Urbanización y migración.
10 junio 2022
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La migración, tanto interna como internacional, ha sido siempre una de las fuerzas que han impulsado el crecimiento de la urbanización y ha brindado oportunidades y planteado desafíos a las ciudades, los migrantes y los gobiernos. Cada vez se reconoce en mayor medida el papel determinante de las autoridades municipales en la gestión de la migración y estas han comenzado a incluir la cuestión de la migración en su planificación y ejecución urbanas.
Resulta esencial disponer de datos sobre la migración y urbanización para que las ciudades puedan gestionar mejor la migración. Sin embargo, no siempre se dispone de este tipo de datos o, si están disponibles, no se utilizan o no son accesibles a nivel urbano, no están desglosados, no son exhaustivos o no son comparables, especialmente en los países de ingresos bajos.
Los datos podrían mejorar la planificación urbana y la prestación de servicios públicos, así como ayudar a medir los avances hacia el logro de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) relacionados con las ciudades y la migración, implementar el Pacto Mundial para la Migración y el Pacto Mundial sobre Refugiados que hacen hincapié en el papel de las ciudades como partes interesadas en los procesos migratorios, y cumplir los compromisos relacionados con la migración de la Nueva Agenda Urbana.
Definición
Los conceptos y las definiciones clave que se exponen a continuación son importantes para comprender la urbanización y la migración. La siguiente enumeración no pretende ser exhaustiva:
Definir el término urbano es difícil, por lo tanto, no existe una única definición global de qué constituye un asentamiento urbano. La definición del término “urbano”, tal como lo utilizan las oficinas nacionales de estadística, varía entre los países y, en algunos casos, cambia con el tiempo en cada país. Algunos países definen las zonas urbanas sobre la base de un umbral mínimo de población y de la densidad de población, mientras que otros países utilizan una definición administrativa de lo que constituye una zona urbana. En otros, se incluyen más criterios, como la proporción de trabajadores empleados en sectores no agrícolas y la disponibilidad de infraestructura o de servicios de educación, salud y de otro tipo (OIM, 2015 y ONU, 2018). La mayoría de los umbrales de tamaño de población urbana se sitúan entre los 1.000 y 5.000 habitantes (OIM, 2015).
El proceso de urbanización, también denominado transición urbana, hace referencia a “un cambio en la población, que pasa de estar dispersa en pequeños asentamientos rurales, en los que la agricultura es la principal actividad económica, a estar concentrada en asentamientos urbanos más grandes y de mayor densidad, caracterizados en los últimos siglos por el predominio de las actividades industriales y de servicios” (ONU, 2018).
El proceso de urbanización generalmente se produce como resultado de uno o más de los siguientes procesos:
- el crecimiento demográfico natural;
- la migración neta desde las zonas rurales hacia las zonas urbanas;
- la extensión progresiva de las fronteras urbanas, o
- la creación de nuevos centros urbanos.
“Por lo general, la urbanización es principalmente el resultado de la migración” (OIM, 2015).
El concepto de crecimiento de la población urbana a menudo se confunde con la urbanización, pero son conceptos distintos. El crecimiento urbano puede tener lugar sin que exista un proceso de urbanización si las zonas urbanas y rurales crecen al mismo ritmo, y supone el incremento del número absoluto de personas que viven en zonas urbanas específicas. Se define como “el aumento con el correr del tiempo del porcentaje de la población urbana como parte de toda la población. El crecimiento urbano se deriva tanto del crecimiento demográfico como de la migración internacional e interna (OIM, 2015).
Migración entre zonas urbanas, migración entre zonas rurales, migración de zonas rurales a zonas urbanas y migración de zonas urbanas a zonas rurales. Estos tipos de migración se refieren al desplazamiento de personas de una zona urbana o rural a otra zona urbana o rural, y pueden tener lugar dentro de un territorio nacional o implicar el cruce de una frontera internacional (Glosario de la OIM, 2011).
El concepto de ciudad también resulta difícil de definir porque lo que constituye un asentamiento urbano varía y no existen criterios internacionales estandarizados para determinar dicho concepto (DAES, 2018). Pueden existir múltiples definiciones en relación con los límites de cualquier ciudad. En general, se pueden enumerar tres conceptos:
- La ciudad propiamente dicha describe una ciudad de acuerdo con un límite administrativo (ibíd.).
- La aglomeración urbana tiene en cuenta la extensión del área urbana contigua o área construida para definir los límites de la ciudad y, por lo tanto, es más grande que la ciudad propiamente dicha (ibíd.).
- La región metropolitana define sus límites de acuerdo con el grado de interconexión económica y social de las áreas cercanas, que se identifican, por ejemplo, por el comercio interrelacionado o los patrones de desplazamiento. Las regiones metropolitanas son más grandes que la ciudad propiamente dicha y pueden llegar a ser tan grandes como las aglomeraciones urbanas, pero de distinta manera. Si bien las aglomeraciones urbanas y las regiones metropolitanas pueden definirse en función de su tamaño, densidad y contigüidad, la definición de regiones metropolitanas incluye otros criterios diferentes, tales como las funciones administrativas, la industria y los servicios disponibles, entre otros (ibíd.).
- Las pequeñas ciudades tienen hasta un millón de habitantes.
- Las ciudades de tamaño mediano son ciudades que albergan entre uno y cinco millones de habitantes.
- Las grandes ciudades son ciudades de cinco a diez millones de habitantes.
- Las megalópolis son ciudades con más de diez millones de habitantes.
Tendencias recientes
Urbanización
Una proporción mayoritaria y creciente de la población mundial vive en zonas urbanas. Se prevé que la proporción de la población mundial que vive en zonas urbanas aumente del 55% en 2018 al 60% en 2030 (ONU, 2018). En 1950, el 30% de la población mundial vivía en zonas urbanas (ibíd.).
En 2018, América del Norte era la región más urbanizada del mundo y el 82% de su población vivía en zonas urbanas, seguida de América Latina y el Caribe (81%), Europa (74%) y Oceanía (68%) (ONU, 2018). Los menores niveles de urbanización se encuentran en Asia (50%) y África (43%), aunque con grandes diferencias entre algunos países (ibíd.).
La mayoría de las ciudades de raudo crecimiento del mundo se encuentran en Asia y África. Se prevé que, entre 2018 y 2050, la población urbana de África se triplicará y la de Asia aumentará un 61%, de modo que, para 2050, la mayoría de la población urbana mundial se concentrará en Asia (52%) y África (21%) (ONU, 2018).
El aumento de la población urbana ha sido impulsado por el crecimiento de las ciudades de todos los tamaños. En 2018, 33 megalópolis albergaban el 13% de la población urbana mundial (ONU, 2018). Para 2030, se prevé que el número de megalópolis aumente a 41 y que el 14% de los habitantes de las zonas urbanas del mundo vivan en megalópolis (ibíd.).
Urbanización y migración
Se estima que aproximadamente uno de cada cinco migrantes internacionales vive en tan solo 20 ciudades: Pekín, Berlín, Bruselas, Buenos Aires, Chicago, Hong Kong RAE (China), Londres, Los Ángeles, Madrid, Moscú, Nueva York, París, Seúl, Shanghái, Singapur, Sídney, Tokio, Toronto, Viena y Washington, D.C. (OIM, 2015). En 18 de esas ciudades, los migrantes internacionales representaban alrededor del 20% de la población total (ibíd.).
La proporción de personas nacidas en el extranjero en la población total de algunas ciudades supera ampliamente la media mundial (alrededor del 3,5%) (OIM, 2015). Dubái tiene una población nacida en el extranjero cercana al 83%, mientras que en Bruselas esta población representa el 62%, en Toronto el 46%, en Nueva York el 37% y en Melbourne el 35%, por mencionar solo algunos ejemplos (ibíd.).
Cada tipo de migración desempeña un papel en el crecimiento y la diversidad urbana, aunque en distinta medida. En los países desarrollados, una de las principales fuentes de diversidad de la población es la migración internacional, mientras que en los países en desarrollo es muy probable que se trate de migración interna (OIM, 2015), además del crecimiento demográfico debido a que el número de nacimientos supera al de defunciones.
En algunos países, la migración desde las zonas rurales a las urbanas y la reclasificación de lo que se considera urbano representaron, en conjunto, más de la mitad del crecimiento urbano, como en China y Tailandia (80%), Rwanda (79%), Indonesia (68%) y Namibia (59%) (ONU, 2018). La migración circular y temporal se aprecia en muchas zonas urbanas de países asiáticos y africanos en plena urbanización, especialmente en China y la India, así como en Ghana y Kenya (ibíd.).



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