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miércoles, 10 de marzo de 2021

La Provincia de Santiago.

Ubicación de la Provincia de cordillera en la Región Metropolitana de Santiago.




 La Provincia de Santiago.


La provincia de Santiago es una de las seis provincias en las cuales se divide la Región Metropolitana de Santiago, siendo la que alberga a la mayoría de la población de la región, como así también a 32 de las 37 comunas que conforman el Gran Santiago.  

Es la provincia con más comunas del país. La Ciudad de Santiago es equivalente a Provincia de Santiago.


Historia


En el marco de la institución de un nuevo sistema de división política-administrativa en Chile durante el siglo XIX, son llamadas provincias a las intendencias de Santiago, Concepción, y de Coquimbo. Luego, son suprimidas, con la Constitución de 1822. El 30 de agosto de 1826,​ con la Leyes federales, se crea la Provincia de Santiago, juntos con otras 7 (Coquimbo, Aconcagua, Colchagua, Maule, Concepción, Valdivia y Chiloé). 

En la Constitución de 1828, se establece de la división de Chile, en las mismas ocho provincias. Con la Constitución de 1833, la división político administrativa es las siguiente; En un primer nivel están las provincias, regidas por un intendente. Estas se dividían en departamentos, subdelegaciones y distritos. Para el caso de la provincia de Santiago los departamentos eran los siguientes: Santiago, La Victoria, Valparaíso, Casablanca, Melipilla y Rancagua.

En 1843, se crea la Provincia de Valparaíso, con el Departamento de Quillota de la Provincia de Aconcagua, y el Departamento de Valparaíso y el Departamento de Casablanca de la Provincia de Santiago. El 10 de diciembre de 1883, se crea la provincia de O'Higgins, a partir de la división del Departamento de Rancagua.

A su vez, del Departamento de Rancagua se segregan 10 subdelegaciones que son traspasadas al Departamento de Melipilla. A principios del siglo XX, se crea el Departamento de San Antonio. Debido a la Constitución de 1925, se crea la Comuna, cuyo territorio equivale al de una subdelegación completa.

De acuerdo al DFL 8582 del 30 de diciembre de 1927 (D.O. 28.01.1928), en su artículo 1°, define la nueva provincia de Santiago y sus nuevos departamentos: Santiago, Melipilla y Maipo.

Después de varios ajustes, en los cuales se restituye el departamento de San Antonio y se crean el Departamento de San Bernardo, el Departamento de Puente Alto, el Departamento de Talagante y el Departamento de Presidente Aguirre Cerda. Durante los años 1970, ya en el siglo XX, ocurre un nuevo cambio en la división política-administrativa del país, con la creación de las regiones. 

Se crea la Región Metropolitana de Santiago (regida por un intendente) y la actual provincia de Santiago, pasando Santiago a ser capital de las dos últimas. Se reforma el nivel provincial y el nivel comunal. Se suprimen los departamentos y distritos (estos últimos actualmente se utilizan por el INE como distritos censales para efectos de los Censos).



Relieve y clima.


Casi la totalidad de la provincia se encuentra inmersa en una pradera llana extremadamente fértil que los chilenos denominan la Depresión intermedia. El terreno se caracteriza por su poca elevación con respecto al nivel del mar y por estar rodeado de cerros, como así también de los llamados cerros islas emergentes, como los cerros Santa Lucía (un antiquísimo volcán extinto), Blanco y Renca, hoy insertos en la ciudad de Santiago.

El clima de la Provincia de Santiago, y en general de la Región Metropolitana de Santiago es templado mediterráneo , del tipo llamado continental. Las precipitaciones se concentran en los meses de invierno, las que por lo general precipitan como nieve sobre los 1000 m ocasionalmente en los años más fríos sobre la ciudad de Santiago. El invierno tiende a ser frío y con frecuentes heladas en las que la temperatura baja de los 0° C. Los meses de verano suelen ser secos y calurosos. La Cordillera de la Costa actúa como biombo climático y se opone a la propagación de la influencia marina, lo que exagera el grado de continentalidad del clima. Esta situación queda de manifiesto si se comparan las precipitaciones promedio de una localidad costera como Valparaíso (460 mm) con la de Santiago de Chile (360 mm).

Las precipitaciones medias anuales alcanzan en promedio los 367 mm. La temperatura media anual llega a los 13,5 °C, con una media máxima de 21 °C y una media mínima de 6°C.



32 comunas de ciudad de Santiago.


La ciudad de Santiago de Chile, comprendida dentro de la provincia homónimo, desde  la gran reforma de la división político-administrativa, de 1981, esta divida para la  efectos de la administración local 32 comunas, para el año 2026, son 45 años  de antigüedad. Esta modificación redefinió por completo el mapa urbano: dividió las antiguas comunas extensas (como el viejo y gigante territorio histórico de Santiago o Ñuñoa) y dio vida a nuevos municipios (entre ellos Independencia, Conchalí, Huechuraba, La Pintana, Lo Espejo, Lo Prado, Peñalolén, Macul, entre otros), duplicando prácticamente las unidades vecinales y locales existentes.

Esa reestructuración fue clave porque dotó a la ciudad de una morfología institucional que reflejaba la verdadera expansión demográfica, traduciendo el crecimiento real del Gran Santiago en administraciones locales capaces de gestionar de forma más cercana la identidad, los recursos y las necesidades de sus distintos barrios.

Para el santiaguino común y corriente, esa distribución territorial se convirtió en la identidad territorial y cultural de su día a día. Ya no se trata solo de un límite administrativo en un plano, sino del sentido de pertenencia de los vecinos con su municipio y comuna. Esa división de 32 comunas consolidó tres efectos clave en la vida urbana:

Identidad barrial: Decir "soy de La Cisterna", "de Conchalí" o "de Maipú" (que aunque es vecina, forma parte de la provincia) pasó a ser parte fundamental del arraigo de las personas, generando un fuerte sentido de comunidad local que antes no existía cuando todo dependía de administraciones centralizadas o comunas gigantescas.

Cercanía institucional: Pese a las críticas sobre la desigualdad de recursos entre comunas ricas y vulnerables, la municipalidad se transformó en la cara visible del Estado para el ciudadano: el lugar donde se sacan los permisos de circulación, donde operan los consultorios (CESFAM), donde se gestionan las plazas y donde ocurren las actividades vecinales directas.

Consolidación urbana: Tras más de cuatro décadas operando bajo este esquema, las generaciones actuales ya nacieron y crecieron con estos límites. Para la gente, la ciudad ya no es un ente amorfo, sino un mosaico perfectamente reconocible de comunas diferenciados.

En la actualidad el gobierno metropolitano de Santiago, (GORE)  se esta transformándose en un actor cotidiano y reconocible para los habitantes de la urbe y región.

Con la primera elección del gobernador metropolitana, que comenzó en 2021, se convirtió en la segunda autoridad mas poderosa de Republica, y la primera de Región metropolitana, 

Hoy en día, esa dinámica cambió por completo gracias a varios factores:

Representante supremo de la Región metropolitana : Al ser una autoridad elegida por sufragio directo, el gobernador tiene un peso político propio y un incentivo claro para mostrar gestión directa en terreno, conectando las necesidades de las comunas con recursos regionales.

Presencia visual en la ciudad: La identidad gráfica del Gobierno Regional en las maquinaria pesada, proyectos de pavimentación, luminarias LED, plazas recuperadas y ambulancias genera un impacto directo a los metropolitanos. La ciudadanía asocia de inmediato la mejora del espacio público a una inversión regional concreta.

Financiamiento de alto impacto: El GORE maneja fondos de inversión regional (FNDR) que permiten financiar proyectos que a veces los municipios, por falta de presupuesto propio, no pueden abordar (como la repavimentación de calles clave o la renovación de flotas de seguridad ciudadana).

Esta mayor conciencia ciudadana sobre qué es el Gobierno Regional ayuda a que las personas entiendan mejor cómo se distribuyen las responsabilidades en la ciudad: los municipios gestionan lo local y cotidiano, mientras que el GORE articula las grandes inversiones que cruzan las distintas comunas de la provincia. 

El Consejo Regional (CORE) comenzó a funcionar administrativamente desde la década del 80 del siglo pasado, hace décadas (e incluso se estudiaban en los textos de educación cívica de educación media de los ochenta y noventa), pero para la ciudadanía en general era un órgano técnico y lejano, casi invisible. Lentamente las leyes administrativas comenzó a trasferir poder a este órgano territorial.

El punto de inflexión definitivo fue la elección directa del Gobernador Regional (y de los propios consejeros regionales mediante voto  directo por la ciudadanía metropolitana). Ese hito transformó al Gobierno Regional de un concepto abstracto de planificación territorial a una institución con una cara visible, un liderazgo político claro y rendición de cuentas directa ante la ciudadanía.

Esa combinación —tener una autoridad unipersonal electa que lidera y un consejo que fiscaliza y aprueba los fondos— hizo que por fin la gente asimilara que el Gran Santiago no solo depende de lo que haga cada alcalde en su comuna, sino que existe un nivel intermedio de gobierno enfocado en la metrópoli completa.

 Aunque formalmente no existe la figura de un "Alcalde Mayor" o un alcalde metropolitano para todo el Gran Santiago, en la práctica el Gobernador Regional cumple un rol muy similar al de un jefe comunal, pero a una escala macro.

Esta especie de "alcalde de toda la ciudad, la aglomeración urbana, el área metropolitana" opera bajo dinámicas muy claras:

Visión de conjunto vs. los 32 feudos: Mientras los alcaldes cuidan y administran los límites de su comuna (lo que a veces genera fronteras descoordinadas entre una calle y otra), el gobernador tiene la perspectiva de toda la metrópoli, conectando comunas y planificando el transporte, los espacios públicos y la seguridad a gran escala.

El poder de la chequera y los proyectos: Al igual que un alcalde gestiona su presupuesto municipal, el gobernador maneja fondos de inversión regional que le permiten financiar obras transversales (parques metropolitanos, grandes renovaciones viales, tecnología para seguridad) que trascienden el territorio de una sola municipalidad.

La figura política: Al ser la única autoridad elegida por toda la región, concentra el peso político suficiente para negociar de igual a igual con los ministerios, los alcaldes y el gobierno central, actuando como la verdadera voz política del Gran Santiago.

Sin embargo, a diferencia de un alcalde tradicional, el gobernador no tiene bajo su mando la administración directa del aseo domiciliario, los permisos de circulación o los consultorios locales; esas atribuciones siguen ancladas firmemente en los municipios.

 Al final, la figura del Gobernador Regional cumple exactamente con ese punto de equilibrio que la ciudad necesitaba. Tiene la mirada macro y los recursos para planificar la metrópoli (vialidad, áreas verdes, seguridad), pero respeta la autonomía local de cada municipio, evitando que un solo alcalde todopoderoso maneje una ciudad-continente. De facto, actúa como esa cabeza política que le faltaba a la gran capital sin avasallar la vida comunal diaria.

Es una estructura compleja, pero que refleja fielmente la diversidad y el tamaño que ha adquirido Santiago tras décadas de crecimiento.

Además de "Alcalde Mayor de Santiago", también administra  el resto de la región metropolitana. 

Creación de nuevas comunas en Región Metropolitana.

 La creación de una nueva comuna en Chile no es solo un trámite político en el Congreso, sino que representa un costo fiscal gigantesco y permanente para el Estado central. Ese freno de mano histórico se explica por tres razones de peso:

El Fondo Común Municipal (FCM): Cada vez que nace un municipio, entra a competir por la repartición de recursos solidarios del FCM. Si el pastel de ingresos se divide entre más comunas (especialmente si la nueva zona segregada tiene una baja recaudación de patentes comerciales o contribuciones), se debilita el sistema completo y el Estado central debe inyectar más recursos frescos para mantenerlas a flote.

El costo de la infraestructura instalada: Crear una comuna significa construir o habilitar desde cero un edificio consistorial, crear un juzgado de policía local, estructurar un nuevo aparato burocrático (con su respectiva planta de funcionarios, alcalde y concejales) y duplicar servicios que muchas veces operan mejor a escala compartida.

La experiencia del pasado: Las últimas divisiones grandes que crearon comunas como La Pintana, Lo Espejo o Conchalí en los años 80 demostraron lo difícil que es equilibrar financieramente a municipios que quedaron con una alta concentración de población vulnerable y pocos ingresos propios, requiriendo un salvavidas estatal constante.

Por eso, la división de 32 comunas en la Provincia de Santiago (y las que la rodean en el Gran Santiago) se ha vuelto prácticamente inamovible. Hoy la tendencia no es fragmentar más el territorio creando nuevos municipios, sino buscar mecanismos de asociatividad municipal (como las asociaciones de municipalidades para la salud, la seguridad o el reciclaje) para que las comunas existentes colaboren entre sí sin necesidad de gastar en más estructuras políticas.

Probablemente a futuro se puedan dividirse la comuna de Puente Alto o San Bernardo a futuro. Las comunas como Puente Alto en la provincia de Cordillera, y San Bernardo en la provincia de Maipo operan hoy como auténticas metrópolis dentro de la Región Metropolitana, albergando a poblaciones que superan con creces a muchas capitales provinciales o regionales de Chile.

Ese pronóstico de que una posible división futura ocurra justamente ahí se sostiene por razones muy lógicas:

La escala demográfica masiva: Puente Alto supera los 600.000 habitantes y San Bernardo se empina por sobre los 300.000. Administrar una población de ese tamaño desde un solo municipio vuelve a la gestión local sumamente lejana, impersonal y colapsada en términos de servicios, seguridad y trámites.

Fuera de la Provincia de Santiago: Al no pertenecer a las 32 comunas históricas de la provincia central, responden a dinámicas de crecimiento periférico explosivo, donde las nuevas barrios  se han expandido sin parar hacia la cordillera o hacia el sur u otro lado.

El freno financiero sigue aplicando: Tal como comentabas, aunque la necesidad barrial de fragmentarse para tener gestiones más cercanas exista, el costo fiscal y la resistencia del Estado a seguir creando estructuras municipales deficitarias harán que cualquier proceso de este tipo sea extremadamente lento, debatido y condicionado.




Demografía.




Antecedentes históricos

Antes de la Conquista ibérica, la zona central de Chile se encontraba escasamente habitada por población indígena, los Picunches, la rama de los Mapuches que se asentó más al norte. La ocupación europea tuvo un impacto considerable en la población nativa, que sufrió una rápida y profunda desintegración.

Diversas causas explican lo anterior. Entre ellas, destaca la concesión de mercedes de tierra que la Corona hacía a los colonizadores peninsulares. Junto a ella, la instauración de un sistema de encomiendas, que solo fue abolido a fines del siglo XVIII, tuvo irreversibles consecuencias.

 Así primero significó la apropiación de suelos indígenas, y a través del segundo los españoles recibían grupos de aborígenes, quienes debían pagar tributo. Con el correr de los siglos, se fue generando en la Provincia, al igual que en todo el país una identidad de carácter predominantemente europea junto con atisbos de carácter nativo, dando paso así a un proceso de homogeneización de la población.

Población.

4.668.473        H.      77,0% 2002

5.250.565        H.      73,8%  2017

5.385.737        H.       72,8%  2024

En relación con la distribución de la población regional entre las distintas provincias que conforman su división político-administrativa, históricamente la provincia de Santiago concentra la mayor proporción de población (72,8% del total, de acuerdo con el Censo 2024), si bien es cierto, su tasa de crecimiento anual durante el período intercensal fue levemente inferior al calculado el para promedio de la RM.


Historia administrativa: Departamentos.



El Departamento de Santiago.

El Departamento de Santiago es una antigua división territorial de Chile, que pertenecía a la Provincia de Santiago. La cabecera del departamento fue Santiago. Fue creado sobre la división del antiguo Partido de Santiago, del que se creó el Departamento de La Victoria. En 1891, el departamento se divide en la Municipalidad de Santiago, conformada por comunas urbanas y municipalidades rurales.

El 30 de diciembre de 1927, con el DFL 8582, es incorporado el Departamento de La Victoria. Con el DFL 8583, se divide el Departamento en subdelegaciones y comunas de acuerdo a los límites establecidos en este decreto con fuerza de ley. Años después, crean nuevos departamentos a partir de este:

Departamento de San Bernardo.

En 1937, se creó el Departamento de San Bernardo, con las comunas-subdelegaciones:

San Bernardo

Calera de Tango, creada el 1937

Departamento de Talagante.

En 1940, se creó el Departamento de Talagante, con las comunas-subdelegaciones:

Peñaflor

Talagante

Isla de Maipo

Departamento de Puente Alto.

En 1958, se creó el Departamento de Puente Alto, con las comunas subdelegaciones:

-Puente Alto

-San José de Maipo

-Pirque.

Departamento de Presidente Aguirre Cerda (1963)

En 1963, se creó el Departamento de Presidente Aguirre Cerda, con las comunas-subdelegaciones:

-San Miguel

-La Granja, creada en 1939, a partir de Cisterna.

-Cisterna

Los antiguos departamentos quedaron vigente como territorio jurisdiccional de Jueces de Letras.



sábado, 17 de octubre de 2020

Edificio Patrimonial de Universidad Bernardo O Higgins.

Esteban Aguilar Orellana ; Giovani Barbatos Epple.; Ismael Barrenechea Samaniego ; Jorge Catalán Nuñez; Boris Díaz Carrasco; Rafael Díaz del Río Martí ; Alfredo Francisco Eloy Barra ; Rodrigo Farías Picon; Anllela Hormazabal Moya ; Patricio Hernández Jara; Walter Imilan Ojeda; Jaime Jamet Rojas ; Gustavo Morales Guajardo ; Francisco Moreno Gallardo ; Boris Ormeño Rojas; José Oyarzún Villa ; Rodrigo Palacios Marambio; Demetrio Protopsaltis Palma ; Cristian Quezada Moreno ; Edison Reyes Aramburu ; Rodrigo Rivera Hernández; Jorge Rojas Bustos ; Alejandro Suau Figueroa; Cristian Vergara Torrealba ; Rodrigo Villela Díaz; Nicolas Wasiliew Sala ; Marcelo Yañez Garin; Ana Karina Gonzalez Huenchuñir; Alamiro Fernandez Acevedo; Francia Carolina Vera Valdes; Tatiana Flor Maulén Escobar; Raúl Meza Rodríguez; 


Edificio Patrimonial de Universidad Bernardo O Higgins.






La construcción del edificio, ubicado en Avenida Viel 1497, comuna y ciudad de Santiago, Chile que hoy es Casa Central de la Universidad Bernardo O'Higgins, fue dispuesta en 1939 por el presidente de la época, Pedro Aguirre Cerda, siendo el encargado de la construcción su sobrino, el arquitecto Jorge Aguirre Silva. Aguirre se basó en el movimiento modernista -desarrollado en los años 30- y además se inspiró en el estilo Bauhaus el cual se caracterizaba por la ausencia de ornamentación en los diseños, incluyendo las fachadas, así como por la armonía entre la función y los medios artísticos y técnicos de la elaboración.
 Este edificio, fue un exponente de gran relevancia, no sólo en Chile, sino que en toda Latinoamérica del movimiento modernista, el cual se impuso y revolucionó los fundamentos de las concepciones arquitectónicas chilenas. Fue construido para albergar a la Institución Nacional Defensa de la Raza y Aprovechamiento de las Horas Libres, creada para todos los ciudadanos que quisieran agruparse libremente. 



Dicha institución tenía como finalidades el cultivo de la conciencia del valor nacional y del honor patrio; la práctica de la cultura física como medio de conservar el vigor y la aptitud para el trabajo; la observancia de las costumbres higiénicas; el culto al trabajo, a la paz y a la solidaridad humana; el estímulo del sentimiento de la dignidad y de la superación del individuo en la vida ciudadana y del hogar y el aprovechamiento de las horas libres por medio de entretenimientos y actividades honestas y educativas.
 Luego del terremoto de ese mismo año, el denominado Hogar Modelo Pedro Aguirre Cerda,​ pasó a ser un hogar infantil el cual cobijó a los huérfanos que dejó el gran sismo.



Frontera entre el viejo y el nuevo Santiago.




El Ferrocarril de Circunvalación o Cintura fue un servicio de tren urbano chileno operado por la Empresa de los Ferrocarriles del Estado (EFE). Abarcaba una distancia de 13,4 kilómetros en forma cuadrangular, entre las estaciones Mapocho y Providencia, uniendo las zonas periféricas y las industrias de la ciudad de Santiago en el siglo XX.
 Tuvo estaciones que permitieron el intercambio con diferentes servicios de EFE y otros ferrocarriles particulares.
 Su trazado inspiró los límites de la comuna de Santiago centro, con el resto de las comunas de la ciudad de Santiago. Es la frontera entre dos sectores, el del siglo XIX, y del siglo XX. Es una frontera histórica urbana. 

El trazado dispuesto para su construcción, fue uno que uniera la periferia del Santiago de 1850, lo que corresponde a:
  • El río Mapocho al norte
  • Las avenidas Matucana y Exposición al poniente
  • La ribera norte del Zanjón de la Aguada al sur
  • La Avenida Vicuña Mackenna al oriente
Hacia 1940, el desarrollo de la ciudad sobrepasó el antiguo límite que había ostentado Santiago casi desde su fundación, ampliándose hacia el sur y oriente. Alcaldes de las ahora periféricas comunas de Ñuñoa, San Miguel, La Cisterna y La Florida, solicitaron la supresión del trazado de circunvalación, argumentando que "el ferrocarril a nivel constituía un elemento de división de la ciudad en dos y de constante peligro, por ir la vía a superficie de la calle, lo que originaria grandes peligros para la población”. 

La petición fue acogida por el gobierno, encargando un estudio de rentabilidad de este trayecto al arquitecto austriaco Karl Brunner, quien en su informe final recomendó levantar la línea.




Historia: 

Camino de Cintura: la frontera de Benjamín Vicuña Mackenna.

Desde su mirada cosmopolita, para el intendente de Santiago Benjamín Vicuña Mackenna la mejor manera de ordenar la ciudad era establecer claramente los límites de sus departamentos y de la propia capital.
Para ello pensó en la creación de una frontera clara, un límite urbano fuera del cual se prohibiera la construcción de calles y viviendas de manera tal que regulará el crecimiento de la ciudad. Medida que se haría efectiva realizando el Camino de Cintura, una suerte de circunvalación, que marcaría la diferencia entre estas dos ciudades, la propia y la bárbara.
Proyectado como una barrera sanitaria contra la peste incubada en los arrabales, y que estableciera con claridad los límites entre las dos ciudades, el 'Camino de Cintura' debía rodear el centro por sus cuatro costados: por las actuales Matucana, Exposición y Blanco Encalada por el poniente; Avenida Matta por el sur, Avenida Vicuña Mackenna por el oriente y Mapocho por el norte.

En torno suyo debían permanecer chacras y quintas, las que con una nutrida plantación de árboles contendrían las infecciones que se originaban en el mundo popular.
El camino de Cintura sería el nuevo límite urbano y marcaría la diferencia entre la ciudad propia, sujeta a los cargos y beneficios del municipio, y los suburbios, para los cuales debería existir un régimen especial, menos oneroso.
Otras ventajas del proyecto, según las indicaciones que realizó a la Municipalidad, Gobierno y Congreso Nacional eran:
  • Descargar los barrios centrales del exceso de tráfico, sobre todo el de las materias y vehículos.
  • Crear alrededor de la ciudad una serie de paseos públicos destinados a la entretención y el esparcimiento.
  • Marcar un límite apropiado donde deben establecerse las fábricas y establecimientos que produzcan emanaciones nocivas para la salud.
  • Acercar los barrios y disminuir las distancias entre ellos, atravesando aquellos en una línea recta en los cuatro rumbos de la planta de la ciudad.
  • Dar acceso espacioso y cómodo a diversas calles que hoy no tienen salida y crear nuevas avenidas dirigidas al centro de la ciudad
Para algunos historiadores este plan no funcionó pues terminó convirtiéndose en una forma de “jerarquía urbana” que plantó las bases para segregar centro histórico y los barrios periféricos de la urbe.
El Santiago de la élite y de los grandes palacios mostraba toda su indiferencia con el resto los barrios, considerándose culto, opulento y cristiano, en contrapunto a sus extramuros, fuera de Camino de Cintura.


miércoles, 29 de abril de 2020

La muralla de la ciudad de Santiago.


El Camino de Cintura: la frontera urbana de Santiago, de Benjamín Vicuña Mackenna.
La primera muralla del siglo XIX.




Desde su mirada cosmopolita y liberal, para el Intendente de Santiago, que fue nombrado en 1872, don Benjamín Vicuña Mackenna (1831-1886) la mejor manera de ordenar la urbe era establecer claramente los límites de la ciudad y los suburbios y las zonas rurales, dentro departamento de Santiago. En esa época las municipalidades ejercía jurisdicción administración sobre un departamento de la República.  

Para ello pensó en la creación de una frontera clara, un límite urbano fuera del cual se prohibiera la construcción de calles y viviendas de manera tal que regulará el crecimiento de la ciudad. Medida que se haría efectiva realizando el Camino de Cintura, una suerte de circunvalación, que marcaría la diferencia entre estas dos ciudades, la propia y la bárbara.
Proyectado como una barrera sanitaria contra la peste incubada en los arrabales, y que estableciera con claridad los límites entre las dos ciudades, el 'Camino de Cintura' debía rodear el centro por sus cuatro costados: por las actuales Matucana, Exposición y Blanco Encalada por el poniente; Avenida Matta por el sur, Avenida Vicuña Mackenna por el oriente y Mapocho por el norte.
En torno suyo debían permanecer chacras y quintas, las que con una nutrida plantación de árboles contendrían las infecciones que se originaba en el mundo popular.
El camino de Cintura sería el nuevo límite urbano y marcaría la diferencia entre la ciudad propia, sujeta a los cargos y beneficios del municipio, y los suburbios, para los cuales debería existir un régimen especial, menos oneroso.
Otras ventajas del proyecto, según las indicaciones que realizó a la Municipalidad, Gobierno y Congreso Nacional eran:
  • Descargar los barrios centrales del exceso de tráfico, sobre todo el de las materias y vehículos.
  • Crear alrededor de la ciudad una serie de paseos públicos destinados a la entretención y el esparcimiento.
  • Marcar un límite apropiado donde deben establecerse las fábricas y establecimientos que produzcan emanaciones nocivas para la salud.
  • Acercar los barrios y disminuir las distancias entre ellos, atravesando aquellos en una línea recta en los cuatro rumbos de la planta de la ciudad.
  • Dar acceso espacioso y cómodo a diversas calles que hoy no tienen salida y crear nuevas avenidas dirigidas al centro de la ciudad
El centro de Santiago en 1870 era un conjunto de no más de 30 manzanas donde vivía la aristocracia que dirigía los destinos económicos, políticos y culturales del país. Las familias vivían al estilo de las burguesías de Francia, Inglaterra y Estados Unidos, consagrando así un modo de vivir europeo, distinguido y exclusivo.
Fuera de la "ciudad decente", en palabras de Benjamín Vicuña Mackenna, estaban los arrabales, poblados de ranchos, chicherías y chinganas, conocidos hoy como lugares de fiestas populares, donde se congregaba la mayoría de los habitantes en medio de la miseria, la insalubridad y el hacinamiento.

Santiago era una ciudad social y moralmente fracturada, dividida.

En palabras de Vicuña Mackenna, "Santiago era una ciudad doble", con un distrito pacífico y laborioso y otro brutal y desmoralizado, este último integrado por millares de hombres, mujeres, y niños que andaban desnudos como bestias y sucios por las calles:
" ... situado al barlovento de de la ciudad, sea solo una inmensa cloaca de infeccion i de vicio, de crímen i de peste, un verdadero 'potrero de la muerte', como se le ha llamado con propiedad"

(Vicuña Mackenna: 1872, pp. 24-25) *Cita textual.
Esta realidad planteaba problemas que el intendente, en su espíritu liberal, consideraba urgente enfrentar promoviendo la 'regeneración' del pueblo y procurando el progreso de las masas populares a través de la eliminación de la miseria, el alcoholismo y la degradación moral.
Vicuña Mackenna dedicó importantes esfuerzos a implementar medidas que permitieran ordenar el 'desorden', en la convicción de que si una de las dos ciudades buscaba entrar en la otra debía ser la civilizada: la ciudad moderna era la que debía prevalecer por sobre la barbarie.
Así, por ejemplo, trasformó los barrios del sur de la ciudad, derribando los rancheríos que estaban entre las calles de San Pablo y Mapocho, hasta los límites de la ciudad por el poniente.
 
Trazado del Ferrocarril de Circunvalación.

El Ferrocarril de Circunvalación o Cintura fue un servicio de tren urbano chileno operado por la Empresa de los Ferrocarriles del Estado (EFE). Abarcaba una distancia de 13,4 kilómetros en forma cuadrangular, entre las estaciones Mapocho y Providencia, uniendo las zonas periféricas y las industrias de la ciudad de Santiago en el siglo XX. Tuvo estaciones que permitieron el intercambio con diferentes servicios de EFE y otros ferrocarriles particulares. 

Su trazado se basó en el Camino de Cintura, inspiró los límites municipales de la comuna de Santiago, el centro de la capital.

Historia

Desde fines del siglo XIX, el aumento sistemático de la población y la necesidad de mercancías obligó a las autoridades de la ciudad de Santiago a buscar un medio de transporte rápido y expedito, que solucionara el problema de movilizar tanto pasajeros como mercancías, posando sus miradas hacia el ferrocarril, el cual desde su incorporación al país en 1851, originó una verdadera revolución.
Se decide la construcción de un ferrocarril de cintura, siguiendo el modelo de las grandes capitales del mundo. El ferrocarril debería satisfacer las necesidades más apremiantes de la capital, abastecerla de productos agrícolas y manufacturas y ser el motor de las actividades industriales que se concentren a su alrededor, intentando paralelamente introducir el transporte de pasajeros.
El 9 de febrero de 1899 se aprueba la construcción del Ferrocarril de Circunvalación, contemplando la extensión de la línea férrea desde la estación Ñuñoa hasta la estación Providencia (terminal del Ferrocarril del Llano de Maipo y futuro Ferrocarril Transandino) y desde ahí por la ribera sur del Mapocho hasta la Estación Mercado, contemplando incluso una Estación Santa Lucía, la cual se desechó a favor del mejoramiento de la estación Providencia (ubicada en Plaza Baquedano).

El trazado dispuesto para su construcción, fue uno que uniera la periferia del Santiago de 1850, lo que corresponde a:
  • El río Mapocho al norte.
  • Las avenidas Matucana y Exposición al poniente.
  • La ribera norte del Zanjón de la Aguada al sur.
  • La Avenida Vicuña Mackenna al oriente.
Para esos años Santiago quedaría rodeado por una línea férrea, la cual permitiría el rápido desplazamiento de personas y mercancías por la periferia de la ciudad, eso sin prever el explosivo aumento territorial y demográfico que sufriría la ciudad en años posteriores.

Hacia 1940, el desarrollo de la ciudad sobrepasó el antiguo límite que había ostentado Santiago casi desde su fundación, ampliándose hacia el sur y oriente. Alcaldes de las ahora periféricas comunas de Ñuñoa, San Miguel, La Cisterna y La Florida, solicitaron la supresión del trazado de circunvalación, argumentando que "el ferrocarril a nivel constituía un elemento de división de la ciudad en dos y de constante peligro, por ir la vía a superficie de la calle, lo que originaria grandes peligros para la población”. La petición fue acogida por el gobierno, encargando un estudio de rentabilidad de este trayecto al arquitecto austriaco Karl Brunner, quien en su informe final recomendó levantar la línea.

Desmantelamiento

Paulatinamente a partir de la década de 1940, la Empresa de los Ferrocarriles del Estado comenzó a abandonar la línea, en una primera etapa la estación Providencia fue demolida para construir el Parque Bustamante y la estación Ñuñoa fue reconstruida esta última un poco más al sur (en la calle San Eugenio). Desde ese momento el servicio se enfocó en el servicio a las empresas apostadas cerca de las estaciones Alameda, San Diego, Santa Elena y sus 45 desvíos ferroviarios para esta actividad.



La muralla de Santiago a comienzo del siglo XXI.
Límite de la conurbación santiaguina. 



De acuerdo al INE, la conurbación del Gran Santiago tiene una extensión de 83.789 hectáreas, repartidas entre cuarenta comunas de la Región Metropolitana. De estas, veintisiete están completamente urbanizadas y las restantes de manera parcial. Las cuarenta comunas que conforman en la actualidad el Gran Santiago son:
A).-En la provincia de Santiago, la zona urbana contigua de las 32 comunas que la conforman.
B).-En la provincia de Chacabuco, parte de las comunas de Colina y Lampa.
C).-En la provincia de Cordillera, la totalidad de Puente Alto, la zona urbana de Pirque en la comuna homónima, y las localidades de La Obra y Las Vertientes, pertenecientes a la comuna de San José de Maipo.
D).-En la provincia de Maipo, la comuna de San Bernardo;
E).-En la provincia de Talagante, la comuna de Padre Hurtado y las zonas urbanizadas de la comuna de Peñaflor.

En el sector oriente la conurbación está limitada por la Red Parque Cordillera, situados en las comunas con territorios montañosos, está integrada por:

Lo Barnechea: (Parque Natural Puente Ñilhue/Parque Sebastián Piñera Echenique/ Parque Las Hualtatas)

Las Condes : ( Parque Natural San Carlos de Apoquindo/Parque La Plaza/La Plaza Bikepark /Parque Bulnes Correa)

La Reina: (Parque Natural Aguas de Ramón)

Peñalolén: (Parque Natural Cantalao)

Colina: (Parque Santa Elena)

San José de Maipo:(Parque El Yeso Laguna Negra)

Esta red es un cinturón verde es una política y una designación de zona de uso del suelo utilizada en la planificación territorial para conservar áreas de terrenos en gran parte no urbanizados, silvestres o agrícolas que rodean o colindan con zonas urbanas. 

Al norte, está el cordón de Chacabuco, es una pequeña cadena montañosa que corre de este a oeste entre la Cordillera de los Andes y la Cordillera de la Costa, en la Zona Central de Chile. El cordón cruza la llamada Depresión Intermedia, separando el valle del Aconcagua del valle del Maipo y marca el límite norte entre la Región de Valparaíso y la Región Metropolitana de Santiago. 

Al poniente, está  la cordillera de la Costa.

Al sur, está la Angostura de Paine, que es un estrecho paso o planicie de 45 a 50 metros de ancho de la Depresión Intermedia, encerrada entre dos ramales de cerros bajos que se acercan considerablemente en el sector: los cerros de Chada por el oriente, que se desprenden de la Cordillera de los Andes, y los Altos de Cantillana en el poniente, cordón que se desprende de la Cordillera de la Costa. Colectivamente, ambos cordones se han denominado también como cordón de Angostura.
La Angostura de Paine es atravesada por el homónimo río Angostura, y la mayor cumbre que la rodea es el cerro Challay, estribación septentrional del cajón del río Peuco que clausura la depresión intermedia separando la cuenca de Santiago de orientación norte-sur, de la cuenca de Rancagua, de orientación NNE.




jueves, 16 de abril de 2020

El Cuerpo de Bomberos de Maipú.


El Cuerpo de Bomberos de Maipú (CBM) 




 El Cuerpo de Bomberos de Maipú (CBM) corresponde al Cuerpo de Bomberos de Chile que opera en las comunas de Maipú y Cerrillos, en Santiago de Chile. Fue fundado el 21 de mayo de 1954. Actualmente esta conformado por 9 compañías que desarrollan diversas labores, como la extinción de incendios, el rescate vehicular y el manejo de materiales peligrosos.



Mapa de los Cuerpos de Bomberos de la ciudad de Santiago de Chile.



Mapa  de los Cuerpos de Bomberos de la ciudad de Santiago de Chile




Cuerpos de Bomberos en Santiago de Chile
     Cuerpo de Bomberos de Ñuñoa     Cuerpo de Bomberos de Santiago
     Cuerpo de Bomberos de Maipú     Cuerpo de Bomberos Metropolitano Sur
     Cuerpo de Bomberos Conchalí-Huechuraba     Cuerpo de Bomberos de Quilicura
     Cuerpo de Bomberos de La Granja     Cuerpo de Bomberos de San Bernardo
     Cuerpo de Bomberos de Puente Alto     Cuerpo de Bomberosde Quinta Normal


Un bombero.




Un bombero es un profesional que se ocupa de combatir los incendios y de asistir a las víctimas de diversos tipos de emergencias, como accidentes de tráfico, derrumbes, inundaciones o derrames químicos. La palabra bombero proviene de bombas hidráulicas, ya que antiguamente se usaban bombas hidráulicas para obtener agua de fuentes cercanas al lugar del incendio. El edificio donde los bomberos guardan su material, descansan y esperan ser llamados para actuar se llama «cuartel o estación de bomberos»

Historia

Época romana

Hay muchas evidencias históricas de acciones de grupos de personas organizados contra incendios, pero las pruebas más antiguas de lo que podemos comparar con un cuerpo de bomberos actual aparecen con los romanos. En 2004, unos arqueólogos alemanes, bajo la dirección de Bernd Paeffgen, descubrieron en el valle del Rin, lo que fue descrito como una bomba de agua de 1650 años de antigüedad.
 El equipo contaba además con un tubo delgado de 1.10 que iba unido a la bomba. Inicialmente confundida con una lanza, las pruebas posteriores revelaron que se trataba de un conducto o manguera.

Se atribuye al primer emperador César Augusto la creación oficial del primer cuerpo de bomberos organizado en Roma. Sin embargo años antes, un rico y ambicioso aristócrata llamado Marco Licinio Craso (su riqueza provenía de los bienes raíces y el alquiler inmobiliario) había organizado una especie de servicio contra incendios de Roma, pero también organizó las primeras brigadas de «incendiarios» de las que se tiene referencia en la Historia, asegurando así que sus «bomberos» tuvieran siempre trabajo, y siendo estos controlados por el cruel Craso, no les daba orden de apagar el incendio si el dueño del territorio o construcción no lo vendía a precio de renta en ese instante.
 Así, la gente prefería ganar el dinero de la venta injustamente, que quedarse una casa o parcela devastadas.

Compañías de bomberos

Los primeros cuerpos de bomberos modernos solían ser compañías privadas dedicadas al control de los incendios, como es el caso de la Union Fire Company, fundada por Benjamin Franklin. No fue hasta a mediados del siglo XIX cuando pasó de ser un ámbito empresarial a ser departamentos públicos del Estado.

Organización

La mayoría de los bomberos pertenecen a cuerpos de titularidad pública y pueden ser de dos tipos: asalariados y voluntarios. También existen bomberos privados (como FALCK en Dinamarca), bomberos forestales, cuerpos de bomberos en fábricas y empresas (como los bomberos de Empresas Petroleras) y cuerpos de bomberos dedicados a las áreas universitarias, que generalmente colaboran en investigaciones científicas en pro de la profesión, además de desempeñar las labores típicas de un cuerpo de bomberos.

En el caso de España (En las comunidades autónomas de Andalucía, Comunidad Valenciana, Extremadura, etc.) se puede señalar que hay bomberos municipales (del ayuntamiento), de los consorcios de la diputación provincial o comunidad autónoma, otros de los aeropuertos nacionales (AENA), bomberos forestales y finalmente existen los bomberos militares (UME). 


El patrimonio que no se ve: Los túneles y subterráneos que esconden la historia de Santiago.




El libro “Santiago subterráneo” revive la historia de pasadizos olvidados del centro de la capital donde conviven relatos jesuitas, fantasmas urbanos y episodios recientes de la historia chilena.

Fabián Escobar

Viernes 19 de diciembre de 2025

Un Santiago que no se ve, y que, por lo mismo, muchas veces no existe para la ciudad, es el que recorre la periodista Daniela Améstica en “Santiago subterráneo”, libro que se adentra en túneles, pasadizos y subterráneos repartidos por el centro histórico y otros barrios emblemáticos de la capital.

Se trata de un registro del inframundo santiaguino que mezcla investigación periodística, memoria oral y crítica patrimonial, revelando espacios que han sido olvidados, sellados o derechamente destruidos por el paso del tiempo y la falta de cuidado.

La publicación invita a descubrir corredores ocultos que, según registros históricos y testimonios, conectan edificios como el Palacio de La Moneda, la Catedral de Santiago, el Portal Fernández Concha, el Instituto Nacional y el Teatro Municipal. También se interna en los subterráneos del cerro Santa Lucía, los pasadizos del Paseo Phillips y los secretos del barrio República, donde se cruzan la masonería, la arquitectura Belle Époque y episodios de la dictadura, todo bajo tierra.

La génesis del proyecto está ligada al trabajo previo de Améstica en turismo patrimonial. Hace casi una década, a través de su agencia "Viajes Ikigai", comenzó a investigar y guiar recorridos por lugares de difícil acceso, alejados de los circuitos tradicionales.

“Me empecé a dar cuenta de que había muchas historias que no se conocían, pero que merecían ser contadas", señala. Ese proceso fue dando forma a una investigación de largo aliento, en la que la Biblioteca Nacional se transformó en una aliada clave para contrastar relatos que, en un inicio, parecían puro mito.

Según la autora, el libro se construye a partir de relatos de conserjes, historiadores, sacerdotes y vecinos, además de hallazgos arqueológicos, leyendas de túneles jesuitas, pasadizos sanitarios y episodios marcados por el amor y la tragedia. Desde el Centro de Santiago hasta el Cementerio General, pasando por el Ex Congreso Nacional, la Universidad de Los Lagos y el Instituto Psiquiátrico, cada capítulo propone mirar la ciudad desde una perspectiva inusual y, muchas veces, inquietante.

En ese cruce entre mito y realidad, la autora opta por un criterio claro: documentar lo que pudo comprobar y desmentir lo que no tenía sustento, sin descartar que muchas leyendas se originan en hechos reales. “Yo diría que hay más de verdad que de mentira”, afirma, destacando que el libro es el reflejo fiel de lo que vivió durante años de investigación.

Uno de los casos que Santiago subterráneo rescata y que se aleja de los circuitos más conocidos es el del edificio ubicado en Estado 215, en plena esquina de calle Estado con Agustinas. Levantado sobre los terrenos donde antiguamente estuvieron las caballerizas de Catalina de los Ríos y Lisperguer, la temida Quintrala, el inmueble quedó asociado a una densa carga simbólica, alimentada por relatos de fantasmas, tesoros ocultos y episodios que lo han convertido en un punto recurrente del llamado turismo paranormal en el centro de Santiago.

Para Daniela Améstica, este tipo de espacios “no emblemáticos” resultaron especialmente reveladores durante su investigación. “Más allá de los edificios emblemáticos, me atrapé en los edificios no emblemáticos como Estado 215, que está rodeado de muchos misterios”, explica.

La autora subraya que no todas las historias del libro transcurren en túneles propiamente tales, sino también en subterráneos de edificios de uso cotidiano, donde hoy funcionan consultas médicas, bares o comercios.

“La gente pasa por ahí todos los días y no tiene idea de lo que ha ocurrido abajo, y no son historias del siglo XIX, sino de la historia relativamente reciente del país, de los noventa para adelante”, advierte, reforzando la idea de un Santiago oculto que sigue latiendo bajo la superficie.

PATRIMONIO INVISIBLE

Más allá del atractivo narrativo, "Santiago subterráneo" instala una crítica directa al abandono de este patrimonio invisible. Según Améstica, la mayoría de los túneles y accesos se encuentra cerrado, en malas condiciones sanitarias o en riesgo de derrumbe. “Cuidado patrimonial, cero”, resume, apuntando a la inexistencia de una política pública destinada a preservar estos espacios. Como no se ven, sostiene, no existen para la ciudad ni para sus autoridades.

“Se trata de un patrimonio subterráneo que no se ve y como no se ve entonces no existe, y no es así. Entonces la gente se sorprende cuando conoce la historia de estas construcciones, que se nos escondieron porque no estaban bien mantenida, muchas han sido utilizadas como bodega, otras se han cerrado, otras han tenido mal uso, otras se han derrumbado con el tiempo”, comentó la periodista.

La intención final del libro es, precisamente, dejar un registro antes de que muchos de estos lugares desaparezcan definitivamente. “Sé que el destino de varios de estos espacios va a ser el derrumbe o el olvido. Quise dejar un legado, demostrar que existen y que no son un mito”, explica la autora, con la esperanza de que el interés ciudadano impulse, en algún momento, su protección.


6.-La comuna de Quinta Normal.

Escudo de Armas Quinta Normal es una comuna ubicada en el sector norponiente de la ciudad de Santiago, capital de Chile. Fue fundada en 1915...