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miércoles, 14 de abril de 2021

La calle San Diego (Santiago).


La calle San Diego (Santiago).

Soledad  Garcia  Nannig; Maria Veronica Rossi Valenzuela; Francia Vera Valdes
Calle San Diego a la altura del Teatro Cariola mirando hacia el sur.

La calle San Diego es una vía pública de la ciudad de Santiago de Chile, que se inicia en la vereda sur de la Alameda Bernardo O'Higgins, a un costado de la casa central de la Universidad de Chile, finaliza en el borde sur de la comuna de Santiago conectándose con la Gran Avenida en la comuna de San Miguel.

Historia

Esta calle era antiguamente la ruta de salida al sur del país. Su nombre se origina en 1788 en la antigua iglesia de San Diego, que estaba ubicada en la esquina sur poniente de la Alameda, la que posteriormente desapareció, no así el nombre de la calle que ha perdurado hasta el día de hoy.
Entrado el siglo XX, y con el crecimiento paulatino de la ciudad en especial hacia el sur, las autoridades metropolitanas se vieron en la necesidad de dar sentido único a la avenida, con lo cual el tránsito comenzó a ser de norte a sur. Esta medida trajo muchos beneficios al comercio puesto que a la salida de sus labores muchos eran los trabajadores que aprovechaban de realizar compras. Fue la época de oro de la calle, donde crecieron muchas galerías, además de los mercados ubicados en el sector de la calle Franklin. Sin embargo, a fines de los setenta debido al constante aumento de la congestión vehicular y la construcción del paseo Ahumada, la calle San Diego debe invertir su sentido de tránsito esta vez de sur a norte.
Los efectos comenzaron a sentirse y esto sumado al cambio del modelo económico del país, ha llevado a un constante cierre de antiguos locales que no pudieron adaptarse a los cambios. En esta misma época se inauguró la estación Franklin del metro de Santiago en la calle Placer.

Tiene gran importancia como ruta de acceso desde las comunas del sector sur de la capital, y conforma uno de los ejes troncales de Transantiago, donde también están la calle Nataniel Cox y Gran Avenida.

Puntos de interés en la calle San Diego.

Avanzando hacia el centro de la ciudad, por esta calle uno puede encontrar lugares como:

  • Locales de computación, dedicados a los que es el armado, venta de artículos y repuestos del rubro, además una muy buena accesoria de vendedores especializados en lo que es el mundo de la computación e informática (los locales están ubicados desde San Diego con avenida Matta)
  • El popular mercado Persa Bío Bío, que ocupa terrenos de antiguas bodegas y ofrece en sus variados locales diversos artículos entre los que destacan ropa, calzado y bicicletas.
  • Feria del Mueble, corresponde a una agrupación de mueblistas chilenos que venden muebles artesanales a módicos precios.
  • Barrio Franklin, donde se continúan vendiendo abarrotes, carnes, frutas y hortalizas de manera tradicional.
  • Teatro Caupolicán, histórico teatro reacondicionado; data de 1936. Durante un tiempo (a partir de 1984) se llamó Teatro Monumental; después de un largo receso, fue reinaugurado en 2005.
  • Liceo Manuel Barros Borgoño, emblemático colegio ubicado en San Diego 1547, en pleno barrio Franklin, que ha llegado ser insignia del sector.
El sector del teatro, entre Eleuterio Ramírez y avenida Matta, concentra gran cantidad de tiendas especializadas en el rubro de las bicicletas, donde se pueden encontrar todos los repuestos y accesorios para casi cualquier bicicleta.
Parque Almagro, uno de los puntos verdes de la ciudad que más rápido desarrollo ha tenido; se extiende desde la esquina norponiente de la intersección con avenida Santa Isabel hasta el palacio Cousiño.







Plazoleta de libreros del parque Almagro, la plaza Carlos Pezoa Véliz, ubicada en la parte posterior de la basílica de los Sacramentinos, frente al parque Almagro.
Llegando a la esquina con Alameda, al costado de la Universidad de Chile, se encuentran unos cuantos quioscos que también ofrecen libros. Venden especialmente a los estudiantes de la universidad y del Instituto Nacional, que se encuentra en el mismo sector.
Espacios comerciales como supermercados Santa Isabel y Ekono. El centro comercial Alonso de Ovalle, conocido popularmente como mall Chino, donde buena parte de los locales comercializa celulares y repuestos relacionados, además de otros artículos. En la esquina de San Diego y Tarapacá se encontraba, hasta 2012, una tienda Ripley y otra La Polar, pero fueron dañadas por un grave incendio intencional que se inició en esta última durante una noche de manifestaciones estudiantiles. Se desechó la idea de reconstruirlas y donde se emplazaba Ripley, funciona un call center.


Nuevo Paseo de Las Delicias, se hizo un paso bajo nivel que une San Diego y la calle Bandera bajo la Alameda cuando se desarrollaron las obras del metro. Se construyeron locales, pero no prosperaron por el lúgubre aspecto del lugar; remodelado, fue reequipado y reinaugurado.
El bar Las Tejas es un establecimiento de comida típica chilena y tragos locales, como el terremoto (vino pipeño con helado de piña y granadina o fernet), ubicado donde antes estaba un teatro, a metros de la esquina con Tarapacá, por la vereda oriente.
El Teatro Cariola, fundado en 1954, ha renacido gracias a los conciertos musicales de diferentes estilos que realizan.


So
Ivana Baquero as Messia.









jueves, 8 de abril de 2021

Paseo La Bandera de Santiago.


Soledad  Garcia  Nannig; Maria Veronica Rossi Valenzuela; Francia Vera Valdes



Paseo Bandera (antiguamente calle de La Bandera o Bandera ) es un paseo del centro de la ciudad de Santiago, Chile, que inicia por el sur desde la Avenida Libertador General Bernardo O'Higgins y continua por el norte hasta el río Mapocho.

Origen del nombre

Placa de calle Bandera

historia



El nombre de esta calle se debe a Pedro Chacón y Morales, un conocido comerciante de Santiago que en 1817 tenía su tienda de banderas en la calle conocida como "Atravesada de La Compañía". Su tienda estaba ubicaba en la esquina de la "calle de los Huérfanos", hoy calle Huérfanos. Pedro Chacón, que era abuelo materno de Arturo Prat Chacón, izaba una bandera cada vez que había una victoria de las fuerzas independentistas, y de esta manera la calle fue siendo conocida como "la calle de la bandera".

El "Barrio Chino"

Barrio que albergaba a la bohemia literaria chilena de la época. Se extendía por la calle Bandera, desde la calle Compañía hasta la Estación Mapocho. En su mejor momento, numerosos bares, restaurantes y cabarés eran frecuentados por escritores, poetas y artistas —como Pablo Neruda, Juvencio Valle, Diego Muñoz, Alberto Valdivia, Rubén Azócar, Alberto Rojas Jiménez y Tomás Lagos—.

Extracto del libro "Chile o una loca geografía", de Benjamín Subercaseaux (1973, Ed. Universitaria):
"Estas calles de diversiones, como es la última cuadra de Bandera, tienen una variada apariencia, según las horas del día o de la noche.
A las diez, ya están abiertos los cabarets y se repletan los bares. Los avisos luminosos brillan afuera, como en un día de lluvia, sobre la calle y la acera recién lavada; pasa el regador nocturno y los ociosos deben abrirle cancha para no ser alcanzados por el chorro de su potente manguera. Por las puertas entreabiertas de los “dancings” salen bocanadas de música y de aire confinado, azuloso. Los tranvías pasan de tiempo en tiempo, con un ruido de fierros viejos y destemplados. En la esquina se establece algún muchacho que vende tortillas o pequenes. Sobre los paños blancos que envuelven su mercancía (como si fuera un enfermo en una mesa de operación) descansa un farolito con la vela encendida. Apenas se ve la pequeña llama entre los potentes focos eléctricos y los avisos luminosos, pero el farolito sigue encendido por costumbre. Recuerdo, tal vez, de la vieja bohemia santiaguina, de sus calles obscuras y el débil alumbrado del gas.
Así se mantiene la calle Bandera hasta la madrugada. Los tranvías dejan de circular poco a poco, y los grupos callejeros se tornan más comunicativos. Alguna reyerta estalla sobre el pavimento húmedo, que se cubre con sangre o con vino. No siempre es fácil distinguirlos.

Por fin, empalidecen el cielo y el entusiasmo de los trasnochadores; los focos se apagan; cesa la música y comienzan a circular los primeros tranvías. Pasan algunos obreros soñolientos que van a su trabajo, y miran cómo la escoba barre la orgía de esa noche que ellos no vieron".

Actualidad

En la actualidad la paseo alberga importantes edificios históricos y entidades financieras del país. Ciertos tramos de la calle permanecen cerrados por la construcción de la Línea 3 del Metro de Santiago hasta el 19 de diciembre de 2017.

Club de la Unión
club de la Union

Construido en La Alameda, esquina Calle Bandera, en 1917 por el arquitecto Alberto Cruz Montt. La primera sede de este club social se encontraba originalmente en la calle Estado con Huérfanos, luego sería trasladado a la calle Bandera con Huérfanos, desde donde finalmente se trasladaría a la actual ubicación.

Bolsa de Comercio de Santiago
Bolsa de valores de Santiago

El Edificio de la Bolsa de Comercio de Santiago (1917) se encuentra en Bandera esquina Moneda. Este edificio de estilo neoclásico fue diseñado por el arquitecto Emile Jecquier, quién además es autor del Museo Nacional de Bellas Artes de Santiago y la Estación Mapocho (1913).

Museo de Arte Precolombino

historia museo histórico

En el mismo edificio de la ex Real Casa de Aduanas (1807), hoy se encuentra uno de los principales museos de la capital. El Chileno de Arte Precolombino tiene una colección de 3.000 piezas del período precolombino de América. Se encuentra ubicado en la esquina de las calles Bandera y Compañía, a una cuadra de la Plaza de Armas.

Palacio de los Tribunales de Santiago

palacio de justicia

El Palacio de los Tribunales de Justicia de Santiago se encuentra en calle Compañía, entre la calle Bandera y la calle Morandé.

Edificio del ex Congreso Nacional[

El Edificio del ex Congreso Nacional fue construido en 1876 en los mismos terrenos donde se encontraba la Iglesia de la Compañía. La iglesia jesuita fue destruida por un incendio en 1863.

Paseo 










El 20 de diciembre de 2017 la calle Bandera se transformó en un paseo peatonal donde fue inaugurado por el Alcalde de Santiago Felipe Alessandri junto al intendente Claudio Orrego y por las autoridades.

martes, 10 de noviembre de 2020

La Avenida Martínez de Rozas.



La Avenida Martínez de Rozas.




Avenida tiene nombre de don Juan Inocencio Martínez de Rozas Correa (Mendoza, Capitanía General de Chile; 28 de diciembre de 1759-Mendoza, Provincias Unidas del Río de la Plata; 16 de mayo de 1813) fue un abogado y político chileno, prócer de la independencia de Chile.

Juan Inocencio Martínez de Rozas Correa.

(Mendoza, Capitanía General de Chile; 28 de diciembre de 1759-Mendoza, Provincias Unidas del Río de la Plata; 16 de mayo de 1813) fue un abogado y político chileno, prócer de la independencia de Chile.

Nació en la Ciudad de Mendoza el 28 de diciembre de 1759, cuando esta región aún pertenecía a la Capitanía General de Chile, hijo de Juan Martínez Soto de Rozas y López Piñeiro y de María Prudencia Correa Ruíz de Larrea Villegas. Se casó con Maríana de las Nieves Urrutia y Mendiburú Fernández del Manzano, con quien tuvo ocho hijos; incluyendo a Juana María del Carmen, José Ignacio, María de las Mercedes, Mariana, Juan de Dios y Francisco.

Estudió en el Real Colegio Convictorio de Nuestra Señora de Monserrat de Córdoba, donde cursó filosofía y teología. En 1780 se traslada a Santiago de Chile para terminar sus estudios de Jurisprudencia civil y canónica en la Real Universidad de San Felipe. En 1781 se le dio el grado de bachiller en ambas facultades. En 1784 obtuvo de la Real Audiencia el título de abogado y en 1786 se graduó de doctor en cánones.

Inmediatamente después de obtener el bachillerato, consiguió la cátedra de filosofía del Real Convictorio Carolino. También dio lecciones de Física experimental, hasta la época no enseñadas en el Reino de Chile. Adquirió grandes conocimientos en el manejo del francés, que le permitió leer y conocer las obras de Rousseau y Montesquieu. Fue profesor de filosofía de José Miguel Carrera y Manuel Rodríguez. Luego de varias disputas legales, a causa de los sueldos atrasados que se le debían, Juan Martínez de Rozas deja el Real Convictorio Carolino.

En 1787 se integró a la Academia de Leyes, de la que fue secretario. Recibió el nombramiento de asesor letrado del entonces intendente de Concepción, Ambrosio O’Higgins, pasando a ser intendente interino en 1788.​ En ese puesto recorrió y organizó los fuertes de la frontera, delineó la villa de San Ambrosio de Linares e impulsó la higiene en Concepción. Por sus servicios se le recompensó con el nombramiento de coronel y comandante del escuadrón de caballería de milicias regladas de Concepción.

Volvió a Santiago en 1786 con el cargo de asesor interino del capitán general y gobernador de Chile Gabriel de Avilés y del Fierro, pero perdió su asesoría por decisión de la corte de Madrid. Regresó a su puesto de consejero letrado en Concepción, pero pronto fue separado del cargo porque se estimó que había implicancias entre sus funciones y sus actos de abogado en defensa de los intereses de la familia de su esposa, María de las Nieves Urrutia y Mendiburú Fernández del Manzano.

Nuevamente retornó a la vida pública al asumir como gobernador Francisco Antonio García Carrasco, quien lo nombró su secretario. Defendió los derechos de García Carrasco a ese puesto y triunfo sobre las pretensiones de otros candidatos.

Gracias a su cercanía con el gobernador, lo convenció para que aumentase a 12 el número de auxiliadores regidores del Cabildo de Santiago, dando esos puestos a criollos y no a peninsulares. Aquella corporación se rebeló contra el consejo de regencia, la Real Audiencia y contra el mismo, por lo que el gobernador dispuso la separación de su secretario.

Escándalo Scorpión

Gracias a la gestión jurídica de Juan Martínez y el accionar del gobernador García Carrasco, se llevó a cabo la operación de emboscada y captura del Scorpion, un barco mercante de origen inglés, donde fueron ajusticiados el capitán del barco y algunos de sus tripulantes. El movimiento jurídico de Rozas fue dejar el barco yo como botín de guerra para que no pagase los impuestos respectivos y quedaran unos 80 mil pesos de la época liberados para los conjurados en la operación.

El pueblo trató de linchar a todos los participantes, que fueron salvados, siendo detenidos y puestos bajo guardia armada permanente. En Santiago toda la cólera fue dirigida hacia el gobernador García Carrasco y su secretario Martínez de Rozas;ambos hombres en un tiempo muy corto acumularon un gran número de pleitos legales, mientras los disturbios públicos hicieron erupción.

Martínez de Rozas tuvo que dimitir y dirigirse a Concepción para liderar desde allí una junta provisional. Él, García Carrasco y todos los que planearon y ejecutaron aquel acto criminal, fueron bautizados como «escorpionistas».

Inicios de la Independencia

Juan Martínez de Rozas. Dibujado por Pedro Pablo Figueroa.

Al formarse la Primera Junta Nacional de Gobierno el 18 de septiembre de 1810, Martínez de Rozas fue nombrado segundo vocal. En ese momento se encontraba en Concepción, en donde procuró atraerse la voluntad del ejército de la frontera y mantuvo correspondencia con el general Manuel Belgrano y otros patriotas de Buenos Aires. Se encaminó a Santiago y llegó el 1 de noviembre donde fue recibido con grandes manifestaciones públicas. Pidió una imprenta a la junta de Buenos Aires para publicar periódicos de propaganda.

El súbito fallecimiento del presidente de la junta nacional de gobierno, Mateo de Toro Zambrano, acaecido el 26 de febrero de 1811, acrecentó el poder político que Martínez de Rozas había acumulado: Fue nombrado presidente interino de dicha junta. Envió a Buenos Aires una división auxiliar de 500 soldados del Ejército de Chile, reorganizó el personal administrativo dando preferencia a los criollos y preparó el terreno para elegir al primer Congreso Nacional.

Participó destacadamente en la convocatoria y el establecimiento del Primer Congreso Nacional de Chile período en el que llegó a ser visto como líder del sector independentista y durante el cual debió enfrentar un Motín realista liderado por el coronel Tomás de Figueroa, que logró sofocar, mandando a fusilar a su instigador. Encarceló al exgobernador García Carrasco y proscribió de la capital a los vocales de la Real Audiencia. Hizo circular su periódico, El Despertador Americano, y distribuyó el Catecismo Político Cristiano.

Posteriormente, y debido a los abusos procedurales que el sector monarquista a ultranza había cometido en el establecimiento de ese Congreso (por ejemplo, la elección de doble del número de diputados que se suponía Santiago debía elegir) condujo a la Junta de Concepción a la llamada Revolución del 5 de septiembre de 1811 en Concepción, que tuvo lugar al día siguiente, pero sin coordinación con el primer golpe de Estado de José Miguel Carrera. Esto llevó a temores de una confrontación entre esas dos ciudades, temores que fueron resueltos rápidamente cuando ambos bandos se declararon independentistas y partidarios de un gobierno representativo.

Lucha con Carrera, exilio y muerte

La junta de Concepción se disolvió tras la elección del Primer Congreso Nacional. Sin embargo, tras el Segundo Golpe de Estado de José Miguel Carrera y posterior disolución del Congreso, Martínez de Rozas (que había regresado a Concepción), trabajó por la instalación de una junta provincial, de la que sería uno de los vocales, la que demandó la restauración del gobierno representativo.

 La confrontación entre Santiago-Concepción se evitó gracias a la mediación de Bernardo O’Higgins, suscribiéndose un pacto transaccional el 12 de febrero de 1812 en el que se reconocía a la Junta de Gobierno de Concepción, se convocaba a nuevas elecciones parlamentarias y se acordaban las bases de una constitución. Sin embargo las diferencias no cesaron, el 8 de julio estalló un movimiento insurreccional, provocado por Carrera, el que disolvió la junta de Concepción, siendo arrestados los vocales. Martínez de Rozas fue llevado a Santiago, desde donde Carrera lo exiliaría a Mendoza el 12 de octubre de 1812.

En Mendoza fue acogido con honores públicos, nombrándosele presidente de la Sociedad Patriótica y Literaria. Murió el 16 de mayo de 1813 retirado en la vida privada. Sus restos se sepultaron en la Iglesia Matriz de Mendoza, y según decía su testamento se escribió de epitafio: Hic jacet Jahames de Rozas, pulvis et cenis (Aquí yace Juan de Rozas, polvo y cenizas).

En 1889 sus restos fueron trasladados a Chile por orden del presidente José Manuel Balmaceda, descansando en la ciudad de Santiago, en el Cementerio General. Permanecieron allí hasta el 19 de agosto de 2015, cuando sus restos fueron trasladados de manera definitiva a la ciudad de Concepción, para ser sepultados de forma oficial el 16 de octubre de ese año en el llamado Panteón de la Patria, ubicado en el cementerio general de la ciudad penquista y en una solemne ceremonia que fue presidida por el entonces presidente del Senado Patricio Walker.

También en Concepción en el Parque Ecuador se alza una estatua en su honor, obra del escultor nacional Nicanor Plaza.

En el papel que sostiene la mano derecha se alcanza a leer "Catecismo político cristiano dispuesto para la instrucción de los pueblos libres de América meridional".

Entre su descendencia directa se encuentra el expresidente Sebastián Piñera Echenique, por parte de su madre, la señora Magdalena Echenique Rozas.



La Avenida Martínez de Rozas.
Planos.



Avenida  Martínez de Rozas  recorre en dirección poniente-oriente las comunas de  Quinta Normal  y Santiago, siendo en estas últimas su avenida principal. Se extiende desde el nacimiento de la Avenida Brasil en centro de Santiago centro, hasta terminar en Sergio Valdovinos, donde cambia de nombre y continúa como Camilo de Loyola, en comuna de  Cerro Navia.

Camilo de Loyola, nace en Sergio Valdovinos hasta San francisco, en la comuna de lo Prado. Atraviesa la villa Santa Anita, y la Población Neptuno.




Comuna de Quinta Normal.

Comuna de Santiago Centro.

Comuna de Lo prado.

La "Población Neptuno" es un conjunto habitacional ubicado en el sector de Cerro Navia, Santiago de Chile, que fue formado principalmente entre 1961 y 1970 como parte del Plan Habitacional Alessandri. Su origen está ligado a la organización de los pobladores en el movimiento "Sin Casa" para obtener viviendas, y este proceso marcó la historia de su poblamiento y desarrollo. 

Ubicación: Se encuentra en el sector de Cerro Navia, en la Región Metropolitana de Santiago.

Formación: Se creó entre 1961 y 1970.

"Villa Santa Anita" 

Ubicación: Lo Prado, Santiago de Chile.

Historia: Se formó a partir de la ocupación de terrenos en 1970, con un fuerte liderazgo femenino y organización comunitaria para conseguir vivienda digna.


Población migrante por comuna y región: Conoce las cifras sobre población extranjera que deja el Censo 2024.




Total nacional 18.480.432 Población censada;  1.608.650 Migrantes extranjeros 8,70% 16.871.782;  No migrantes 91,30%

Región Metropolitana 7.400.741 Población censada;  964.835 Migrantes extranjeros 13,04%;  6.435.906 No migrantes 86,96%



Independencia 116.943 Población censada;  51.908 Migrantes extranjeros 44,39%;  65.035 No migrantes 55,61%

Santiago 438.856 Población censada;  176.956 Migrantes extranjeros 40,32%;  261.900 No migrantes 59,68%

Estación Central 181.049 Población censada;  69.328 Migrantes extranjeros 38,29%; 111.721 No migrantes 61,71%

Quinta Normal 129.351 Población censada; 35.630 Migrantes extranjeros 27,55% ; 93.721 No migrantes 72,45%

San Miguel 150.829 Población censada 39.266;  Migrantes extranjeros 26,03% 111.563 No migrantes 73,97%

Recoleta 154.615 Población censada;  34.009 Migrantes extranjeros 22,00% ; 120.606 No migrantes 78,00%

La Cisterna 103.157 Población censada 19.762 Migrantes extranjeros 19,16% 83.395 No migrantes 80,84%

San Joaquín 95.602 Población censada 14.088 Migrantes extranjeros 14,74% 81.514 No migrantes 85,26%

Quilicura 205.624 Población censada;  27.310 Migrantes extranjeros 13,28% ;178.314 No migrantes 86,72%

Ñuñoa 241.467 Población censada 33.633 Migrantes extranjeros 13,93% ;207.834 No migrantes 86,07%

Lo Prado 91.290 Población censada 12.539 Migrantes extranjeros 13,74% 78.751 No migrantes 86,26%

Providencia 143.974 Población censada;  16.116 Migrantes extranjeros 11,19% ;127.858 No migrantes 88,81%

Vitacura 86.420 Población censada 9.401 Migrantes extranjeros 10,88% 77.019 No migrantes 89,12%

Las Condes 296.134 Población censada;  31.069 Migrantes extranjeros 10,49% ; 265.065 No migrantes 89,51%

Lo Barnechea 112.620 Población censada 12.198 Migrantes extranjeros 10,83% 100.422 No migrantes 89,17%

Vitacura 86.420 Población censada;  9.401 Migrantes extranjeros 10,88% ; 77.019 No migrantes 89,12%

Fuente: Emol.com -

https://www.emol.com/noticias/Nacional/2025/04/30/1165054/censo-2024-migracion-comunas-regiones.html

lunes, 9 de noviembre de 2020

La Alameda Bernardo O'Higgins de Santiago.


Luis Alberto Bustamante Robin; Jose Guillermo Gonzalez Cornejo; Jennifer Angelica Ponce Ponce; Francia Carolina Vera Valdes;  Carolina Ivonne Reyes Candia; Mario Alberto  Correa Manríquez; Enrique Alejandro Valenzuela Erazo; Gardo Francisco Valencia Avaria; Alvaro Gonzalo  Andaur Medina; Carla Veronica Barrientos Melendez;  Luis Alberto Cortes Aguilera; Ricardo Adolfo  Price Toro;  Julio César  Gil Saladrina; Ivette Renee Mourguet Besoain; Marcelo Andres Oyarse Reyes; Franco Gonzalez Fortunatti; Patricio Ernesto Hernández Jara;  Demetrio Protopsaltis Palma;Nelson Gonzalez Urra ;  Paula Flores Vargas;Ana Karina Gonzalez Huenchuñir; Ricardo Matias Heredia Sanchez; Alamiro Fernandez Acevedo;  Soledad García Nannig;



La Avenida Libertador General Bernardo O'Higgins, más conocida como Alameda o Alameda del Libertador Bernardo O'Higgins, es la principal avenida de la ciudad de Santiago, capital de Chile. Fue llamada así en honor a quien ordenó darle protagonismo.
Con un trazado de casi ocho kilómetros, es la columna vertebral del transporte público y privado de la ciudad. Recorre en dirección poniente-oriente las comunas de Lo Prado, Estación Central y Santiago, siendo en estas últimas su avenida principal. Se extiende desde el nacimiento de la Avenida Los Pajaritos y la Ruta CH-68, autopista que une la capital chilena con el Gran Valparaíso, en el sector conocido como Las Rejas, hasta terminar en la Plaza Baquedano, donde cambia de nombre y continúa como Avenida Providencia. Entre la Avenida Ricardo Cumming y calle Bandera su bandejón central es un parque urbano
De ser un vertedero que marcaba el límite del Santiago colonial por el lado sur, se convirtió en el siglo XIX en el principal paseo social de los capitalinos. Los profundos cambios urbanos en el siglo XX y la masificación del automóvil la reconvirtieron en una vía para el transporte vehicular y ahora, cuando cumple dos siglos, la principal arteria del país tiene su mayor proyecto de remodelación en suspenso. 

Historia

"Era una magnífica avenida de árboles limitada por dos líneas de edificios suntuosos, que le dan el carácter de los Campos Elíseos de la capital de Chile. Es el barrio de las casas elegantes, el paseo favorito de los santiaguinos y el centro de los monumentos que recuerdan las glorias pasadas y presentes de la Nación... pero el mármol y el bronce están descuidados, la avenida solo tiene buen aspecto en un estrecho espacio donde se pasea en carruajes ciertos días de la semana".
La Alameda Bernardo O'Higgins, principal arteria de Santiago y vía por la cual se han experimentado múltiples ejercicios arquitectónicos a lo largo de su historia, no ha estado libre de críticas ni cuando vistió sus mejores galas, como lo consigna la descripción del viajero inglés Teodoro Child a fines del siglo XIX, cuando la recorrió en momentos en que ya lucía el efecto de las intervenciones propuestas por Benjamín Vicuña Mackenna que la consolidaron como el gran paseo de la capital.
Un punto de encuentro recreativo en su concepción original que en el lapso de dos siglos se ha convertido en el escenario de las mayores manifestaciones sociales asociadas a momentos históricos, políticos, económicos y sociales que ha vivido Santiago. Una columna vertebral por la que circulan diariamente uno de cada tres santiaguinos que ha mutado continuamente su perfil en la medida en que la ciudad crece en extensión y densidad.
Una vía estructurante, en definitiva, de casi ocho kilómetros que ha dado su impronta a la ciudad ordenándola de poniente a oriente y de norte a sur, y que los 200 años que cumplió en julio la encuentran en el umbral de nuevos cambios que pretenden devolverle algo de la dignidad perdida -como el emblemático eje cívico de Santiago que es- a manos de décadas de maltrato.

Primeros pasos

En el siglo XVI, Santiago no era más que un conjunto de casas de adobe y piedra a un costado del río Mapocho. La Cañada, un brazo del torrente que pasaba por el lado sur del casco fundacional y permanecía gran parte del año seco, prontamente fue convertido en un basural, articulándose como un límite de la ciudad alejado del epicentro que constituía su plaza mayor.
No sería sino hasta la primera década del siglo XIX cuando los esfuerzos por hermosear el sector comenzarían a consolidarse, con las primeras varillas de álamos traídas desde Mendoza por los franciscanos. Dueños desde 1554 de un solar al borde de La Cañada, en el cual construyeron la iglesia de San Francisco, habían sido también los primeros en construir un puente de madera para cruzarla.
"Hasta hace poco se atribuía la idea de construir la Alameda solo a Bernardo O'Higgins, pero fue el fraile Luis Beltrán quien proyectó por primera vez, en 1807, hacer un 'paseo delicioso'", afirma Carolina Quilodrán, profesora del Instituto de Historia y Patrimonio de la Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la Universidad de Chile, quien constató la autoría del religioso en el marco de su tesis doctoral.
Con todo, es efectivo que el paso decisivo para convertir ese suburbio pantanoso en un espacio republicano, se daría cuando en un decreto firmado el 7 de julio de 1818, el entonces Director Supremo ordenó remodelar La Cañada y transformarla en un paseo para el disfrute de los santiaguinos. Una "Alameda de Las Delicias" que se sumaría a la Plaza de Armas y a los Tajamares como punto de recreación. El mismo O'Higgins participó en la plantación de los árboles, "a veces con inspección diaria".
Claro que no lo hizo solo. Lo secundó en esa tarea otro religioso, fray Joseph Javier de Guzmán, quien según la investigación de la doctora Elvira López Villalón, es el verdadero autor del croquis original del proyecto, atribuido por Vicuña Mackenna a O'Higgins.
José Rosas, jefe del programa de Doctorado en Arquitectura y Estudios Urbanos de la Universidad Católica, explica que desde su concepción original la Alameda nunca contempló un trazado rectilíneo, porque La Cañada tenía un cauce norte-sur con una pendiente de 3% hacia el zanjón de La Aguada.
"La Cañada era un cauce irregular que recibía las aguas de las que se beneficiaban las chacras", sostiene. Aguas que permitían tanto regar los cultivos como deshacerse de los desechos, pero que exigía la construcción de tajamares para contenerlas, lo que impedía una continuidad entre sus calzadas.
Su ancho fue dictado por la propia naturaleza, ya que las recurrentes crecidas del antiguo brazo determinaron una línea de edificación cada vez más alejada del lecho. Así, la distancia entre sus fachadas superó largamente las 12 varas que tenían las demás calles.

Auge y esplendor

La necesidad de hermosear la ciudad con una gran vía que se convirtiera en un espacio para la recreación era una forma de dejar atrás el Santiago colonial, que operó como una ciudad más bien "cerrada", donde las calles eran poco seguras, sucias y de mero tránsito, mientras la vida social se hacía adentro de las casas y quintas.
Así, la Alameda de las Delicias se concibió con el propósito de ser el paseo más hermoso de Santiago. Como describe el libro "Mutaciones del Patrimonio Arquitectónico de Santiago de Chile" (Editorial Universitaria, 2015), del arquitecto Antonio Sahady, se trataba de una larga faja de tierra desde las cercanías del cerro Santa Lucía hasta el llano de Portales (actual Barrio Yungay), con cuatro hileras de álamos regados por pequeños canales corriendo cerca de sus raíces.
Entre las dos hileras centrales había un ancho espacio para el paseo, relleno con arena gruesa, que se barría y regaba dos veces al día en verano. Tenía dos espacios circulares, llamados óvalos, por los que debían atravesar los carruajes y caballerías que iban desde la ciudad hacia el llano de Maipú, sin que se les permitiera invadir otra parte del paseo.
Ornamentos como bancos de piedra pulida, labrados a imitación de los hechos en Grecia, se hallaban colocados alrededor de los óvalos, a distancias iguales, a todo lo largo de la calzada central, que constituía el paseo principal, con otros dos más angostos a sus costados.

El minucioso libro de Sahady da cuenta de cómo, a contar de 1850, nuevas calles en el sector occidental, perpendiculares a la Alameda, se sumaron a las que existían hacia el oriente. Dieciocho (1850); Bascuñán Guerrero (1860); Nataniel (1864); Exposición (1868) y Ejército Libertador (1872) fueron ligando el sur y centro de Santiago hasta consolidar a la Alameda como el auténtico nexo de la capital, dejando atrás el carácter de extramuros que tuvo La Cañada.
Los carros de sangre, inaugurados en 1857 con una estación de partida frente a la Universidad de Chile, contribuyeron a relacionar el paseo con las calles por donde estos transitaban. Si hasta entonces los edificios públicos construidos a lo largo de ella eran escasos , durante la segunda mitad del siglo XIX comenzarían a levantarse varios.
"En 1890, la Alameda iba desde El Carmen alto (actual Diagonal Paraguay), pasando por La Moneda y la iglesia de la Gratitud Nacional continuando hasta la Estación Central. Los tranvías no la atravesaban, sino que iban por el lado sur para preservarla como un espacio de paseo. Las calles, a excepción de Bandera, San Diego y Ahumada, tampoco la cruzaban, por lo mismo", comenta Rosas frente a un detallado plano del Santiago de las postrimerías del siglo XIX.

Es la época también en la que se construyen los grandes palacios de las familias más adineradas de la época, desde la aristocracia tradicional a la nueva burguesía enriquecida con el salitre y la explotación minera.

La sobriedad que había imperado en el Santiago colonial cedió paso al afrancesamiento de la élite, los principios de l'École de Beaux Arts y la ostentación sin pudores de las fortunas criollas de fin de siglo, cuyos gustos en materia de estilos se reflejó en una variopinta gama de fachadas renacentistas, góticas, románicas, moriscas, bizantinas y Tudor, entre otras. La mayoría de ellas, en el tramo comprendido entre Teatinos por el oriente y la Estación Central por el poniente.
Aunque fueran el orgullo de sus propietarios y le imprimieran una relativa homogeneidad morfológica a la Alameda, "la impresión que causaban estas construcciones en los viajeros, cronistas y escritores de la época no era en absoluto favorable", consigna Sahady en su libro. A las observaciones del ya mencionado Child, respecto a que "los chilenos han preferido ir a buscar inspiración en los templos griegos del siglo de Pericles, y en los castillos medievales de la época de las cruzadas", otro visitante, Alberto Malsh, comentaba que "el país presenta una fachada grandiosa y nada tras ella (...) majestuosas columnas, frisos, capiteles, zócalos veteados de mármol, pero por favor, no los toquéis porque el pedazo quedará en vuestros dedos. Aquí, como allá, todo está falsificado, todo suena a hueco".

Más allá de la mordacidad de estos afuerinos, tanto Sahady como Rosas y Quilodrán coinciden en situar en esta época el momento de mayor esplendor de la Alameda, que se prolongaría hasta las primeras décadas del siglo XX. Algunos de estos palacetes sucumbieron al paso del tiempo y solo quedan en la memoria, como el Portal Edwards (1899), el Palacio Concha-Cazotte (1875) y el Palacio Meiggs (1864). Otros edificios han salvado de terremotos y el olvido gracias a las funciones que en ellos se cumplen, como la Universidad de Chile (1872), el Club de la Unión (1917), la Biblioteca Nacional (1925) y el Palacio Errázuriz (1872).

Están también los esqueletos de nobles construcciones que, amparadas por la declaración de Monumento Histórico, han sido preservadas solo a nivel de fachada, como el Palacio Rivas (1896), hoy convertido en el hotel Diego de Almagro, con el cascarón de su frontis mirando a la Alameda que envuelve una torre de 10 pisos, sin relación arquitectónica alguna.
Una de las modificaciones más importantes a la Alameda se da a partir de 1932 con la creación del Barrio Cívico, que el arquitecto vienés Karl Brunner concibió como un vacío de tamaño equivalente al del edificio de La Moneda, en torno al cual se articulaba.
Un lugar de encuentro que proponía una pausa en el extenso recorrido de la arteria y que se puso en marcha en 1936 con la intención de crear un conjunto armónico al cual deberían subordinarse todas las construcciones que se realizaran alrededor del proyecto.
Pero si Brunner sugirió fijar una altura máxima de edificación que fluctuaría entre 18 y 20 metros de altura, "para evitar siluetas demasiado intranquilas en esta avenida monumental", hacia mediados del siglo XX la continuidad de la Alameda comienza a resentirse. Los edificios que emergían, con volúmenes más altos que los ocho o nueve pisos, comienzan a cortar a la ciudad en dos. Hasta 1920 la iglesia de San Francisco y la Universidad de Chile campeaban en la extensa avenida, pero poco a poco se fueron asfixiando entre las nuevas propuestas arquitectónicas.

Época de cambios

En 1872, aún dominaban los álamos plantados por los franciscanos, pero serían reemplazados por acacias en el tramo entre San Martín y San Antonio. En 1903 fueron desplazadas por olmos y estos, a su vez, por plátanos orientales. El bandejón central seguía arborizado en 1920 y tres décadas después dos hileras de árboles, al sur y al norte, recorrían el sector oriental de la Alameda.
En 1941, el Parque Inglés -un pequeño oasis verde creado en 1896 en el centro frente a la iglesia San Francisco- fue eliminado para favorecer el tránsito vehicular. La misma suerte correría la "Pérgola de las Flores", que en 1948 fue trasladada al Barrio Mapocho por la ampliación de las pistas.
Precisamente, el automóvil sería la causa de los cambios más profundos que viviría la Alameda en el siglo XX, mutando para siempre su carácter de paseo por el de avenida, en la medida que se fue restringiendo progresivamente el espacio destinado al peatón. Una herida de muerte en este proceso, a juicio de arquitectos y urbanistas, lo constituiría la apertura de la Norte-Sur (actual Autopista Central) en 1975.
"Un tajo brutal", en palabras de Sahady, que cortó el núcleo central de Santiago -Alameda incluida- en dos sectores, desarticulándola irremediablemente, y que para la ex presidenta del Colegio de Arquitectos, Pilar Urrejola, si bien era una obra necesaria, el resultado fue "un canal polvoriento que no aportó nada más que rapidez".
El progresivo estrechamiento de la franja central -hoy inexistente en algunos tramos y apenas una demarcación simbólica en otros- ha ido de la mano con su deterioro. Donde sobrevive, resulta casi inaccesible por la interposición de calles. 
"Es un bandejón muy inhóspito. Parte en Baquedano con unas palmeras y sigue después con microparques que nadie usa", apunta el arquitecto Iván Poduje, para quien la Alameda debe analizarse por tramos.

"Aunque requiere mejoras, el mejor resuelto es el que va entre Santa Lucía y Moneda. Está más abandonado entre Los Héroes y Estación Central, con jardines poco cuidados, estudiantes tomando e indigentes con carpas", dice.
"Ha habido un cambio drástico desde el paseo que fue, destinado a la contemplación, al lugar de paso que es hoy, donde es imposible detenerse", acota Sahady, quien critica la "poca preocupación sobre su importancia para la ciudad". Sostiene que la construcción de la Línea 1 del Metro, que ofrecía la oportunidad de rediseñar el trazado superficial de la Alameda, fue desaprovechada al reponer lo mismo que había antes: una faja central con estatuas que actúa como cinta separadora de los carriles que corren en sentidos opuestos, sacrificándose la mitad de su ancho útil.
Hoy día, el tramo desde Los Héroes hacia el poniente luce, con todo, una muy buena masa arbórea, mientras que hacia el oriente solo angostas franjas centrales enrejadas para impedir que los peatones las atraviesen. Pero a lo largo de la faja el deterioro es evidente, con indigentes viviendo en carpas, basuras acumuladas en torno a los ductos de ventilación del Metro y fachadas grafiteadas y mal tenidas.

Remodelaciones

En los 80, un proyecto para remodelar la avenida a partir de la Plaza Baquedano nunca fructificó. A inicios de la década del 2000, la construcción de la Plaza de la Ciudadanía buscó revitalizar el Barrio Cívico de cara al siglo XXI, incorporando una plaza pública frente a la fachada sur de La Moneda, un atrio y una fuente de agua, espacio bajo el cual se sitúa un centro cultural.
Sahady cree que, bien o mal mantenidos, palacios como el Elguin (1887), Círculo Español (1906), Íñiguez (1908) o el Irarrázaval (1906) impiden que la Alameda se convierta definitivamente en una avenida anónima y desescalada, pero reconoce tener pocas expectativas sobre la preservación de esta arteria.
 "Si la comparas con el Paseo de La Castellana en Madrid, ahí puedes caminar por kilómetros sintiéndote acogido, no agredido por el tránsito. Aquí uno se siente desguarnecido", subraya.
Hace tres años, un concurso público convocó a arquitectos de todo el mundo para diseñar la que pretendía ser la mayor transformación urbana de los últimos 50 años en la capital. Conocida como proyecto Nueva Alameda-Providencia, apuntaba a remodelar 12 kilómetros entre Pajaritos y Tobalaba.
El proyecto ganador "propuso una imagen paisajística unitaria y coherente, con un orden, escala e identidad metropolitana en todo el eje", dijo el ex intendente, Claudio Orrego en su momento. La creación de un corredor de microbuses por el centro de la vía, el ensanche de veredas, incorporación de vegetación, además de ciclovías y la presencia de los autos particulares reducida a "su mínima expresión", son parte del proyecto. También el realce de espacios icónicos con recursos como el agua.

domingo, 8 de noviembre de 2020

La avenida Norte – Sur y Santiago de Chile (Puente Peatonal Huérfanos).

 Paula Flores Vargas;Ana Karina Gonzalez Huenchuñir; Luis Alberto Bustamante Robin; Jose Guillermo Gonzalez Cornejo; Jennifer Angelica Ponce Ponce; Francia Carolina Vera Valdes;  Carolina Ivonne Reyes Candia; Mario Alberto  Correa Manríquez; Enrique Alejandro Valenzuela Erazo; Gardo Francisco Valencia Avaria; Alvaro Gonzalo  Andaur Medina; Carla Veronica Barrientos Melendez;  Luis Alberto Cortes Aguilera; Ricardo Adolfo  Price Toro;  Julio César  Gil Saladrina; Ivette Renee Mourguet Besoain; Marcelo Andres Oyarse Reyes; Franco Gonzalez Fortunatti; Patricio Ernesto Hernández Jara;  Demetrio Protopsaltis Palma;Nelson Gonzalez Urra ; Ricardo Matias Heredia Sanchez; Alamiro Fernandez Acevedo;  Soledad García Nannig;

 
La avenida Norte – Sur y Santiago de Chile 



 

Eje Norte-Sur, en la comuna de Santiago

La Autopista Central es una autopista urbana que cruza de norte a sur la ciudad de Santiago en Chile mediante dos ejes de vías expresas de alta velocidad. Esta autopista cruza la comuna de Santiago.

Eje Norte-Sur de la Autopista Central

Este tramo,  se ubica entre el enlace de la Ruta CH-5 

(La Carretera Panamericana en Chile, conocida oficialmente como Ruta 5, es la principal arteria de comunicación terrestre en el país, ya que recorre aproximadamente 3 363,97 km desde el límite con el Perú hasta la ciudad de Quellón, atravesando catorce de las dieseis regiones en las que se encuentra dividida la nación, cruzando pampas y el desierto de Atacama en el extremo norte de Chile, valles y montañas en el norte chico y centro del país, valles en el centro-sur, y grandes bosques y praderas en el sur de Chile, hasta la ciudad de Puerto Montt. Aquí se parte la carretera continuando su tramo Panamericano hasta el canal de Chacao para cruzar a la Isla Grande de Chiloé, donde continua su trazado hacia el sur, a lo largo de la isla, hasta la localidad de Quellón donde termina definitivamente en el Hito 0, mientras que en otro ramal se inicia la Carretera Austral hasta la localidad de Villa O'Higgins.

y Avenida Américo Vespucio Norte, en la comuna de Quilicura, y el extremo norte del Puente Maipo, en la comuna de San Bernardo. Cuenta con 49 pasos superiores e inferiores, dos puentes, 19 pasarelas peatonales y 114 hectáreas de áreas verdes. Atraviesa 11 comunas. 

Es la ruta más concurrida de los dos tramos de la Autopista Central ya que circula más cerca del centro de la capital y por más sectores habitacionales. El tramo que recorre la comuna de Santiago, lo hace en conjunto con la Línea 2 del Metro de Santiago. Su hito 0 está en el paso bajo nivel de Alameda (Trinchera Cubierta Los Héroes), donde se divide entre norte y sur. También se ubican a un kilómetro de distancia los túneles Blanco Encalada (de 254 metros en la pista oriente) y Toesca (de 490 metros en la pista poniente), que van en pendientes separadas de las caleteras y el Metro de Santiago.
En los alrededores de ésta ruta se puede encontrar lugares destacados de la capital como la Parroquia Santa Ana, el Museo Nacional de Historia Militar, el Palacio Cousiño, el Parque O'Higgins y el Centro de Justicia de Santiago.

Enlaces Eje Norte-Sur



Desde Autopista del Aconcagua hasta Alameda
  • Autopista del Aconcagua
  • kilómetro 10.6 Inicio Autopista Del Aconcagua.
  • kilómetro 10.3 Aeropuerto - Quilicura.
  • kilómetro 10 Vespucio Norte - Las Condes.
  • kilómetro 9 Cardenal Caro Sentido Norte-Sur.
  • kilómetro 8 Al Sur - General Velásquez Sentido Norte-Sur.
  • kilómetro 7 Av. Pedro Montt - Zapadores.
  • kilómetro 6 14 de la Fama.
  • kilómetro 4 Domingo Sta. María.
  • kilómetro 3 Al oriente - Costanera Norte.
  • kilómetro 2 Sta María Sentido Norte-Sur - Puente Manuel Rodríguez - Autopista Costanera Norte.
  • kilómetro 1 Balmaceda - Compañía.
  • kilómetro 0.5 Alameda - Agustinas.

Desde Alameda hasta el Río Maipo

  • kilómetro 0.1 Alameda - Toesca.
  • kilómetro 1 Túneles Blanco Encalada y Toesca.
  • kilómetro 2 Rondizzoni.
  • kilómetro 3 Ruta 78 - Carlos Valdovinos - Centro de Justicia.
  • kilómetro 5 Salesianos.
  • kilómetro 6,3 Departamental - Lo Ovalle.
  • kilómetro 8 El Parrón.
  • kilómetro 10 Vespucio Sur - Lo Espejo.
  • kilómetro 13 General Velásquez - Las Acacias.
  • kilómetro 15 La Vara - Lo Blanco.
  • kilómetro 17 San Bernardo.
  • kilómetro 19 Catemito - Barrancón.
  • kilómetro 21 Calera de Tango - Peñaflor
  • kilómetro 23 Nos - Mall Plaza Sur.
  • kilómetro 25 Lo Infante - La Estancilla Sentido Norte-Sur.
  • kilómetro 26 Lo Herrera.
  • kilómetro 27 Los Naranjos Sentido Norte-Sur.
  • kilómetro 28 Romeral Sentido Norte-Sur.
  • kilómetro 28.9 Inicio Ruta del Maipo.
  • Ruta del Maipo


Puente Peatonal Huérfanos. 








Puente Peatonal de calle Huérfanos, atraviesa la Carretera principal de Santiago (Autopista Central). Su trazado es de oriente a poniente, construido en hormigón con pilares y vistosos tirantes de acero (torones).  Hacia el oriente conecta con las Oficinas del Registro Civil e Identificación y al poniente la Basílica del Salvador.


6.-La comuna de Quinta Normal.

Escudo de Armas Quinta Normal es una comuna ubicada en el sector norponiente de la ciudad de Santiago, capital de Chile. Fue fundada en 1915...