miércoles, 31 de marzo de 2021

v).-La ciudad de Talagante.



Talagante es una ciudad y comuna chilena, capital de la provincia homónima de la Región Metropolitana de Santiago.

Toponimia.

Talagante proviene del quechua Tala-Canta-Ilabe, y significa «lazo de hechicero», el cual era el nombre del curaca o gobernante inca que administraba el Valle Central a la llegada de los españoles. Después, en época del Virreinato, Talacanta pasó a ser Pueblo de indios.

Historia.

Talagante fue oficialmente fundada en diciembre de 1837, con las firmas del presidente de Chile, Joaquín Prieto y Joaquín Tocornal Jiménez, con el nombre de Villa Santa Maria de Talagante.

Francisco Solano Asta-Buruaga y Cienfuegos escribió en 1899 en su Diccionario Geográfico de la República de Chile   sobre el lugar:

Talagante.-—Villa del departamento de la Victoria situada por los 33º 39' Lat. v 70° 55' Lon. sobre el camino de la ciudad de Santiago á Melipilla, distando al SO. de la primera 35 kilómetros y 30 hacia el O. de San Bernardo; queda allegada á la orilla oriental ó izquierda del río Mapocho. Era á la entrada de los primeros españoles un regular pueblo de indígenas que vino disminuyendo hasta el año de 1747, en que fueron trasladados á Purutún casi todos los que restaban, por el dueño de este fundo Don Pedro Amaza poseedor del título de cacique de Talagante. Contiene 960 habitantes, escuela gratuita, estafeta, iglesia parroquial, oficina de registro civil, &c. Sus contornos son cultivados y á su inmediación se extrae una especie de arcilla, de la cual se trabajan piezas de alfarería curiosas y hasta finas.

El geógrafo chileno Luis Risopatrón lo describe como una ‘aldea’ en su libro Diccionario Jeográfico de Chile en el año 1924:

Talagante (Villa) 33° 40' 70° 56 Cuenta con servicio de correos, telégrafos, rejistro civil, escuelas públicas i estación de ferrocarril, presenta calles cortadas en ángulo recto i se encuentra a 343 ni de altitud, en medio de contornos cultivados, en la márjen W del curso inferior del rio Mapocho, a 9 kilómetros hacia el SW de la aldea de Malloco i a 6 km al NE de la de El Monte; era a la entrada de los primeros españoles un regular pueblo de indíjenas. que vino disminuyendo hasta el año de 1747, en el que casi todos los que quedaban, fueron trasladados a Puratun. A su inmediación se estrae una especie de arcilla, con la que se trabajan curiosas piezas de alfarería; en un año. De observaciones, se ha anotado 374.1 mm para el agua caida. 62. II, ii. 141; 63, p. 261; 66, p. 319; 6S, p. 242; 103, p. 98; 155, p. 779; i 156; i pueblo en 101, p. 444.

Demografía

 76.429  censo 2024

74.237 censo 2017

59.805 censo 2002

44.908 censo 1992

La Región Metropolitana de Santiago.



 Introducción.

La Región Metropolitana de Santiago​, abreviada RM, es una de las dieciséis regiones en que se divide Chile. Su capital es ciudad de Santiago, que es también la capital nacional. Ubicada en el centro del país, limita al norte y al oeste con la Región de Valparaíso, al este con la provincia de Mendoza en Argentina y al sur con la Región de O'Higgins.

Con una superficie de 15.403,2 km², es la segunda más pequeña de todas las regiones pero es también la más habitada, y es única región sin asesó al mar.

La región está compuesta por las provincias de Chacabuco, Cordillera, Maipo, Melipilla, Santiago y Talagante. Y un total de 52 comunas, con características de campo (rurales) y urbanas (Santiago, Cordillera, Colina).




Historia

La historia de la influencia europea en la región comenzó en 1542, unos días después de la fundación de Santiago. Cuando se construyó el cabildo de Santiago, su función era supervisar todo el territorio. Más tarde, con la creación de las ciudades de La Serena y Concepción y la creación de sus respectivos cabildos, su alcance territorial se redujo.

El 30 de agosto de 1826, se crearon 8 provincias, siendo la provincia de Santiago una de ellas, pero no fue hasta 1980 que se creó la Región Metropolitana, a través del  DECRETO LEY N° 3.260, DE 1980.



Gobierno y administración.

La Región Metropolitana, para efectos del gobierno y administración interior territorial, se divide en seis provincias. 

Para los efectos de la administración local, las provincias están divididas en 52 comunas, convirtiéndose en la región del país con el mayor número de estas unidades político-administrativas.

Gobierno.

El gobierno de la región le corresponde al delegado presidencial de la región Metropolitana de Santiago, designado por el presidente de la República.

Las secretarías regionales ministeriales son órganos desconcentrados de los ministerios de Estado de Chile en cada una de las regiones.​ Están dirigidas por un secretario regional ministerial, quien posee la condición de representante del ministerio respectivo en la región y, además, es el colaborador directo del delegado presidencial regional, estando subordinado a este en todo lo relativo a la elaboración, ejecución y coordinación de las políticas, planes, presupuestos, proyectos de desarrollo y demás materias que sean de competencia del gobierno regional; con todo, debe ajustarse a las instrucciones de carácter técnico y administrativo que impartan los correspondientes ministerios.

 Los secretarios regionales ministeriales son nombrados por el presidente de la República, de entre las personas que figuren en una terna elaborada por el intendente respectivo, y oyendo al efecto al ministro del ramo. Pueden estar a cargo de más de una secretaría regional ministerial en una misma región.

Administración.

La administración de la región radica en el Gobierno Regional Metropolitano de Santiago, constituido por el gobernador general, y por el Consejo Regional, compuesto de 34 consejeros regionales electos de manera directa por votación popular.


Provincia.

El gobierno y administración de las provincias corresponde a cinco delegados provinciales, nombrados por el presidente de la República. 

Administración local.

La administración local de cada comuna reside en la respectiva Municipalidad.


Demografía

La Región Metropolitana posee una superficie que bordea los 15.403,2 km², y según el censo de 2024, la población tiene 7.400.741 habitantes. 

Desde su fundación, el 12 de febrero de 1541, Santiago ha tenido un crecimiento sostenido desde las 150 personas que llegaron con Pedro de Valdivia hasta la fecha, al principio con una tasa de crecimiento alta, con un 2,68 % anual hasta los primeros años del siglo XVII. Con posterioridad, este crecimiento demográfico se estancó en cifras menores a un 2 %, hasta fines del siglo XIX.

 A partir de las últimas décadas del siglo XIX, Santiago comienza a crecer en forma acelerada, con una tasa superior al 3 % anual, llegando a un máximo de 4,24 anual entre los años 1952 a 1960. A partir de fines del siglo XX, de nuevo la tasa de crecimiento decrece a menos del 2 %. El incremento poblacional de Santiago, en especial durante el siglo XX, no debe atribuirse solo al crecimiento vegetativo de la población; también se debe a un aumento muy acelerado de la tasa de inmigración desde otros lugares de Chile y desde el extranjero.

Área Urbana Santiaguina.

Por otra parte, el crecimiento poblacional va asociado a una expansión física de la ciudad y a cambios en la densidad de ocupación del espacio. Así, a 50 años de su fundación, en 1591 Santiago ocupaba 218 ha, con una densidad de 6,8 hab/ha. 

En año 1700, la ciudad se había extendido muy poco, pero la densidad se había incrementado a 66,6 hab/ha. A fines del siglo XVIII, Santiago ya ocupaba 400 ha y la densidad sobrepasaba los 100 hab/ha. A principios del siglo XX la ciudad ya ocupaba casi 4000 ha, y comenzaba el crecimiento de núcleos satélites, como son Puente Alto, San Bernardo por el sur y Maipú por el oeste, los que poco a poco se conurbaron con la ciudad. 

En menos de 50 años, alrededor de 1950, la superficie urbana superaba las 13.000 ha, y se incrementaba la densidad demográfica en el núcleo central de la misma. El crecimiento urbano continuó en forma acelerada durante los años siguientes, y en 1960 ya cubría unas 20.000 ha. En 1980, la cifra era cercana a las 45 000 ha y en 1990 estaba próxima a 70.000 ha.


Censos Regionales.

La región metropolitana nació en el año 1976 por el proceso de regionalización del siglo pasado.

1982             XV Censo Nacional de Población y IV de Vivienda

4.130.091 personas.

1992 XVI Censo Nacional de Población y V de Vivienda

5.257.937 personas.

2002 XVII Censo Nacional de Población y VI de Vivienda

6.061.185 personas.

2012        XVIII Censo Nacional de Población y VII de Vivienda.

6.683.852 personas.

2017 XIX Censo Nacional de Población y VIII de Vivienda.

7.036.792 personas.

2024             XX Censo Nacional de Población y IX de Vivienda.

7.400.741      personas


Martes 28 octubre de 2025

Jorge Prat expone Metrópolis Fractal,una mirada crítica y poética de las transformaciones de la ciudad.

María Graciela López.

Periodista colaboradora en área de Cultura de BioBioChile.

El próximo 8 de noviembre en la Corporación Cultural de Las Condes se inaugurará la exposición Metrópolis Fractal, del destacado fotógrafo chileno Jorge Prat Altuzarra, una propuesta visual que invita a reflexionar sobre las múltiples capas de transformación que conforman la capital chilena. En la ocasión, también se presentará el libro homónimo, que reúne 75 fotografías inéditas tomadas entre 2018 y 2025, bajo un enfoque riguroso, monocromático y profundamente autoral.

El 8 de noviembre se inaugura en la Corporación Cultural de Las Condes ‘Metrópolis Fractal’ del destacado fotógrafo nacional Jorge Prat Altuzarra. La exposición permanecerá abierta al público hasta el 30 de noviembre, y durante enero, el proyecto continuará con una segunda muestra en un espacio de alto valor simbólico: la Sala de Correos de Chile en Plaza de Armas, en el corazón de Santiago.

Metrópolis Fractal

Metrópolis Fractal es el resultado de más de seis años de trabajo fotográfico, desarrollado con cámara técnica analógica en blanco y negro. Jorge Prat despliega en este proyecto una mirada silenciosa, crítica y profundamente reflexiva sobre la transformación urbana de Santiago. Lo hace desde una fotografía depurada, que evita el espectáculo visual y prioriza el pensamiento visual.

El título del proyecto no es casual: “Metrópolis Fractal” alude a una ciudad fragmentada, compuesta por capas disímiles de historia, arquitectura y memoria. Cada imagen de Prat captura ese tejido urbano discontinuo, desarticulado por décadas de políticas neoliberales, donde la modernización muchas veces implicó que se borraran barrios y memorias colectivas.

Como señala el Dr. Gonzalo Leiva Quijada, curador de la exposición “Al igual que el intuitivo Atget en el París de comienzos del nuevo siglo XX, Jorge Prat consignaba “esto va a desaparecer”. Por cierto, el gesto insistente de testimoniar una ciudad en metamorfosis es vital. Hoy vemos cómo la línea del horizonte cordillerano contrasta con la verticalidad vertiginosa de tantos edificios estandarizados que han derribado barrios con identidad propia. ¿Qué nos queda en la retina? Un corpus de fotografías límpidas, metáforas transparentes de esa sentencia urbana que no cesa de inquietarnos: “para modernizar hay que derribar”.

Propuesta visual

La propuesta visual de Jorge Prat se articula como una cartografía urbana crítica, capaz de interpelar al espectador desde el silencio de sus encuadres. Sus fotografías, muchas de ellas deshabitadas, revelan una ciudad donde la ausencia de personas no significa vacío, sino una presencia latente: las huellas de lo que fue y de lo que está en disputa.

El libro que acompaña la muestra permite expandir esa reflexión al tiempo que documenta un proceso que carecía de registros sistemáticos en las últimas décadas.

“Los edificios, las infraestructuras, los vestigios de épocas pasadas y las nuevas construcciones se convierten en portadores de memoria, en testigos silenciosos de la evolución de la ciudad. La fotografía, en este sentido, no solo registra la apariencia actual, sino que también evoca las ausencias, las transformaciones y las huellas del pasado que persisten en el presente”, dice el arquitecto y académico C. Sebastián Navarrete Michelini.

El libro se concibe como un soporte narrativo y poético que trasciende la mera documentación. Cada fotografía es leída como un fragmento, un vestigio o un eco de un Santiago que cambia, que resiste y que a veces se desdibuja frente a nuestros ojos. “No son no-lugares, sino espacios vacíos de actos, como si su vitalidad hubiera sido súbitamente interrumpida”, plantea Navarrete. La ciudad aparece como una estructura fractal, donde las tensiones entre pasado y presente, entre lo global y lo local, definen un nuevo paisaje urbano.

Fotografía como herramienta testimonial



Las exposiciones están pensadas como espacios de diálogo con distintas audiencias. Al realizarse en dos polos opuestos —Las Condes y Plaza de Armas— el proyecto busca conectar con públicos diversos, en zonas con realidades sociales contrastantes.

Desde la institucionalidad cultural, esta propuesta también pone en valor la fotografía como herramienta testimonial, algo que Jorge Prat ha sostenido durante sus más de 25 años de trayectoria artística. La exposición busca abrir un espacio de reflexión sobre la ciudad, su memoria, sus fracturas y su posible porvenir.


Familia 1950

Los datos de población de la Región Metropolitana de Santiago de  Chile,  del último censo de 2024, relacionado con el anterior censo de 2017, se puede analizar en la siguiente manera: 
1).-La población de la Región Metropolitana de Santiago, según el censo de 2017, tenía 7.112.808 habitantes; en el censo 2024, tenía la cantidad de  7.400.741 habitantes; creció  287.933 personas, es decir  4.0  % de crecimiento de la población.
La región tiene 52 comunas.
2).-La población de la Área Metropolitana de Santiago, formada por la conurbación de Santiago y las comunas satélites, creció desde el censo de 2017, de 6.903.479 personas, hasta 7.175.281 personas en el último censo; un crecimiento de 271.802 personas, el 3.9 % de crecimiento de la población.
La área metropolitana de Santiago, concentra el 97.04% de la población regional, según el censo 2024; en el censo anterior, 2017 concentraba el 98.26%.
La área metropolitana de Santiago tiene 47 comunas.
3).-La población de la conurbación de Santiago, creció  desde el censo de 2017, de 6.179.183 personas, hasta 6.341.437 personas en el último censo; creció  162.254 personas, el 2.6 % de crecimiento de la población. 
La conurbación de Santiago, concentra el  85.6 % de población regional según el censo de 2024; Según el censo 2017, el  86.8 % de la población regional tiene domicilio en conurbación de Santiago. 
La conurbación de Santiago tiene  35  comunas.

4).-La población de las comunas interiores de la conurbación de Santiago, creció desde el censo de 2017, de 2.545.099 personas, hasta 2.704.199 personas, en el último censo;  creció  159.100 personas, el 6.2 % de crecimiento de la población.
Las comunas generalmente consideradas como interiores son: Santiago, Recoleta, Conchalí, Independencia, Ñuñoa, Providencia, Quinta Normal, Lo Prado, El Bosque, La Granja, Pedro Aguirre Cerda, Lo Espejo, San Joaquín, San Miguel, San Ramón, La Cisterna, Macul, Estación Central, y Cerrillos. Son 19 comunas.

5).-La población de las comunas periféricas de la conurbación de Santiago, creció desde el censo 2017,de 3.634.084 habitantes, hasta  3.637.238 personas, según el censo de 2024; Creció 3.154 personas, el  0.0 8%  de crecimiento de la población.
Las comunas generalmente consideradas como periféricas son Quilicura, Huechuraba, Las Condes, La Reina, Lo Barnechea, Vitacura, Pudahuel, Renca, Cerro Navia, San Bernardo, La Pintana, Peñalolén, Puente Alto, La Florida, Maipú y Padre Hurtado. Son 16 comunas.

6).-La población de las comunas satélites, que forman parte de la Área Metropolitana de Santiago, y no son parte de la conurbación de Santiago, creció desde último censo de 2017, de  724.296 personas, hasta de 833.844 personas según el  censo 2024. Creció de 109.548 personas, el 15.1 % de crecimiento de la población. 
Las comunas generalmente consideradas como satélite son Colina, Lampa, Buin, Peñaflor, Talagante, Paine, Isla Maipo, El Monte, Pirque, Calera de Tango, y San José de Maipo. Son 11 comunas.
Las comunas satélites, que forman parte de Área Metropolitana de Santiago, concentran el 11.44%  de la población regional, según el censo de 2024; Según censo anterior, del 2017, las comunas satélites, tenia  el  11.46 %.de la población regional. 

7).- La población de las comunas centrales, perteneciente a las comunas interiores de la conurbación de Santiago, creció desde último censo de 2017, de 1.174.965 habitantes, a la cantidad de 1.290.590 personas según  censo de 2024. Creció 115.625 personas, el  9.8 % de  crecimiento de la población. 
Las comunas generalmente consideradas como centrales son: Santiago, Providencia, Ñuñoa, Macul, Pedro Aguirre Cerda, San Miguel y San Joaquín. Son 7 comunas.
La comuna de Santiago, centro de la conurbación de Santiago, tiene según el censo de 2017, la cantidad de 404.495 habitantes, y creció según el censo 2024, va tener la cantidad de  438.856 personas. Creció  34.361 personas, el  8,5% de  crecimiento de la población.
La provincia de Santiago, tenía  ​5.250.565 personas según el censo 2017, creció a  5.385.737 personas según el censo 2024. Creció 135.172 personas, el  2.5 %  de  crecimiento de la población. 
La comuna de Santiago tiene 32 comunas : Cerrillos; La Reina;  Pudahuel; Cerro Navia; Las Condes; Quilicura; Conchalí; Lo Barnechea; Quinta Normal ;El Bosque; Lo Espejo; Recoleta;  Estación Central;  Lo Prado; Renca ;Huechuraba ;Macul; San Miguel; Independencia; Maipú ;San Joaquín; La Cisterna; Ñuñoa ;San Ramón ;La Florida; Pedro Aguirre Cerda; Santiago (Centro);  La Pintana; Peñalolén; Vitacura;  La Granja; y Providencia;
El porcentaje  de la población que tiene la provincia de Santiago, con respecto de la Región metropolitana, según el censo 2024, es del 72.7 %  ; En el censo, del 2017, era 73.8% de la población regional.



Mapa 


plano

martes, 30 de marzo de 2021

Urbanistas de Santiago de Chile.


Introducción.

Es común oír a los santiaguinos quejándose de su ciudad. Que es fea, que hay mucho tráfico vehicular, que está contaminada, que faltan áreas verdes y que está colapsada. Si bien, algunas de esas afirmaciones son cercanas a la realidad, como que efectivamente concentra a más de un tercio de la población nacional y que los metros cuadrados de áreas verdes por habitante están lejos de los estándares recomendados por las principales organizaciones internacionales, la visión de los santiaguinos es algo pesimista, y en mi opinión personal, creo que tiene que ver con una falta de conocimiento de la propia ciudad que habitamos.

Santiago

Santiago es una ciudad muy interesante, herencia de una rica y variada fusión cultural que increíblemente ha tenido lugar en uno de los rincones más recónditos del mundo.

El casco histórico


El casco histórico fundado en 1541 comenzó a expandirse tímidamente recién a partir de mediados del siglo XIX. Durante el siglo XX, con la llegada de inmigrantes principalmente desde Europa, el crecimiento de la ciudad comenzó a seguir otro rumbo, con la concreción de las ideas de Vicuña Mackenna -como la forestación del Cerro San Cristóbal-, así como la aplicación de los planes de Karl Brunner, de origen austriaco. 
Las comunas de Providencia y Ñuñoa se urbanizaron en gran parte bajo el modelo de ciudad jardín, idea proveniente de Inglaterra de la mano de Ebenezer Howard. Las primeras construcciones que se erigieron en esta zona de la ciudad fueron realizadas por inmigrantes italianos, alemanes, franceses e ingleses, quienes le dieron un sello especial a la arquitectura de las viviendas y al espacio público, con amplias avenidas pobladas de plátanos orientales, aceras embaldosadas y tímidas acequias que corren en sus costados, de las cuales todavía queda evidencia.
Sin embargo, la esencia de Santiago no es una copia barata del Viejo Continente, sino que bastante más que eso. Muchas poblaciones al sur de Santiago, hoy urbanizadas y pacificadas, tienen su origen en las formas de habitación del campo chileno, cristalizando además, numerosos procesos de la propia historia de la ciudad, como la construcción de viviendas sociales en la década de los sesenta y las luchas que han enfrentado dichos grupos, en contra de las fuerzas de represión estatal, como de grupos violentos asociados a la delincuencia y el narcotráfico. 
La renovación y la intervención por parte de artistas ha llevado a la creación del Museo a Cielo Abierto en San Miguel, con más de 4000 metros cuadrados de murales de artistas nacionales e internacionales consagrados, plasmados en antiguos bloques residenciales que hoy resplandecen en los más variados y vivos colores.
A finales de la década de los sesenta, se instaló en Chile el Movimiento Moderno inspirado por el arquitecto suizo Le Corbusier en edificios tan icónicos como los de la Remodelación San Borja y la Villa Portales. Así es cómo floreció en plena capital chilena la misma arquitectura que hoy permanece en la periferia de muchas ciudades europeas.
A lo anterior, se suma la llegada de otras influencias como la norteamericana. Yendo hacia el nor-oriente, en el corazón de Vitacura, es posible encontrar una réplica de suburbio gringo: la Villa El Dorado. Se trata de casas que originalmente fueron de una sola planta, rodeadas de numerosas áreas verdes y con algunas características innovadoras para la época, como la presencia de un antejardín, integrado a la calle sin la presencia de rejas y con comercio a escala de barrio.


Las principales obras de Vicuña en La Transformación de Santiago.


Benjamín Vicuña Mackenna (Santiago, 25 de agosto de 1831-Santa Rosa de Colmo, 25 de enero de 1886) fue un político, escritor e historiador chileno. Ocupó los cargos de intendente de Santiago. Su herencia aún es visible en la ciudad de  Santiago en la actualidad.

El poeta nicaragüense Rubén Darío dijo sobre Vicuña Mackenna: “el más Santiaguino de los Santiaguinos”, nosotros, los Santiaguinos no conocemos la verdadera dimensión de la obra urbanística  de Vicuña Mackenna, ni menos el detalle de su influencia.Las obras fueron:

  • 1. Canalización del rió Mapocho.
  • 2. Camino de Cintura. (Circunvalación del tren urbano).
  • 3. Transformación de los barrios del sur. (Avenida Matta, Biobío y Exposición o Chuchunco).
  • 4. Ensanche del uso del agua potable.
  • 5. Creación de nuevas plazas (18).- Paseo de Santa Lucía sería la principal.
  • 6. Recovas existentes: (distribución de los abastos públicos).
  • 7. Terminación del Mercado Central.
  • 8. Centralización i construcción de las escuelas municipales bajo un plan distinto del actual.
  • 9. Apertura de calles tapadas.
  • 10. Construcción de doble cauce de Negrete.
  • 11. Construcción del cauce abovedado del canal de San Miguel.
  • 12. Construcción
de un nuevo matadero en los barrios del norte de la ciudad.
  • 13. Supresión de las chinganas públicas y construcción de cuatro grandes casas de diversión popular.
  • 14. Construcción de una nueva casa de ciudad.
  • 15. Transformación del empedrado de las calles.
  • 16. Proyecto sobre aceras y ochavamiento de las esquinas.
  • 17. Terminación de las avenidas del Ejército Libertador y del Cementerio.
  • 18. Reparación radical del Matadero.
  • 19. Reparación y terminación del Presidio Urbano.
  • 20. Provisión de un nuevo sistema de vestuario y armamento de la policía de seguridad (no existía la policía civil).
  • 21. Reparación y terminación del presidio urbano.
  • 22. Provisión de un nuevo sistema de vestuario y armamento para la policía de seguridad.



Karl Brunner.




Karl Brunner

Karl Brunner llegó a Chile por las gestiones lideradas por Rodulfo Oyarzún, ex-alumno suyo en un seminario de urbanismo en Viena, en 1928. El técnico austríaco era ingeniero, arquitecto y licenciado en Ciencias Económicas y Políticas, y tenía una sólida formación urbanística que incluía numerosas publicaciones, incluso algunas en la prestigiosa revista Der Stätebau (Urbanismo) de Werner Hegemann.
El primer período de estadía en nuestro país se extendió desde fines de 1929 hasta comienzos de 1932, lapso en que trabajó como asesor gubernamental de la Sección Urbanismo del Departamento de Arquitectura del Ministerio de Obras Públicas, dirigida por el arquitecto José Luis Mosquera. Simultáneamente fue contratado como profesor de la Facultad de Arquitectura de la Universidad de Chile (1930-1932).
Durante este tiempo de docencia, se encargó de divulgar las bases del llamado "urbanismo moderno", incluyendo elementos como la zonificación y el uso de fotografías aéreas. Luego de casi dos años de ausencia, en 1934 Karl Brunner regresó al país, esta vez contratado por la Municipalidad de Santiago. Aunque solo estuvo algunos meses, impulsó ese mismo año el Primer Congreso Nacional de Arquitectura y Urbanismo, además del Proyecto de Plan Regulador de Santiago, elaborado por varios de sus discípulos, y que dejaría una honda huella en los años siguientes.


Karl Heinrich Brunner von Lehenstein (Perchtoldsdorf, 1887 - Viena, 1960) fue un ingeniero-arquitecto urbanista austríaco que realizó destacadas obras e intervenciones urbanísticas en Chile y en Colombia.
Brunner se tituló en la Technischen Hochschule de Viena, Austria. En 1933 diseñó un plan para Santiago de Chile, que fue aprobado cinco años más tarde, lo que es conocido como el Barrio Cívico de Santiago. Ese mismo año comenzó su estadía en Colombia. En 1948 regresó a su país natal donde ocupó un cargo directivo en la reconstrucción de la ciudad afectada por la Segunda Guerra Mundial y allí falleció el 15 de junio de 1960.
Durante su paso por Chile también diseñó la explanada central de la Universidad de Concepción.
Entre 1934 y 1939, Brunner dirigió el Departamento de Urbanismo de Bogotá. Junto con el arquitecto José María Montoya Valenzuela realizó desde esa institución intervenciones relevantes en una ciudad particularmente fiel a la retícula colonial, creando bulevares, jardines, parque en diagonal, plazas ajardinadas, y trazados urbanos que seguían la topografía del terreno.
 Fue asimismo profesor de la Universidad Nacional de Colombia, y diseñó los barrios Santa Fe, Marly, La Magdalena, El Retiro, El Centenario, el Bosque Izquierdo, Gaitán, Palermo, Santa Lucía, El Campín, el trazado del Barrio Popular del norte, la avenida Caracas y el diseño del Park Way.
​ En Medellín realizó por su parte el diseño del barrio Laureles. En este país trabajó asimismo en proyectos en Manizales y Barranquilla.


lunes, 29 de marzo de 2021

Las ciudades satélite; y las ciudades dormitorios.


Ciudad satélite.


Ciudad satélite es una ciudad cuyo rango inferior dentro de una aglomeración urbana la hace depender de una ciudad principal, a cuya área de influencia pertenece. Sus habitantes satisfacen en ellas sus necesidades primarias, mientras que las de un determinado nivel han de satisfacerlas en la ciudad central. 

Por ejemplo: habría servicios sanitarios de primer y segundo nivel, pero no servicios muy especializados; habría comercios de determinado nivel, pero para otros, habría que desplazarse a los comercios más especializados de una gran ciudad.

La teoría de los lugares centrales predice que el lugar que ocupa un núcleo de población en el espacio geográfico determina sus funciones urbanas y tamaño, de un modo comparable a cómo la ley de gravitación universal explica la posición de los planetas y satélites en el sistema solar; de ahí la analogía del nombre.



Ciudad dormitorio.


Una ciudad dormitorio es una ciudad cuyos residentes normalmente trabajan en otra, aunque vivan y coman en ella. El nombre también sugiere que estas comunidades tienen poca actividad económica propia más allá de establecimientos pequeños para sus habitantes.

Las ciudades dormitorio por lo general son parte del área metropolitana. La diferencia entre una ciudad dormitorio y un suburbio no es siempre clara. Por lo general, se considera que un suburbio se desarrolla en las áreas adyacentes a los principales centros de empleo, mientras que una ciudad dormitorio crece originalmente en una zona rural o semi-rural. Esta distinción se pierde cuando el crecimiento urbano une a las dos comunidades.




Comentario sobre los suburbios.



How the suburbs could go from rot to rad
With decaying housing and falling revenues, inner-ring suburbs built in the 1950s are becoming the newest slums. But where there are protests, there's hope.

Cómo los suburbios podrían pasar de estar en ruinas a ser radicales

Con el deterioro de las viviendas y la caída de los ingresos, los suburbios del anillo interior, construidos en la década de 1950, se están convirtiendo en los barrios marginales más recientes. Pero donde hay protestas, hay esperanza.

6 de enero de 2015

Una de mis nuevas publicaciones favoritas es la revista Belt ( Belt magazine) , que lleva un año en funcionamiento, una mezcla de periodismo, ensayos y comentarios con sede en Cleveland, creada por y para las ciudades y suburbios del Cinturón Industrial de Estados Unidos. El mensaje de Belt es que gran parte de lo que se escribe sobre ciudades postindustriales como Cleveland, Detroit, Pittsburgh y similares lo escriben personas que viven en lugares que definitivamente no pertenecen al Cinturón Industrial, en concreto, centros mediáticos como Nueva York, San Francisco y Washington, D. C.
“La gente de todo el país está interesada en lo que está sucediendo en el Cinturón Industrial”,  declaró la editora de Belt , Anne Trubek , en una entrevista con Atlantic Cities . “Se está convirtiendo en un tema de debate, especialmente para urbanistas y personas involucradas en las artes”, dijo Trubek. “Los escritores experimentados que viven aquí son los más capacitados para escribir sobre estos nuevos desarrollos para el país; no como promotores, por supuesto, sino como periodistas. Somos muchos aquí y somos buenos”.

El reciente artículo de Belt sobre los suburbios del anillo interior , escrito por Daniel J. McGraw, es un buen ejemplo de este tipo de perspectiva. En los círculos de planificación urbana, los suburbios del anillo interior son la próxima frontera. La reurbanización del centro es fácil de vender porque los centros urbanos están de moda , y los promotores están entusiasmados ante la perspectiva de vender pequeños condominios a los millennials y sus padres jubilados. El desarrollo suburbano continúa expandiéndose en las periferias de las ciudades porque ese sigue siendo el escenario predeterminado para la construcción de nuevas viviendas.
Algunos suburbios del anillo interior están prosperando. Ben Adler, de Grist, escribió recientemente sobre Bethesda, Maryland , un suburbio del anillo interior que se encuentra entre Washington, D. C., y la enorme expansión de los suburbios exteriores de Washington.
 Cuando llegó la recesión de 2008, el valor de las propiedades en los suburbios de Washington se desplomó; pero Bethesda se mantuvo estable gracias a un historial de decisiones de planificación inteligentes después de que el metro de Washington D. C. añadiera una parada allí en los años 90, impulsando un desarrollo de alta densidad orientado al peatón.
Pero no todos los suburbios del anillo interior son iguales. Ferguson, Misuri, por ejemplo, es un suburbio del anillo interior ubicado cerca de otro proyecto de transporte público de los años 90: el St. Louis Metrolink. Sin embargo, el valor de sus propiedades se vio gravemente afectado por la recesión de 2008 y nunca se recuperó . Hay muchas razones para esto, muchas de ellas relacionadas con décadas de políticas policiales y de vivienda racistas. Se ha escrito mucho sobre estas razones . Pero hay otra razón a considerar que no había escuchado antes.

Belt argumenta:

Los suburbios que parecen estar siendo víctimas de un rápido declive (y de las subsiguientes divisiones raciales) son aquellos cuyas viviendas se construyeron entre el final de la Segunda Guerra Mundial y 1959. Alrededor del 60 por ciento de las viviendas de Ferguson se construyeron en ese período, lo que significa que estas casas antiguas ahora se están desgastando todas a la vez, llegando al punto en que no son atractivas para la mayoría de los nuevos compradores de viviendas, independientemente de la raza.

Hay una razón para el auge inmobiliario durante esa década: la construcción de viviendas se había paralizado durante la Segunda Guerra Mundial y la demanda estaba tan contenida que se podía vender prácticamente cualquier cosa, incluso una caja de ladrillos sin características especiales y no especialmente bien construida.
Hoy en día, las casas construidas en esa época están fracasando estrepitosamente: no hay muchos nuevos propietarios dispuestos a comprar una casa que probablemente necesite una nueva caldera, un nuevo techo y una nueva plomería rápidamente. Incluso si estuvieran dispuestos a hacerlo, podrían dudar en comprar en un barrio donde todos los edificios a su alrededor estaban a punto de caducar. Los suburbios del anillo interior construidos antes de la década de 1950 solían tener una mejor construcción y una mayor variedad de estilos de vivienda. También tenían más tiempo para construir, a veces 30 años o más. Por lo general, eran financiados y construidos por varias pequeñas promotoras, en lugar de solo unas pocas grandes.
Belt argumenta que estos suburbios más antiguos ya están atrayendo el tipo de desarrollo de relleno que caracteriza a Bethesda, mientras que suburbios de la década de 1950 como Ferguson se encuentran en una situación similar a la de los centros comerciales: son demasiado un artefacto de una época específica como para adaptarse fácilmente a la actual. Se parecerán cada vez más a las imágenes que estamos acostumbrados a ver de los barrios despoblados de Detroit, donde quizás solo una casa por manzana se mantiene en pie.
Dado que estos suburbios también representan la primera generación del tipo de desarrollo a gran escala y estandarizado que ha llegado a definir los suburbios estadounidenses, también son un presagio de los problemas que acechan a todos nuestros suburbios. Las economías de escala hicieron que los megasuburbios fueran asequibles para construir y comprar, pero 

¿Qué sucede cuando un suburbio entero de McMansiones de los 80 llega a su fecha de caducidad al mismo tiempo? 

Lo averiguaremos.

¿Qué hacer al respecto? 

Belt no ofrece mucho optimismo. "La crisis de vivienda en los suburbios del anillo interior es tan grave", afirma William Hudnut III, exalcalde de Indianápolis, que "probablemente sería mejor simplemente demoler muchas casas y dejar los terrenos como pasto ahora mismo". Los suburbios del anillo interior están "en la mira fiscal", añade Hudnut, ya que tienen poco poder político y aún menos dinero; están poblados principalmente por personas que compraron casas allí, que tienden a ser personas mayores y conservadoras, y por inquilinos demasiado pobres para vivir en otro lugar, que a menudo tienen dificultades para acudir a las urnas y mantener su registro electoral.

Ferguson es un ejemplo clásico de esto. Tras meses de protestas por el asesinato de Michael Brown, el gobierno municipal enfrenta un déficit presupuestario. Para colmo, pretende recaudar fondos obligando a la policía de Ferguson a aumentar las multas por infracciones como cruzar la calle de forma imprudente, a ciudadanos de la ciudad ya de por sí afectados económicamente.
Sin embargo, el hecho de que un suburbio como Ferguson haya logrado siquiera realizar una protesta, y mucho menos semanas de protestas que luego lo convirtieron en un símbolo de la resistencia popular a la brutalidad policial, contradice gran parte de la teoría urbana que describe a los habitantes de los suburbios como demasiado aislados y alienados unos de otros para organizarse.

Hay dos maneras, según se cuenta, de ganar poder político. La primera es el dinero; la segunda, las cifras. Si los suburbios del anillo interior logran acertar con las cifras, podrían lograr algunos de los cambios que el dinero ha hecho posibles en otros lugares. Cosas como el acceso peatonal al transporte público que recorre sus comunidades. (La parada de Metrolink más cercana a Ferguson es un caso de estudio sobre la hostilidad para los peatones ). O el tipo de cumplimiento de las normas de construcción que mantendría las viviendas en mejor estado. Si el año pasado sirve de guía, los suburbios del anillo interior son los barrios a tener en cuenta.


CityLab Vivienda
La nueva crisis suburbana: cómo el lugar donde creció el sueño americano ya no es el mismo.

Los suburbios han llegado al final de una larga época de crecimiento barato. Los que eran un ícono de la riqueza blanca, ahora tienen una población cada vez más de minorías y pobre.

Richard Florida's }
 15 mayo 2017

A mediados de los años 80 —antes de que cualquiera hubiera pensado que los suburbios estaban siguiendo una trayectoria descendente— David Lewis (un colega mío en la Universidad Carnegie Mellon en aquel entonces) me dijo que la renovación suburbana iba a ser mucho más difícil que la renovación urbana que se ha intentado en el siglo XX.

De hecho, con su enorme huella física, construcción de mala calidad e infraestructura apresuradamente instalada, muchos suburbios se están desmoronando visiblemente. A lo largo del país, cientos de centros comerciales suburbanos están muertos o muriéndose. Mientras tanto, un sinnúmero de industrias suburbanas —al igual que sus homólogos urbanos hace un par de generaciones— han desparecido.

Por muy incongruente que parezca, la dimensión suburbana de la Nueva Crisis Urbana quizás resulte ser más grande que la urbana, ya que más estadounidenses viven en suburbios que en ciudades. Los miembros de la elite privilegiada quizás estén regresando a los núcleos urbanos pero grandes mayorías de casi todos los demás siguen mudándose a los suburbios. Los suburbios de hoy en día ya no se ven tanto como los lugares ultrablancos retratados en las comedias televisivas de los 50. 
Más de la mitad de los inmigrantes ahora evitan a las ciudades totalmente y se instalan en las afueras de áreas metropolitanas más grandes. Los blancos representaron sólo un 9% del crecimiento poblacional suburbano en las 100 áreas metropolitanas más grandes de EEUU que ocurrió entre 2000 y 2010. En un tercio de esas áreas metropolitanas, bajaron las poblaciones de blancos en los suburbios.

A lo largo de EEUU, más de uno en cuatro residentes de los suburbios son pobres o casi pobres. De hecho, los suburbios de las áreas metropolitanas más grandes de EEUU tienen más personas pobres viviendo en ellos que los centros de ciudades; además, la pobreza está creciendo a un ritmo mucho más rápido en las afueras. Entre 2000 y 2013, la cantidad de personas viviendo bajo el umbral de pobreza en ciudades estadounidenses aumentó en un 29%. Durante ese mismo periodo, la cantidad de personas pobres en los suburbios se incrementó en un 66%. 17 millones de suburbanos vivieron bajo el umbral de pobreza en 2013, en comparación con 13.5 millones de residentes urbanos viviendo bajo el mismo umbral. La pobreza concentrada también se encuentra en las afueras: entre 2000 y 2012, hubo un crecimiento de un 139% en las cantidades de pobres suburbanos quienes viven en vecindarios en donde por lo menos un 40% de los residentes viven bajo el umbral de pobreza. Se trata de un ritmo de crecimiento que es tres veces mayor que el de las poblaciones concentradas de pobreza de las ciudades.

Una vez promocionada como remansos de seguridad y serenidad, muchos suburbios ahora están luchando con el crimen creciente a medida que sus economías flaquean y las poblaciones cambian. La serie televisiva Breaking Bad hizo que las guaridas de metanfetamina se volvieran tan icónicas como las esquinas urbanas en donde los traficantes callejeros hacían sus trabajos en la serie de HBO The Wire. 
La actual epidemia opioide tiene raíces profundas en los suburbios. Además, entre 1990 y 2008, el índice de crímenes violentos —el cual ha estado bajando a lo largo de EEUU— bajó tres veces más rápido en las ciudades principales de EEUU de lo que bajó en sus suburbios. Los homicidios realmente aumentaron en un 16.9% en los suburbios entre 2001 y 2010, mientras que bajaron en un 16.7% en las ciudades. Muchos —si no la mayoría— de los tiroteos masivos de EEUU ocurren en los suburbios, desde Columbine a Sandy Hook.

Una casa suburbana una vez era la piedra angular del sueño americano. Ahora, la dispersión urbana se ha convertido en un factor que está impidiendo la capacidad de los estadounidenses de ascender la escalera económica. El viejo dicho estadounidense ' drive ‘til you qualify' (conduce hasta que consigas una hipoteca) refleja la realidad de que los bienes raíces se vuelven más asequibles en los suburbios más distantes, pero la distancia impone costos altos adicionales. La regla general es que la gente debe gastar aproximadamente un 30% de su ingreso en vivienda, pero hasta un 45% cuando se incluye el transporte. Poseer múltiples autos y mantenerlos asegurados, reparados y llenos de combustible puede ser costoso. Vivir más cerca de donde uno trabaja o poder tomar el transporte público pueden reducir esos costos considerablemente. Por esta razón, un condominio más caro o un departamento en el núcleo urbano o cerca de líneas de transporte público puede terminar siendo mucho más asequible que una casa más barata en un suburbio donde se depende del auto.

La movilidad económica es considerablemente más baja en las áreas metropolitanas dispersadas de lo que es en las ciudades más densas. Los trabajadores de menores ingresos en los suburbios se encuentran más lejos de los centros de trabajo y tienen más dificultad para encontrar y llegar a empleos de los que pueden vivir en una ciudad. La cantidad de tiempo que las personas de bajos ingresos pasan en sus viajes diarios a sus trabajos también desempeña un papel significativo en afectar sus posibilidades de ascender la escalara económica, ya que las personas de bajos ingresos con viajes más largos al trabajo enfrentan niveles más bajos de movilidad ascendente.

Si bien sigue siendo cierto que los vecindarios urbanos persistentemente pobres concentran y perpetúan un ciclo de pobreza, los vecindarios pobres suburbanos también presentan retos: aíslan y desconectan a sus residentes de trabajos y de oportunidad económica, así como de los servicios sociales que pueden mitigar los peores efectos de la pobreza. Incluso cuando los suburbios tienen servicios sociales, los pobres son menos capaces de accederlos porque son más difíciles de encontrar y resulta más difícil llegar a ellos que a los servicios sociales urbanos.

En términos generales, la dispersión urbana es sumamente costosa para la economía. La infraestructura y los servicios vitales como el agua y la energía pueden ser 2.5 veces más caros de prestar a los suburbios que a los centros urbanos compactos. En total, la dispersación le cuesta aproximadamente 600,000 millones de dólares al año a la economía estadounidense en costos directos relacionados con el uso ineficiente de tierra y dependencia en autos. Y le cuesta otros 400,000 millones de dólares en costos indirectos debido a la congestión de tráfico, la contaminación y cosas así, según un estudio de 2015 de la Escuela de Economía de Londres. La factura total es un asombroso un billón de dólares por año.

No todos los suburbios están experimentando deterioro y desolación, por supuesto, del mismo modo en que no todas las ciudades están experimentando estos problemas. Muchos de los inmigrantes y miembros de grupos de minorías que se están mudando a estos suburbios tienen el mismo nivel de aspiraciones que mis padres y muchos son más acaudalados. Aunque algunas partes de los suburbios están estancándose o deteriorándose, hay áreas grandes de riqueza y crecimiento.

Todos menos uno de los diez códigos postales más caros de EEUU están en los suburbios: la única excepción es Tribeca/SoHo en Nueva York. Ocho de los 10 están en California y estos incluyen los suburbios elite de Silicon Valley de Atherton, Los Altos y Palo Alto, así como Beverly Hills y Santa Monica, Rancho Santa Fe en San Diego y Montecito en Santa Bárbara. El enclave exclusivo de Fisher Island —accesible sólo mediante bote o ferry— se encuentra en la Bahía Biscayne cerca de Miami Beach. Los suburbios son los sitios de desigualdad creciente y cada vez son más asolados por sus propias divisiones profundas de clase.

Al igual que en nuestras ciudades, algunas partes de nuestros suburbios son ricas y otras son pobres. Algunas están creciendo rápidamente y otras están en declive. De hecho, el crecimiento hoy día está concentrado en áreas urbanas densas y en las periferias lejanas de los suburbios. El crecimiento poblacional está ocurriendo más rápidamente en las partes más remotas de los suburbios y en los vecindarios urbanos más densos, tal como escribió Jes Kolko —un economista especializado en bienes raíces— para CityLab en 2015. Es mucho menos caro construir en la tierra abierta y no desarrollada en áreas periféricas que en cualquier otra parte y es más fácil crecer rápidamente cuando se empieza desde la nada. Los lugares urbanos más densos están atrayendo a personas y empleos debido a su conveniencia y productividad mejorada. Mientras tanto, se está ahuecando y apretando económicamente al medio de nuestra geografía suburbana: el crecimiento está circunvalando las áreas suburbanas más viejas que quedan entre los dos polos del centro urbano y del nuevo desarrollo periférico.

Al fin y al cabo, la crisis suburbana refleja el fin de una época larga de crecimiento barato. Construir vías e infraestructura más casas en tierra virgen era y sigue siendo una manera increíblemente económica de proveer un sueño americano a las masas. Seguramente es así cuando estos costos suburbanos se comparan con los costos de construir nuevas líneas de metro, túneles y edificios de muchas plantas en ciudades maduras. Durante la mayor parte de los años 50, 60 y 70, y luego siguiendo durante los años 80 y 90, la suburbanización fue el complemento casi ideal de la economía industrial de EEUU. Más que el gran esfuerzo de movilización de la Segunda Guerra Mundial o cualquiera de las políticas de estímulo keynesianas que fueron aplicadas durante los años 30, fue el desarrollo suburbano lo que impulsó la época dorada de crecimiento económico durante los años 50 y 60.
 A medida que las familias de clase obrera y de clase media se asentaron en casas suburbanas, sus compras de lavadoras, secadoras, televisores, sofás para salas y automóviles estimularon al sector manufacturero que empleó a tantos de ellos, creando más empleos y todavía más compradores de casas. La dispersión urbana fue el motor impulsor de la época de crecimiento económico barato que ahora se está desvaneciendo.

Pero hoy día la aglomeración —no la dispersión— impulsa la innovación y el crecimiento económico. A muchas personas aún les gusta vivir en las afueras, por supuesto, pero el crecimiento suburbano ya no está sincronizado con las demandas de la economía urbana de conocimiento. Demasiada de nuestra valiosa capacidad productiva nacional y riqueza se está despilfarrando en construir y mantener casas suburbanas con cocheras con espacio para tres autos y la infraestructura que las mantiene en lugar de invertirse en el conocimiento, en la tecnología y en la densidad que se requieren para el crecimiento sostenible. Los suburbios no van a desaparecer, pero ya no son el paradigma del sueño americano ni el motor de crecimiento económico.

Este artículo fue publicado originalmente en inglés en CityLab.com. Esta nota se adaptó de libro The New Urban Crisis: How Our Cities Are Increasing Inequality, Deepening Segregation, and Failing the Middle Class—and What We Can Do About It.


lunes, 15 de marzo de 2021

La Provincia de Talagante.



La Provincia de Talagante


Ubicación de la Provincia de Talagante en la Región Metropolitana de Santiago.

La Provincia de Talagante se ubica en el centro-poniente de la Región Metropolitana de Santiago Chile, colindante con las provincias de Santiago, Maipo y Melipilla; tiene una superficie de 601,9 km², siendo de esta manera la provincia más pequeña de Chile. Su capital provincial es la ciudad homónima de Talagante. 


Comunas.

La provincia está constituida por 5 comunas, a saber:

i).- Isla de Maipo;
ii).-El Monte;
iii).-Padre Hurtado;

Historia.

La Provincia nace 1979, que está formada por el antiguo departamento homónimo, que era uno de los departamentos en que estaba dividida la antigua Provincia de Santiago. Este departamento -creado en 1940, a partir del Departamento de SantiagoEl Departamento de Talagante, era uno de los departamentos en que estaba dividida la antigua Provincia de Santiago antes de la regionalización de 1975. Este departamento -creado en 1940, a partir del Departamento de Santiago- comprendía las comunas-subdelegaciones de la zona suroeste de Santiago, es decir Talagante, Peñaflor y Isla de Maipo.


De acuerdo al Instituto Nacional de Estadísticas, el Gran Santiago tiene una extensión de 83.789 hectáreas, repartidas entre cuarenta comunas de la Región Metropolitana. De éstas, veintisiete están completamente urbanizadas y las restantes de manera parcial. Las cuarenta comunas que conforman en la actualidad el Gran Santiago son:
  • En la provincia de Santiago, la zona urbana contigua de las 32 comunas que la conforman.
  • En la provincia de Chacabuco, parte de las comunas de Colina​ y Lampa.
  • En la provincia de Cordillera, la totalidad de Puente Alto, la zona urbana de Pirque en la comuna homónima,​ y las localidades de La Obra, Las Vertientes y El Canelo, pertenecientes a la comuna de San José de Maipo.
  • En la provincia de Maipo, las comunas de Buin, Calera de Tango, Paine y San Bernardo;
  • En la provincia de Talagante, las zonas urbanizadas de las comunas de El Monte, Isla de Maipo, Padre Hurtado, Peñaflor y Talagante.



 Censo 2024








SectorPoblación Censo 
(2017)
Población  Censo
(2024)
Comuna de Santiago.404.495 438.856
Comunas centrales.[1.174.9651.290.590
Comunas interiores.2.545.0992.704.199
Conurbación de Santiago.6.179.1836.341.437
Área Metropolitana de Santiago.6.903.4797.175.281
Región Metropolitana de Santiago.7.112.808 7.400.741 
Las comunas generalmente consideradas como centrales son: Santiago, Providencia, Ñuñoa, Macul, Pedro Aguirre Cerda, San Miguel y San Joaquín. Son 7 comunas.

Las comunas generalmente consideradas como interiores son: Santiago, Recoleta, Conchalí, Independencia, Ñuñoa, Providencia, Quinta Normal, Lo Prado, El Bosque, La Granja, Pedro Aguirre Cerda, Lo Espejo, San Joaquín, San Miguel, San Ramón, La Cisterna, Macul, Estación Central, y Cerrillos. Son 19 comunas.

Comunas periféricas3.634.084  censo 20173.637.238 censo 2024
Las comunas generalmente consideradas como periféricas son Quilicura, Huechuraba, Las Condes, La Reina, Lo Barnechea, Vitacura, Pudahuel, Renca, Cerro Navia, San Bernardo, La Pintana, Peñalolén, Puente Alto, La Florida, Maipú y Padre Hurtado. Son 16 comunas.

Comunas satélites​724 296 censo 2017833. 844 censo 2024
Las comunas generalmente consideradas como satélite son Colina, Lampa, Buin, Peñaflor, Talagante, Paine, Isla Maipo, El Monte, Pirque, Calera de Tango, y San José de Maipo.

Provincia de Santiago  5.250.565 censo 20175.385.737 censo 2024
Las 32 comunas de la provincia de Santiago : Cerrillos; La Reina;  Pudahuel; Cerro Navia; Las Condes; Quilicura; Conchalí; Lo Barnechea; Quinta Normal ;El Bosque; Lo Espejo; Recoleta;  Estación Central;  Lo Prado; Renca ;Huechuraba ;Macul; San Miguel; Independencia; Maipú ;San Joaquín; La Cisterna; Ñuñoa ;San Ramón ;La Florida; Pedro Aguirre Cerda; Santiago (Centro);  La Pintana; Peñalolén; Vitacura;  La Granja; y Providencia;




6.-La comuna de Quinta Normal.

Escudo de Armas Quinta Normal es una comuna ubicada en el sector norponiente de la ciudad de Santiago, capital de Chile. Fue fundada en 1915...