sábado, 11 de abril de 2020

La generación del cambio en la Justicia.



 La generación del cambio en la Justicia. 


Vista del acceso al Edificio Presidente Manuel 
Montt, sede de los juzgados civiles de Santiago.

A comienzo de este siglo XXI, la administración de justicia chilena, comenzó a cambiar estructuralmente por las importantes reformas procesales iniciada por los gobiernos de la Concertación, con la creación de nuevos tribunales de justicia, como son los Tribunales Orales de lo Penal, los juzgados especializados orales de garantía, laboral, cobranza laboral, de familia; los Tribunales Aduaneros y Tributarios;  y se cerraron los juzgados del crimen, de menores, y los antiguos juzgados del Trabajo. Me tocó ver los cambios personalmente, y tener la vivencia del cambio de la justicia escrita, a una justicia  oral en única o primera instancia. Antes de la reforma judicial, sólo existía oratoria de los abogados en los tribunales superiores de justicia. A sido la reforma más importante en la historia de la justicia del país, desde la época de la codificación procesal, un siglo antes. 
Los Abogados, los procuradores judiciales, los empleados de los tribunales y los magistrados que comenzamos a tramitar a comienzo de este siglo, fuimos"la generación del cambio", que le tocó  defender los derechos e intereses de los patrocinados ante estos nuevos tribunales, a través de nuevos códigos y leyes procesales, y el uso masivo de la informática en el trámite  de los expedientes judiciales.

Comencé mi práctica profesional en la ciudad y foro de Santiago de Chile, donde tiene sede la Corte Suprema de Justicia, la Corte de Apelaciones de Santiago, la Corte Marcial del Ejercito, Fuerza Aérea,  en el imponente Palacio de Justicia de Santiago; cerca de esta importante símbolo de Justicia, se ubican en modernos edificios de oficinas, los treinta Juzgados Civiles; y más apartados los cuatro Juzgados de Familia, ubicados en la avenida General Mackenna 1477, y un Juzgado de cobranza laboral y dos juzgados laborales.
Además de estos tribunales de Justicia, está el moderno Centro de Justicia de Santiago, ubicado en la avenida Pedro Montt 1606, residen los dieciséis  juzgados de garantía, y  los Siete Tribunales orales en lo penal. 

Mis compañeros de generación de la Universidad Bernardo O Higgins, que también ejercen como abogados litigantes en el foro santiaguino en esta importante época son las siguientes personas: don  Luis Bustamante Robin; don  José  González Cornejo; doña Jennifer Angelica Ponce Ponce; doña Francia Carolina Vera Valdés; don  Mario Alberto  Correa Manríquez; don Enrique Alejandro Valenzuela Erazo; don Gardo Valencia Avaria; don Alvaro Gonzalo Andaur Medina; doña Carla Verónica Barrientos Meléndez; don Luis Alberto Cortés Aguilera; don Ricardo Adolfo  Price Toro; don Julio César  Gil Saladrina; Marcelo Oyarse Reyes; don Nelson Gonzalez Urra; y doña Katherine Alejandra del Carmen  Lafoy Guzmán.
Mis otros colegas y compañeros de la Universidad Bernardo O Higgins, doña Carolina  Reyes Candia; doña Ivette Renee Mourguet Besoain; y don Patricio  Hernández Jara; prefirieron entrar a la carrera judicial, siendo actualmente jueces de la República en la urbe. 
Mis abogados tutores de la Corporación de Asistencia Judicial de la Región Metropolitana fueron, don Alamiro Fernández Acevedo; doña Maria Verónica Rossi Valenzuela; doña  Tatiana  Maulén Escobar; y doña Soledad García Nannig  Ellen. Esta última mujer de etnia alemana entró a la carrera judicial, ahora es una juez de la república en el sur de Chile.
También ejercen como abogados en el foro, don Ricardo Matias Heredia Sanchez, mi antiguo profesor de historiadoña Paula Flores Vargas, actualmente Fiscal adjunto del ministerio público; doña Carla Nicol Vargas Berrios, antigua colega de oficina; don  Demetrio Protopsaltis Palma; y don Reynerio Dagoberto García de la Pastora Zavala  abogado penalista famoso y conocido en la urbe. Estos dos últimos abogados los conozco desde mi adolescencia en mi Instituto Humanidades Luis Campino.

Antes del estallido social de 2019, la mayoría de los grandes bufetes y las oficinas  de Abogados  de la urbe tenían sus domicilios en el "centro histórico" de la ciudad y comuna de Santiago; principalmente en el paseo Huérfanos, tradicionalmente conocida como el eje de los abogados; el Paseo Ahumada, que todavía se ubican instituciones gremiales clave como el Colegio de Abogados de Chile (domiciliado en el Paseo Ahumada Nº 341), y el paseo Doctor Sótero del Río.
Después de este hecho lamentable para la historia de la urbe y Chile, la mayoría de los abogados trasladaron sus oficinas hacia el sector del El Golf y de "Sanhattan", ubicado en las comunas de Las Condes, y Providencia que son  los principales centros para los grandes estudios corporativos y firmas internacionales. Esta zona se concentra oficinas letradas que manejan las fusiones, adquisiciones, finanzas y litigios complejos de las grandes empresas. Todos estos abogados tienen conectividad  con los tribunales de justicia ubicados en el centro a través del Metro de Santiago. Es probable que pasarán décadas para vuelvan al centro de Santiago, si lo hacen a futuro. También hay que señalar que los domicilios de la mayoría de los abogados, viven en el sector Oriente, más cerca de sus oficinas profesionales en el barrio alto, que en el viejo centro.

Los Notarios Públicos, también están afectado en este éxodo del centro histórico, muchos notarios han cambiado su domicilio profesional hacia el barrio alto, la comuna de Santiago centro, dejó de ser prestigioso, para terminar la carrera notarial, todavía quedan notarías, pero las grandes notarías ya se marcharon. Lo único auxiliar de justicia importante  que ha quedado en la comuna de Santiago,  es el Conservador de Bienes Raíces y el Archivero Judicial de Santiago.

Una observación  personal, uno camina por los paseos peatonales y las veredas del viejo centro de Santiago no encuentra caminando ningún  abogado, ni siquiera los encuentra en los restaurante y los café como era antes del estallido social. Solamente los Abogados penalistas todavía tienen sus oficinas,como antes del estallido, en la comuna de Santiago, principalmente en el barrio judicial de Pedro Montt, uno se puede reunir con ellos en los café o restaurante en este popular lugar, existe una camaradería gremial.
Una consecuencia de este éxodo lo vivo personalmente, el edificio donde está mi oficina, ubicado en la avenida Hermanos Amunátegui, antes estaba llena de oficinas de Abogados, ahora quedamos dos oficinas. Es terrible el abandono. 


Juzgados Civiles de Santiago.

Comentario sobre mi experiencia como Abogado.

El problema de los abogados en el país es la mediocridad. Hay demasiados profesionales que no tienen los dedos para el piano, para ejercer la profesión jurídica,  muchos entraron al ministerio público e incluso la magistratura, y son malos profesionales, no saben de oratoria y su nivel de conocimiento jurídico y de cultura general, es bajísimo.
La baja calidad de la abogacía se refleja la falta de filtros suficientes para entrar a la profesión, en muchos países, como en Europa y los Estados Unidos, los exámenes para ingresar a la profesión jurídica, son altísimos, no entran los mediocres. 
Con el sistema oral implementado en Chile, se está reflejando la mala calidad de los profesionales, e incluso los clientes legos o no letrado lo observan en los  juicios orales, ya no se puede ocultarse a través de los papeles del viejo proceso escrito.

En la Abogacía, existe una imagen elitista que se fue construyendo en torno a la profesión, la gente piensa que los abogados son millonarios, y muchos quieren verse de la apariencia así cuando la verdad no tienen ni para pagar la micro, entonces otros jóvenes quieren estudiar la carrera para poder ser parte de ese mundo de fantasía elitista que no es tal, pero si los propios profesores de Facultad, muchos de ellos anquilosados, les dice, ustedes serán abogados como si eso fuera la última chupada del mate, luego terminan siendo investido, llevan desde causas penales hasta las administrativas de todo para subsistir; en términos generales jamás se especializan en una sola área, claro hay magíster, diplomados pero que tampoco son la solución, se sabe que en esta profesión la práctica hace al maestro.
Si a lo anterior se le suma la desunión de la profesión, más el pituto para poder ser parte del poder judicial o ministerio público, en donde entra gente claro con muchos cursos diplomados y magíster pero cero experiencia, (siempre hay excepciones). Todo eso lleva a un nefasto sistema de justicia.
Como conclusión el problema de la  abogacía chilena son los bajo qué son los Honorarios Profesionales, los clientes piensa que trabajamos por bolitas de dulce, pero en el país, el nivel de vida por lo menos en Santiago es elevado, los aranceles profesionales son altos, en especialmente en las causas penales, en los  casos de crimen, uno debe prepararse bastante para defender a su patrocinado.
La oratoria jurídica ha elevado los requisitos intelectuales de los abogados litigantes, deberá conocer bastante la retórica para convencer a los ministros de corte o los jueces de los tribunales de lo penal.

La corrupción de los tribunales superiores. 

El desprestigio, el tráfico de influencias y la corrupción que sacude a los Tribunales Superiores de Justicia, quedó expuesto cuando la ex ministra Ángela Vivanco fue procesada por delitos de cohecho y lavado de activos. No hay antecedente similar previo: es la primera vez que un tribunal penal estimó que hay presunciones suficientes para enjuiciar a un miembro de Corte Suprema de Justicia. En octubre de 2024, fue destituida por la unanimidad de sus pares de corte suprema, por “mal comportamiento, irregularidades y un proceder incompatible con las funciones del cargo”, y señalando que dañó los “principios de independencia, imparcialidad, probidad y transparencia que gobiernan a la magistratura”.
No es la única magistrada caída en desgracia, sino una más: entre 2024 y 2025, el Senado de la República  destituyó, además de a ella, a los ministros Sergio Muñoz y Diego Simpertigue, acusados de abandono de deberes, tráfico de influencias, faltas a la probidad y tramas de corrupción.
Lo más terrible es que hay muchos grandes bufetes, de esos grandes ingresos, que tiene sede en el barrio alto, han cohechado a los magistrados; que podredumbre esta la profesión de Abogados en Chile, comprando los jueces; lo único que falta es que las Monjas Clarisas regentan un prostíbulo. Según lo informa los periodistas, y algunos Abogados litigantes que conozco, el cohecho judicial, ha funcionado hace más de 15 años. Hay muchos abogados de esos altos ingresos y famosos en el foro metido en la compra de fallos.

La debilidad institucional de cómo se elige a los jueces superiores quedó expuesta; es el resultado del reparto político de empleos de la Corte Suprema de Justicia,  que a ratos favorece a aquellos candidatos impulsados por la derecha y luego a los respaldados por la centroizquierda. En esta corrupción está involucrados los políticos, lo operadores políticos, los abogados, los jueces, y los auxiliares de Administración de Justicia. Los que van quedar más involucrado son los Partidos de la antigua Concertación, y de la antigua derecha.  

Los presuntos delitos por los cuales Vivanco será juzgada se conocieron por casualidad como una derivada de otra trama de corrupción denominada “caso audios”, en el que se publicó de una grabación hecha subrepticiamente en la oficina del ex prestigioso abogado y operador politico, Luis Hermosilla Osorio, donde detalló cómo se procedía para intervenir en forma ilícita en los procesos  en los que litigaban. Los sobornos que estamos hablando de cantidades enormes de dinero, en los cohechos no simples pesitos. 
Estos juicios penales y el escándalo político consiguiente va provocar una purga en la magistratura, y principalmente los bufetes de abogados que participaron en estos delitos profesionales. 

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