresponde con el viaje de Alonso de Hojeda; la segunda, que casa con el comienzo del primer viaje portugués del Mundus Novus, relata su encuentro en Cabo Verde con las naves de Cabral, que regresaban de la India, contando con detalle el viaje cabralino a lo largo de las costas africanas; la tercera, que es una mera continuación de la anterior, narra el viaje desde Cabo Verde a Lisboa.
En 1957 apareció, en un libro perteneciente a la familia Strozzi, un nuevo fragmento de otra carta privada, en la que el autor, el supuesto Vespucci, da respuesta a otra carta en la que Lorenzo de Pier Francesco le comunicaba las objeciones que los mercaderes florentinos habían puesto a su relato del tercer viaje.

Las contradicciones que presentan estas cartas son múltiples y variadas. A disparates geográficos se unen excesivos y sospechosos paralelismos con los viajes de Colón (también cuatro), a quien se trata de quitar la autoría del descubrimiento del continente americano; además, existe un ansia desmedida de privar de méritos no sólo a Colón, sino también a toda una serie de navegantes al servicio de España. Parece más bien que estas cartas son todas ellas, en mayor o menor medida, unos arreglos de cartas auténticas de Vespucci que se fueron urdiendo a lo largo de los siglos, al servicio de una propaganda florentina o antiespañola.
La tesis tradicional, y hoy más ampliamente admitida, sostiene que Américo realizó dos, o quizá tres, viajes al Nuevo Continente, sirviendo a las dos coronas ibéricas.
Viaje bajo bandera española (Cádiz, 18 de mayo de 1499 - junio de 1500). Se trata del viaje capitaneado por Alonso de Ojeda que, con cuatro naves y Juan de la Cosa como piloto mayor, llevó como pasajero a Vespucci. Siguiendo la ruta del tercer viaje colombino, llegó la flota al Nuevo Continente en veinticuatro días, en un lugar más al sur del descubierto por Colón, tal vez las costas de Surinam. Tras pasar frente a la desembocadura del Amazonas, arribó después a la isla de Trinidad, y de allí al golfo de Paria. Navegando por el golfo de las Perlas, la flota se detuvo en la isla Margarita y, pasadas las bocas del Drago, arribó a la isla de Curaçâo, que llamaron de los Gigantes debido a la extraordinaria altura de sus habitantes. Después descubrió el golfo de Coquibacoa, al que se dio el nombre de Venecia por la semejanza con la ciudad italiana, y reconoció el interior de la bahía, llamada lago y puerto de San Bartolomé (hoy laguna de Maracaibo); de allí siguió hasta el cabo de la Vela, desde donde se emprendió el camino de vuelta a la Española.
Desde Haití, y ya en su tornaviaje a Castilla, las naves costearon algunas de las islas de los lucayos, donde dice Américo que capturaron doscientos treinta indios para su trata, y finalmente tomaron la derrota para España por Azores, Canarias y Madeira.
A pesar de la venta de los esclavos que lograron sobrevivir a la travesía, fue escaso el beneficio económico de la expedición. Según el mismo Vespucci, deducidas las costas, no quedaron más que quinientos ducados a dividir entre los cincuenta partícipes y eso que, además del producto de los esclavos, se trajo cantidad de granos de oro y de perlas preciosas.

Viajes al servicio de Portugal (Lisboa, 13 de mayo de 1501- fines de 1503. ¿Lisboa, mayo de 1503 - septiembre de 1504?). Al regresar de su anterior viaje, intentó Vespucci enrolarse en la expedición del moguereño Alonso Vélez de Mendoza, mas la reciente orden que prohibía taxativamente a los extranjeros servir en las sucesivas flotas obligó a Américo a quedarse en tierra. No está claro si el florentino realizó uno o dos viajes bajo bandera portuguesa. Es seguro que participó en el viaje de Brasil que capitaneaba Gonzalo Coelho, y es más que probable que realizara el que corresponde a la cuarta jornada del Mundus Novus. Tan sólo se dispone de los testimonios del propio florentino y de una declaración de su sobrino Juan Vespucci que, testificando en una junta de pilotos de la Casa de Contratación (noviembre de 1505), juró que el cabo de San Agustín se encontraba a 8.º latitud sur, según sabía por su tío. En el viaje a Brasil, tras recalar en las Canarias, la flota se detuvo en las islas de Cabo Verde, aunque atracó en Bezebeghue (Dakar), donde coincidió con las naves de Cabral, que regresaban de la India tras haber dado vista a Brasil en su viaje de ida. Siguiendo la derrota de Cabral, llegó a Brasil, costeando el litoral en dirección sur y nombrando los accidentes geográficos según el día que festejaba el santoral; cabo de San Agustín, de San Roque, Santa Lucía, la bahía de Todos los Santos y en 1.º de enero, Río de Janeiro.

Una cuestión imprevista se presentó a los navegantes: la costa se movía en dirección a occidente, de suerte que las nuevas tierras parecían quedar fuera de la zona portuguesa delimitada por el Tratado de Tordesillas.
Decidiendo ignorar el problema jurídico, dado que las tierras parecían no tener fin, siguieron su camino hasta la vista de un cerro que llamaron “Pinacullo Detentio”, el lugar donde más tarde se erigiría la ciudad de Montevideo. Tras unos días de descanso arribaron al estuario del Río de la Plata, a 35.º al sur del ecuador, y todavía continuaron más al sur hasta las costas de la Patagonia, llegando en su derrota hasta los 52º, muy cerca del estrecho que pocos años después descubriría Magallanes. Desde allí emprendieron el regreso a las costas de África.
Tras este segundo viaje la historiografía se debate entre aceptar o no un nuevo periplo de Américo a las Indias bajo bandera portuguesa. Es probable que embarcara en la flota de seis naves que, bajo el mando de Fernando Noronha, partió de Lisboa (13, 10? de mayo de 1503). La desdichada armada sufrió un naufragio en una isla del Atlántico, desde donde la maltrecha flota, reducida a dos naves, continuó su derrota hacia la Bahía de Todos los Santos en Brasil. Poco pudieron hacer en este viaje los expedicionarios, que se limitaron a explorar superficialmente cuarenta millas en el interior, pues, al decir de Américo, “no podíamos ir más adelante, porque no teníamos gente y me faltaban muchos aparejos”. La flotilla regresó a Lisboa el 18 de junio de 1504. Este viaje puso fin a la relación de Vespucci con Portugal.

Tras volver a Sevilla, de la que había faltado cuatro años, pronto fue Américo llamado a la Corte. En la Junta de Toro (febrero de 1505) se decidió nombrar a Vicente Yañez Pinzón y a Américo Vespucci capitanes de una próxima expedición a la Especiería, concediéndosele a Vespucci la carta de naturaleza que le confería la condición de castellano a todos los efectos.
La muerte de Felipe el Hermoso (septiembre de 1506) y dificultades económicas hicieron fracasar la empresa proyectada. Desde entonces se dedicó el florentino a trabajar para la Casa de la Contratación en el despacho de otras armadas hasta que, en 1508, fue nombrado el primer piloto mayor de la Casa de la Contratación, con un sueldo de 50.000 maravedís anuales al que se añadieron 25.000 más de ayuda de costa. Dado que se trataba de un puesto de nueva creación, los deberes y obligaciones de Américo se fueron perfilando y ampliando en los meses siguientes.
En definitiva, su trabajo consistió en examinar y graduar pilotos, censurar las cartas e instrumentos necesarios para la navegación y, sobre todo, confeccionar el padrón real, modelo al que deberían ajustarse todas las cartas de marear. De hecho, el nuevo cargo impediría a Américo navegar.

Apartado de los viajes, hubo de conformarse, además de dedicarse a las obligaciones de su cargo, con ser un simple armador y emplear su dinero en alguna que otra flota con destino a las Indias. Así, en la de Diego de Nicuesa (1509) invirtió 100.000 maravedís.
También asesoró a navegantes, como hizo en 1510 con Juan Díaz de Solís. Para la Casa de la Contratación intervino en la compra de avituallamientos y realizó a la Corte cuantos viajes fueron precisos tanto para llevar el oro traído del Nuevo Mundo como para transportar un cargamento de “ciertos libros para la reina”, procedentes del Monasterio de San Jerónimo, cercano a Sevilla.
En Sevilla vivía Américo en una modesta casa en el Postigo del Carbón que había alquilado a poco de ser nombrado piloto mayor. Con él vivían su mujer, María Cerezo, la hermana de ésta, Catalina Cerezo, madre de una hija llamada Leonor de Guzman, y su sobrino Juan Vespucci, hijo del hermano mayor del florentino. Dos criados blancos y cinco esclavos componían el servicio de la casa, al que se añadieron los hijos que estos últimos tuvieron.
En Sevilla dictó Vespucci su testamento (9 de marzo de 1511) y en Sevilla murió un año más tarde (22 de febrero de 1512). Quiso el florentino ser enterrado con hábito franciscano en la iglesia de San Miguel en el mausoleo de su suegro, Gonzalo Fernández de Córdoba. Las pobres mandas económicas de su testamento demuestran que su situación financiera no era boyante y que tampoco disponía de muchos libros e instrumentos, que legó a su sobrino, dado que no se contabilizan por menudo.
La fama le vino a Américo porque con su nombre, por una curiosa carambola, se bautizó el Nuevo Continente.

En 1506, Renato II, duque de Lorena, recibía la carta que Vespucci había escrito a Piero Soderini en 1504 contándole sus viajes, acompañada de un mapa que representaba las tierras recién descubiertas por españoles y portugueses. Entusiasmado, el duque confió el manuscrito a los monjes de la abadía de St. Dié para que realizasen una cuidada edición. La Cosmographie Introductio salió de las prensas el 25 de abril de 1507 después de un largo trabajo en equipo.
El poeta Jean Basin de Saudaucourt tradujo la carta de Américo al latín; Matías Rigmann preparó la introducción y Martín Waldseemüller confeccionó un mapa que, recortado y pegado sobre una esfera, debía de dar la idea exacta del globo terrestre. El libro se compone de un prólogo, un epílogo y nueve breves capítulos. En el noveno se halla la célebre frase, que se considera como el acto de bautismo del Nuevo Continente: “Más ahora que esas partes del mundo (Europa, Asia, África) han sido ampliamente exploradas y otra cuarta parte ha sido descubierta por Américo Vesputio (como se verá por lo que sigue), no veo razón para que no se le llame América, es decir, la tierra de Américo, por Américo su descubridor, hombre de sagaz ingenio, de la misma manera que Europa y Asia han recibido ya sus nombres de mujeres”. Al margen de este pasaje se colocó una nota que simplemente decía: “América”. La divulgación del nombre de América se debió, más que al texto impreso de la carta, al mapa que dibujó Waldseemüller.
Los retratos de Ptolomeo y de Vespucci, como autores de dos concepciones diferentes del globo terráqueo, aparecen enfrentados, colocados cada uno al lado de sus mundos: a la derecha, junto a Américo, el Nuevo Mundo, y a la izquierda, junto a Ptolomeo, el Viejo. Desde este momento resultará del todo punto imposible separar ambas imágenes: el Nuevo Mundo será ya para siempre América.

Bibliografía

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G. Arciniegas, Amerigo y el Nuevo Mundo, Buenos Aires, 1955

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6.-La comuna de Quinta Normal.

Escudo de Armas Quinta Normal es una comuna ubicada en el sector norponiente de la ciudad de Santiago, capital de Chile. Fue fundada en 1915...